Cuatrocientos años de historia. Una cifra que merece la pena celebrar y la cofradía del Socorro no ha perdido la ocasión de salir en procesión extraordinaria, con sus tres tronos, este 16 de octubre. Por fin, tras tener que suspender la procesión en 2020 por la pandemia, esta hermandad llenó las calles de Antequera de historia y elegancia cofrade, con ese estilo inconfundible y único de las hermandades antequeranas. Su salida pone además punto final a un mes en el que este municipio ha visto salir a la calle tres de sus grandes y varias veces centenarias devociones: Rescate, Mayor Dolor y Socorro. Tres aniversarios que se han ido acumulando en estos dos años y que se han vivido concentrados en pocas semanas.

No estamos hablando de un 25 aniversario, ni siquiera 50 ó 100 años. Son 400 años los que contemplan a esta hermandad del Socorro, los de Arriba. Y eso se nota. Su puesta en la calle rememoró la historia de Antequera, unida por ese cordón umbilical que representan sus cofradías. Su elegancia y saber estar de los Viernes Santo se pudo vivir en pleno octubre, aunque sin el carácter penitencial de los nazarenos. Y es normal, este sábado estaban de celebración. Porque al aniversario se unió la alegría del reencuentro con la calle, que en este caso concreto ha sido precedida de una espera especialmente dura. A los dos años de pandemia hay que unir la lluvia, que frustró su salida procesional de los Viernes Santo de 2018 y 2019. Con la salida extraordinaria de este sábado, la hermandad del Socorro puso fin a cuatro años sin procesiones.

Además, esta salida procesional contó con un elemento muy significativo, como fue la salida desde la Real Colegiata de Santa María la Mayor. Este templo tiene un significado especial para la hermandad ya que allí se coronó canónicamente a la Virgen en 1988 y, desde entonces, no había vuelto la hermandad a esta iglesia. El traslado celebrado el viernes, que llevó a los tres tronos de la hermandad -la Santa Cruz de Jerusalén, el Nazareno y la Virgen del Socorro Coronada- permitió este reencuentro y para celebrarlo, el obispo de Málaga, Jesús Catalá, presidió la misa celebrada en la mañana de este sábado en el templo, en presencia de numerosos hermanos de la corporación y los tres tronos expuestos en el templo.

A las 20.00 horas se inició la procesión, saliendo desde el interior de la Colegiata de Santa María la Mayor, con un cortejo vistiendo sus mejores galas con campanilleros, acólitos con dalmáticas y tarjeteros con los estandartes del Nazareno y del Socorro, dos piezas de gran valor histórico y artísticos de los siglos XVIII y XIX, respectivamente. Tras el trono del Nazareno irá la Banda de Dolores Coronada, de Álora, y tras la Virgen del Socorro Coronada, la Banda de Música de Otura.

El recorrido les llevó a la plaza de los Escribanos y a pasar bajo el Arco de los Gigantes, como hizo en las procesiones de su coronación canónica (1988) y en la celebrada 25 años después, en su aniversario.