Mena es Málaga, el Jueves Santo y durante la procesión de la magna. Y que el Cristo de Mena se haga a la calle un 30 de octubre casi da igual, porque el Perchel y la ciudad han vuelto a volcarse con él al filo de las siete de la tarde, cuando la plaza de Fray Alonso de Santo Tomás estaba repleta de malagueños y turistas, aunque la casa hermandad estaba protegida por un importante despliegue de la Policía Nacional. Ha participado en el cortejo una escuadra de gastadores de la bandera de Zapadores de la Legión y una representación de sus mandos, presidida por el jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII Melchor Martín Elvira.

Entre los asistentes, decenas de miles hasta la basílica de la Esperanza, en el puente y Ordóñez hasta llegar al recorrido oficial, ha habido numerosos comentarios alusivos a los dos años en los que no ha habido Semana Santa y la Legión no ha visitado Málaga. “Ya era hora, después de dos años”, le decía un joven malagueño a los mandos. Y esa es la sensación que planeaba en la plaza y entre los legionarios.

El Señor de Mena no llevaba corona de espinas, acentuando así su sobriedad en el umbral de la muerte. Además, los hachones del trono vuelven a ser de cera. Estética cumbre de este crucificado malagueño.

Procesión Magna de Málaga | Llegada de la Legión en la salida de Mena

Procesión Magna de Málaga | Llegada de la Legión en la salida de Mena José Antonio Sau

Tras él, la Banda de Música de Nuestra Señora de la Soledad y la banda de cornetas y tambores de la Legión. El cielo ha abierto desde veinte minutos antes de la salida. A las seis y media se han abierto las puertas y ha habido aplausos al Cristo. Los hachones ya estaban encendidos. La imagen luce imponente en un trono magnifícamente exornado. Esta cofradía ha completado dos turnos con 380 portadores, que lucían sólo una túnica blanca sin el tradicional peto negro de reminiscencias dominicas.

Cuando ha llegado la banda de cornetas y tambores para formar frente al salón de tronos, con el típico paso legionario, todo el mundo ha prorrumpido en un prolongado aplauso. Había ganas de Legión y de Mena. Los hermanos, de riguroso negro, han salido desde el interior de Santo Domingo portando velas.

Salida del Cristo de la Buena Muerte (Congregación de Mena)

Salida del Cristo de la Buena Muerte (Congregación de Mena) José Antonio Sau

El Cristo, claro, ha salido con el Himno Nacional y luego se ha interpretado el ‘Novio de la Muerte’, cantado por los hombres de trono y los legionarios presentes y repicado, claro, por algunos de los malagueños. Se han desbordado los vivas y los aplausos, porque Mena es Málaga. Por cierto, el trono también estrena su campana.

Ha habido momentos emocionantes cuando el hermano mayor, Antonio de la Morena, ha recordado a los hombres de trono las muchas vidas que ha segado la COVID-19 y ha pedido un instante de oración para ellos durante el recorrido. El trono lleva un crespón negro en su recuerdo, dado que también han perecido algunos congregantes. “Hoy es un día feliz, porque la Agrupación cumple cien años y el Cristo de Mena está en las calles de Málaga”, ha dicho.