La cofradía de La Paloma ha retomado los actos de celebración del cincuentenario de la imagen de la Virgen con fuerza este octubre y con la vista puesta en la salida extraordinaria del día 23. Pero antes, este viernes ha presentado el nuevo manto de camarín para la Virgen, una pieza de cinco metros de ancho y 2,8 de largo que ha sido bordado por Samuel Cervantes.

La presentación de esta pieza se realizó en la capilla de la cofradía, en la plaza de San Francisco, que ha revivido de esta forma el ambiente perdido durante la pandemia. El acto corrió a cargo de José Manuel Torres Ponce, que destacó las principales virtudes de este manto, donado gracias a las donaciones de los hermanos y devotos de la Virgen.

Este proyecto se ha afrontado en dos fases, la primera con la ejecución de las "vistas", que recubre de bordado toda la visión frontal de la imagen, quedando una segunda fase a acometer en el futuro que constaría de la ejecución de toda la parte trasera del manto. En la realización de esta fase se han incluido las mejores técnicas del bordado en oro a realce, como son las cartulinas y las hojillas, de las que destacan las rosas hechas con este material, al igual que gran cantidad de puntos de tejido como son los zetillos, ladrillos, medias ondas, puntitas, etc

El propio Samuel Cervantes explica que se trata de un manto de camarín elaborado en oro fino sobre el terciopelo azul que define a la sección de la Virgen de la Paloma. El diseño ha sido realizado siguiendo las líneas estéticas presentes en el patrimonio de la cofradía, "de estilo decimonónico, trazos juanmanuelinos, hojas de acanto y motivos florales". Una cenefa ornamental enmarca el bordado interior, que sigue una distribución de abanico, con calles que ascienden apuntando a las sienes de la Virgen y que se unirán entre sí una vez se coloque el manto sobre la Dolorosa. En las esquinas del manto hay dos cartelas con la cruz de San Juan, que siguen el mismo diseño que las cruces de los rosarios que cuelgan del palio de la Virgen, haciendo un guiño a la sede original de la hermandad. En la cartela central trasera se representa el Espíritu Santo como una paloma coronada. Se ha incluido en el proyecto el escudo de Madrid, que irá situado en la zona trasera del manto, reforzando la vinculación con el ayuntamiento madrileño.