Con una salida menos multitudinaria de lo habitual, el Señor de la Columna empezó su procesión en la Magna de Málaga. No estaban las bullas del Lunes Santo, pero eso no significaba que no hubiera público. Muchos esperaban en la esquina para la bajada por la calle Peña. Su recorrido por ahí se hizo con mucha gente a cada lado y el enlace con la Virgen de Consolación y Lágrimas y el Señor del Rescate era uno de los puntos más esperados. Sin embargo, tuvo que esperar 10 minutos su cortejo por el retraso en la salida de la Archicofradía de la Sangre. Eso sí, el paso de la Virgen de Consolación y Lágrimas frente al cortejo del Señor de la Columna fue espectacular.

El Señor apareció con buganvillas moradas a sus pies, el trono reluciente y muchas ganas de salir en procesión. Diez minutos antes de la salida ya estaban dando toques de campana para preparar a los hombres de trono. Se notaban los nervios por el reencuentro con la calle. 

La Banda de Cornetas y Tambores de Gitanos recibió al trono con “Cristo del Amor”, una marcha que remueve desde su primera nota. La salida se hizo con suavidad, mecida con esa pieza. Desde un edificio vecino se escuchó un “Guapo” que se escuchó entre el silencio que había en la calle. El Señor se reencontró con sus devotos. 

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Procesión Magna de Málaga | Gitanos Eduardo Nieto

Poco después llegó la curva de la calle Peña. La entrada en esta calle es muy simbólica para esta cofradía. Es su inicio real de procesión, ya que la salida dura desde que cruza la puerta de su casa hermandad hasta esa curva. La marcha “Soledad de San Pablo” acompañó el paso lento y contenido de los portadores. Centímetro a centímetro. Disfrutando de cada movimiento. El Señor de la Columna estaba en la calle y con suavidad se hizo presente en Málaga.