San Antonio Abad es quizá uno de los santos que más cariño generan. Su patronazgo sobre los animales hace que muchas personas encomienden sus mascotas, un miembro más de la familia, a su protección. Todos los 17 de enero se forman colas en las iglesias donde hay una imagen de este santo para que se bendigan todo tipo de animales. Además, en concreto en Málaga, marca el inicio del año cofrade, al ser la primera procesión del año que se organiza. En Churriana tiene mucho tirón y así se demuestra cada año, salvo en 2021, en que tuvo que ser suspendida por la pandemia. Este año, con todas las medidas de seguridad posibles, la procesión se celebró y terminó con unos fuegos artificiales que, en cierto modo, anunciaban la esperanza de vivir un año cofrade pleno.

La imagen de San Antonio Abad volvió a la calle con fuerzas renovadas, gracias al esfuerzo de la hermandad churrianera del Paso y Dolores, que tiene a esta imagen como cotitular de la hermandad. De hecho, salió a la calle con una puesta en escena completamente renovada, recuperando el arco de flores sobre la imagen, pero también recreando la faceta de ermitaño de este santo, con un monte de corcho enriquecido con vegetación natural como troncos de árboles, lo que le confirió un sabor añejo muy especial y elevó la apuesta de la hermandad por esta devoción.

El trono de plata estrenó unos nuevos faldones realizados por la hermana del Paso y los Dolores Mari Carmen Pérez Florido. Además, la hermandad del Carmen de El Palo acompañó al cortejo durante la procesión y le hizo una ofrenda floral.