Las vísperas de la procesión Magna que llenará Málaga de tronos el 30 de octubre han arrancado con mucho público en el traslado de dos de las grandes imágenes marianas de la ciudad: La Virgen de la Esperanza y la Virgen de los Dolores Coronada. Eran los dos primeros traslados de una semana que se antoja muy ajetreada, con numerosos traslados previstos, este sábado y domingo hay cinco, para preparar los tronos que saldrán en la Magna.

Ambas imágenes coincidieron casi en hora. Eran traslados muy cortos, ya que sus templos se encuentran anexos a sus casa hermandad. Sin embargo, eso no restó expectación ni público. Esto pueden ser un termómetro de lo que se espera en la Magna, para la que la Agrupación espera más de 250.000 personas, entre público malagueño y las muchas personas de otras partes de Andalucía que acudirán en las muchas excursiones previstas.

La Virgen de la Esperanza salió de su basílica entre aplausos y con una petalada que la recibió al pisar la calle. Han sido muchos meses sin que saliera la imagen y este breve traslado supo a gloria a muchos de sus hermanos. Le acompañó una capilla musical de la Banda de Música de la Esperanza, acompasando las pequeñas andas sobre las que iba hasta la vecina casa hermandad.

Sólo cruzando la Prolongación de la Alameda, la archicofradía de la Expiración realizaba también el traslado de su titular mariana. La Virgen de los Dolores Coronada era portada en unas andas por hermanas de la archicofradía, a las que hermanos con velas le abrían un camino de luz entre la iglesia de San Pedro y el salón de tronos.