Soñaba con una gran institución supracofrade que aunara e integrara esfuerzos y voluntades y sirviera para coordinar las procesiones de Semana Santa y darla a conocer en el exterior, por su suntuosidad, como reclamo turístico principal de la ciudad. Antonio Baena, constructor, junto a otros hermanos mayores, se reunió hace 101 en la sacristía de la desaparecida iglesia de la Merced para crear la Agrupación de Cofradías, la primera del mundo. Con motivo del primer centenario fundacional de la institución, la archicofradía de la Sangre, de la que Baena fue hermano mayor, inició los trámites y comenzó a solicitar adhesiones para que se le otorgara, a título póstumo, la máxima distinción de la institución, reconocimiento que le fue concedido este viernes durante una ceremonia religiosa en San Julián: Baena ya tiene la medalla de oro de 'su' Agrupación.

Esta distinción fue aprobada por la junta de gobierno el pasado 15 de diciembre de 2020 y ratificada por la asamblea general el 20 de diciembre de 2021.

Antonio Baena Gómez llegó a ser una de las personas más importantes e influyentes de la Málaga de su tiempo. Todo lo que consiguió fue a fuerza de tesón, trabajo y sacrificio, ya que procedía de una familia humilde: su padre era sereno municipal y su madre, costurera. A los 9 años ya era aprendiz de marmolista y con 12, albañil de la construcción, participando, entre otras, en la obra de la calle Larios desde 1887. Sus cualidades la permitieron ascender a encargado y sus ganas de aprender y progresar hicieron el resto, hasta convertirse en constructor. Félix Sáenz le encarga su primer trabajo por cuenta propia: su casa, lo que le abrió muchas puertas y comenzaron a salirle muchas ofertas para la realización de otros edificios, entre ellos el Ayuntamiento, la Fábrica de Tabacos, la Casa de la Misericordia o el Banco Hispanoamericano, en la Alameda Principal.

De sensibilidad religiosa, su ingreso en la Sangre supuso un antes y un después en la archicofradía. Su generosidad se vio reflejada en los importantes regalos y el incremento del ajuar que experimentó la corporación durante su mayordomía. Hace 76 años que Antonio Baena murió asesinado coincidiendo con el inicio de la Guerra Civil en 1936.

La Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga ha celebrado este viernes un acto en reconocimiento a su figura tras una misa conmemorativa presidida por el delegado episcopal de Hermandades y Cofradías, Salvador Guerrero, en la que intervino la coral Santa María de la Victoria. Previamente, se presentó un busto en bronce del fundador de la Agrupación, que ha sido realizado por el escultor malagueño Juan Vega Ortega: una obra de bulto redondo de clara inspiración decimonónica. Para su realización se han utilizado diversas fuentes fotográficas de archivo, que han servido al escultor para dotar al retrato de un parecido físico con el personaje y de una gran carga psicológica.

La escultura será instalada en los próximos días en el vestíbulo de la sala capitular de la Agrupación de Cofradías, situado en la primera planta del antiguo hospital de San Julián.

Concesión de la medalla de oro de la Agrupación de Cofradías a Antonio Baena, su primer presidente, a título póstumo Eduardo Nieto

Tras presentar la obra, tomaba la palabra el presidente de la comisión del Centenario, Luis Merino Bayona, quien ponía en valor la figura del insigne malagueño pues sin su empeño, compromiso y proyección nada de lo que ahora conmemoran sería posible.

Al término de la celebración eucarística, intervino el secretario de la Agrupación, Salvador Pozo, para leer el acta en el que se aprobaba la concesión de la medalla de oro a título póstumo al que fuera fundador de la institución.

A su vez, se dio lectura a la memoria en la que se desglosaba la justificación para dicha concesión, elaborada por la comisión organizada a tal fin y que tiene a la hermana mayor de la Archicofradía de la Sangre, Laura Berrocal, como responsable.

Por último, el presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia, agradeció en su discurso a todos los responsables que habían hecho posible este reconocimiento, a los miembros de la junta de gobierno y a los hermanos mayores que han participado de esta iniciativa de manera mayoritaria y especialmente a todos aquellos cofrades que, décadas atrás, han ido siguiendo la senda abierta por el fundador de la Agrupación de Cofradías hasta llegar a nuestros días con una institución ejemplar y de la que todos deben sentirse orgullosos.

Un momento del acto celebrado en San Julián, en el que toma la palabra Luis Merino, presidente de la comisión del centenario de la Agrupación Eduardo Nieto

Con este homenaje, la Agrupación de Cofradías y la comisión del Centenario culminan un anhelo histórico de reconocer la figura de quien fundara la Agrupación de Cofradías hace hoy ciento un años.

Previamente a la misa, el presidente en funciones de la Agrupación de Hermandades de Gloria de Málaga, Juan Márquez, hizo entrega de la medalla de oro de esta institución a la Agrupación de Cofradías de Semana Santa por la celebración de sus cien años de historia.