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Cofradías

La Cena distingue con su Medalla de Oro a Rafael López Taza, el arquitecto de su historia más reciente

La hermandad reconoce el próximo sábado 21 de febrero en Santo Domingo, durante el triduo al Señor, la trayectoria del que fuera su hermano mayor durante 16 años

Rafael López Taza, ex hermano mayor de la Cena.

Rafael López Taza, ex hermano mayor de la Cena. / Eduardo Nieto

Ignacio A. Castillo

Ignacio A. Castillo

Málaga

La hermandad de la Sagrada Cena hará entrega de su Medalla de Oro, el máximo reconocimiento que otorga la corporación, a Rafael López Taza, hermano mayor durante dieciséis años y uno de los nombres clave de la historia reciente de la cofradía, arquitecto de un estilo perfectamente reconocible. El acto tendrá lugar el sábado 21 de febrero, a las 19.00 horas, en la iglesia de Santo Domingo, coincidiendo con el tercer día del triduo al Señor, y culminará con una cena homenaje en el hotel Larios.

La distinción pone en valor una trayectoria cofrade ligada a la Cena desde la infancia. López Taza asumió la responsabilidad de hermano mayor en octubre de 2009 y la mantuvo durante cuatro mandatos consecutivos, hasta las elecciones celebradas el 28 de junio de 2025, que abrieron una nueva etapa con la elección de José Antonio Compán.

Bajo su gobierno, la hermandad vivió una profunda transformación patrimonial, organizativa y estética, consolidando un modelo reconocible dentro de la Semana Santa de Málaga, fiel a los cánones clásicos pero con vocación de crecimiento.

Patrimonio, formas y personalidad

Durante estos años se impulsaron proyectos decisivos como la recuperación del antiguo trono de la Virgen de la Paz, obra de Francisco Palma Burgos, hoy convertido en andas para los traslados y el Corpus Christi; la restauración del Señor de la Cena, la Virgen de la Paz y el colegio apostólico, llevada a cabo por Luis Álvarez Duarte; o la intervención integral del trono del grupo escultórico, con carpintería de Manuel Toledano e imaginería de Alberto Rojas.

El Cristo estrenó nuevas túnicas y manteos bordados, se renovó el vestuario de los apóstoles y se aprobó el palio de la Virgen de la Paz, actualmente en ejecución. A ello se sumó la reforma de estatutos que introdujo la capa blanca en el hábito nazareno, junto a nuevas piezas del patrimonio procesional como el banderín de San Ildefonso o el estandarte eucarístico.

Uno de los hitos más simbólicos fue el traslado de la hermandad a la parroquia de Santo Domingo, ocupando la antigua capilla de la Esperanza. Con ello, la Cena recuperó su identidad perchelera, vinculada históricamente al entorno ferroviario y al barrio que la vio nacer.

Un centenario para la historia

El mandato de López Taza culminó con la celebración del centenario fundacional de la hermandad en 2024, un aniversario marcado por un ambicioso programa de actos. Entre ellos, la celebración extraordinaria del Corpus Christi, la salida extraordinaria de la Virgen de la Paz, que fue trasladada previamente a la Basílica de la Victoria, origen de la corporación, y la presidencia del Vía Crucis de la Agrupación por el Señor de la Cena en la Catedral durante la pasada Cuaresma.

Más allá de su hermandad, López Taza ha tenido un papel relevante en la Agrupación de Cofradías, formando parte de su junta de gobierno y siendo presidente de la comisión del Recorrido Oficial, clave en la implantación del nuevo itinerario estrenado en 2019 y en la apertura de la segunda puerta de la Catedral. Fue además impulsor de la procesión extraordinaria Mater Dei en 2013 y encarnó al Rey Gaspar en la Cabalgata de 2024 como representante de la institución supracofrade.

Durante su etapa se crearon la Coral Polifónica Virgen de la Paz, el taller de bordados, nuevos cultos eucarísticos y una manera de procesionar y levantar altares efímeros que ha marcado tendencia en otras corporaciones.

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