La diócesis de Málaga mantiene la prohibición del culto público en las calles debido a la pandemia de Covid-19 ya que el decreto del obispo para impedir las procesiones sigue vigente, a excepción de las dispensas particulares concedidas a la hermandad de la Victoria, que el pasado sábado pudo trasladar a la patrona a su santuario desde la Catedral, o a las cofradías que participarán con sus sagrados titulares en la veneración extraordinaria 'El Verbo Encarnado'. El Obispado pide prudencia a los cofrades y, de este modo, se expresó el delegado de Cofradías, Salvador Guerrero, el domingo en San Julián, durante la celebración de la festividad de la Reina de los Cielos.

 “En estos tiempos en los que ya parece que vamos superando esta situación y una nueva normalidad se va imponiendo, muchos están impacientándose y suspiran, piden y, en algunos casos, hasta exigen el regreso de las procesiones a las calles”, dijo Guerrero en su homilía, en la que abogó por la paciencia mostrada hasta ahora e incidir en la necesidad de seguir siendo prudentes: “En este último tramo tenemos que ser más cautelosos y no dejarnos llevar por unos deseos que, si bien son lógicos y entendibles, tenemos que acoger y tratar con mucha mesura", señaló, en puertas de los trece traslados de la madrugada de este domingo y de la anunciada procesión Magna de la Agrupación, prevista para el próximo 30 de octubre.

Por este motivo, aunque las diócesis de Sevilla, Cádiz, Córdoba, Jerez o Huelva -todas pertenecientes a la provincia eclesiástica hispalense- autorizan desde este martes la recuperación del culto público, de momento, en Málaga, las cosas se mantienen como están. A pesar de la evolución de la crisis sanitaria, de la reducción de los contagios, la mortalidad o la presión sanitaria y del avance del proceso de vacunación.

En estos criterios, precisamente, asientan su argumentario los obispos de estas diócesis andaluzas para permitir la vuelta de las procesiones, condicionadas, en todo caso, a las medidas que en cada momento establezcan las autoridades sanitarias. Ya incluso está prevista una primera salida procesional del Gran Poder en Sevilla para el próximo 16 de octubre. 

Jerez fue la primera ciudad que vio una procesión por sus calles el pasado mes de julio desde la Cuaresma de 2020: la Virgen del Carmen el 16 de julio. Sin costaleros y sin música, aún. Pero este sábado tuvo lugar en Arcos de la Frontera la salida extraordinaria de la Virgen de la Soledad con absoluta normalidad, eso sí, con los participantes llevando mascarilla y con controles sanitarios rigurosos (pautas de vacunación completa y PCR), creando un precedente de lo que puede estar por venir.

En Málaga, sin embargo, los traslados tendrán lugar este domingo de madrugada, sin cortejo, sin velas, sin acolitado, sin música, en sencillas andas y por el camino más corto.