La ermita del Monte Calvario luce desde esta tarde su retablo recién rehabilitado, recuperando su antiguo esplendor y eliminando alguno de los postizos que se habían ido incorporando a lo largo de los años. Esta actuación, acometida por la empresa Chapitel y presentada en esta tarde del viernes, tiene una gran importancia por dos aspectos fundamentales. Por un lado se recupera uno de los pocos retablos del siglo XVIII que quedaron en Málaga después de la quema de conventos y patrimonio de los años 1931 y 1936. Pero además hay un elemento especialmente destacable, como es el hecho de que haya sido sufragado en su totalidad por las aportaciones de los hermanos, sin contar con ninguna ayuda de las administraciones. "Es una satisfacción para toda la hermandad que este proyecto haya podido salir adelante", asegura el primer teniendo de hermano mayor del Monte Calvario, José Luis Quesada.

Quesada explica que la presentación de estos trabajos suponen la culminación de un anhelo de los hermanos desde hace muchos años, ya que no se tiene conocimiento de ninguna intervención desde que Manuel Gámez se hizo cargo de la ermita. "Estaba en un estado lamentable y preocupante por el deterioro de tantos años", señala José Luis Quesada, que señala que además se han eliminado algunos elementos que se le habían colocado en años posteriores y recuperando elementos que se había perdido como dos estípites de los cuatro que había. Estas piezas han sido restituidas con piezas del taller de Trillo y Lamas en madera, integrándose volumétricamente en el retablo.

Detalle de la urna del Yacente. L. O.

El grueso del trabajo de recuperación del retablo ha estado a cargo de la empresa Chapitel, que también ha intervenido en recuperar la urna del Cristo Yacente de la Paz y la Unidad, de la que se han llevado la sorpresa de ver que, debajo de las varias capas de telas que se le habían colocado a lo largo de los años, había una pintura marmolizada, que era la original y que era la imagen original.

Otra de las intervenciones realizadas es el enriquecido del camarín de la Virgen del Monte Calvario, aplicándole yesería artesanales, manteniendo su carácter barroco, e incluyendo una cúpula "porque antes eran cuatro paredes lisas".

La mesa del retablo también se ha mejorado e intervenido, recuperando la traza original de esta pieza del siglo XVIII, descubriéndose los colores que tenía originalmente y se le han añadido unas credencias de mármol, sustituyendo a las de madera pintada, además de incorporar la tabla de la mesa de mármol negro y un zócalo similar.

La intervención de Chapitel ha servido para limpiar todas las piezas y eliminar los elementos que se le había incluido con purpurina y escayola, alterando la pieza original.

Limpieza de los elementos de madera del retablo. L. O.

Más intervenciones

La actuación en la ermita del Monte Calvario también ha afectado a otros elementos, como la capilla de la Virgen de Fe y Consuelo, que se ha convertido en un camarín, adelantando la parte trasera e incorporando la puerta original que tenía guardada la hermandad, además de incorporarle un cristal. Esta apuesta de camarín acristalado va en sintonía con la estética antequerana de esta imagen.

También se ha mejorado el retablo de la Divina Pastora, que ha recuperado su color original, se ha acristalado y se le ha incorporado un paisaje pastoril, propio de su iconografía.

Visitas a la ermita

Todas estas novedades pueden ser visitadas por todos los malagueños y comprobar la notable mejora estética y de culto que ha sufrido la ermita donde están los titulares de la hermandad del Monte Calvario. De hecho, este sábado la Virgen de Fe y Consuelo estará expuesta de 17.00 a 19.00 horas con motivo de su festividad, estando la ermita abierta en ese horario, Además, el domingo por la mañana la función principal será a las 12.00 horas. Además todos los sábados se abrirá la ermita como es habitual, en su horario de 17 a 19 horas.