Antequera está viviendo un mes intenso. Las salidas procesionales realizadas y previstas tras el levantamiento de las restricciones del culto público han llevado a la calle al Rescate y este sábado, al Mayor Dolor. Pero además queda la Virgen del Socorro el 16 de octubre por su 400 aniversario. Tres devociones clave para entender el movimiento devocional y cofrade de Antequera, quizá uno de los más importantes de Andalucía. En los tres casos, celebran aniversarios centenarios, lo que da muestra del peso histórico y patrimonial de estas hermandades.

Este sábado, 9 de octubre, le tocó el turno al Santísimo Cristo del Mayor Dolor, que conmemoraba su 250 aniversario. Y lo hizo por todo lo alto. Las calles de Antequera se llenaron de vecinos y foráneos, ya que muchos visitantes de la provincia y de otros puntos de Andalucía quisieron aprovechar la ocasión para disfrutar en la calle de esta cofradía, con ese peculiar estilo y raigambre.

Además, se encontraron con la presencia de dos escuadras de gastadores del Tercio Alejandro Farnesio 4 de la Legión, la primera vez que salían en procesión desde el inicio de la pandemia. Esta presencia habla mucho de la vinculación fuerte que mantiene la cofradía con este cuerpo y que se renueva todos los Miércoles Santo con la presencia de una importante representación legionaria en la procesión.

La imagen salió en procesión en su trono procesional, con el acompañamiento musical de la Banda de Cornetas y Tambores de la Archicofradía del Paso y la Esperanza de Málaga. Tras dos años sin verlo en la calle, recuperar su imagen en su trono permitió volver a valorar la espectacularidad de su traza y que eleva a esta imagen, de fuerte impacto visual y personalidad. En esta ocasión además sin sayón, de forma que todo el protagonismo quedaba en el Señor. Es una representación poco común de un Cristo y ha forjado la imagen de la hermandad por si fuerza plástica. El sol de la tarde realzó el conjunto, que se vio arropado por mucho público, que se arremolinó a lo largo del trazado de calles estrechas y antiguas de Antequera.

Como curiosidad, llamaba la atención la presencia de una acólita que llevaba las gubias usadas por Andrés de Carvajal en la talla de esta imagen, en el año 1771.Este homenaje al autor de la talla se completó con una parada del trono en la iglesia de Santo Domingo, donde se hizo una ofrenda floral en la tumba de Andrés de Carvajal.

No fue el único homenaje, ya que también hicieron una ofrenda a la Virgen de los Remedios y a la bandera española en la Alameda de Andalucía, colocándose una corona laureada en recuerdo a todas las personas que han fallecido en esta pandemia,