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Patrimonio

La hermandad del Rocío aprueba un grupo escultórico para el Señor de los Pasos, obra del imaginero Juan Vega

La cofradía del Rocío aprueba un grupo escultórico para el Señor de los Pasos, obra del imaginero Juan Vega, que representará la Tercera Caída de Cristo en el Monte Calvario

Presentación del grupo escultórico del Nazareno de los Pasos en el Monte Calvario

La Opinión

Miguel Ferrary

Miguel Ferrary

Los hermanos de la cofradía del Rocío han aprobado la ejecución de un grupo escultórico que acompañe al Señor de los Pasos en el Monte Calvario, que ejecutará el imaginero malagueño Juan Vega. El acuerdo ha salido adelante en el Cabildo Extraordinario celebrado este martes por la noche y al que han acudido 231 hermanos, de los cuales 164 han votado a favor, 63 han votado en contra y se han recogido cuatro votos en blanco.

La Junta de Gobierno ha presentado esta noche el proyecto para su estudio y aprobación, así como el presupuesto para su ejecución. La propuesta que ha aprobado a Cabildo contempla al escultor e imaginero Juan Vega Ortega como responsable artístico del proyecto.

El grupo escultórico proyectado cuenta con cuatro imágenes: un romano que da la espalda al Señor de los Pasos, Simón de Cirene sosteniendo la cruz, y dos figuras más, de una mujer y su hijo pequeño acompañando al Nazareno.

¿Cómo será el grupo escultórico?

La Tercera Caída de Cristo representa una escena con el Nazareno vencido bajo el peso de la cruz, en el momento de mayor agotamiento físico y aparente abandono. Rodeado de figuras, Cristo se muestra casi heráldicamente solo: todo se concentra en Él, en su silencio y en la aceptación plena de la entrega redentora. De hecho, el grupo no quitará protagonismo a la figura del Señor, que será adelantada y elevada para que siga siendo el centro de la escena y el grupo sirva para darle más significado y realce al titular de la hermandad del Rocío

En el grupo destaca la figura de la mujer y su hijo, símbolos de compasión y consuelo, ofreciendo un corazón que sufre con el que sufre. Esta imagen representa la bondad que se acerca al dolor, no desde la imposición, sino desde la comprensión profunda del sufrimiento ajeno.

El legionario romano representa el poder de Roma, que oprime, impone y obliga, representando la fuerza terrenal que somete sin comprender la trascendencia del sacrificio y, por eso, aparece dando la espalda a Jesús.

Por último, Simón de Cirene aparece como una figura clave: la humanidad llamada a compartir el dolor ajeno. Aunque no comprende completamente el misterio, su carga de la cruz se convierte en un acto de solidaridad y participación en la Redención.

Un trono preparado para este grupo escultórico

La hermandad entiende que esta iniciativa responde a una aspiración histórica presente desde hace décadas. De hecho, el trono realizado en 1990 fue concebido para albergar un misterio que acompañara a la imagen del Nazareno de los Pasos en el Monte Calvario, titular que representa la escena de la Tercera Caída.

La incorporación de un grupo escultórico permitiría contextualizar catequéticamente este momento de la Pasión. La escena muestra a Cristo abatido bajo el peso de la cruz, en uno de los instantes de mayor vulnerabilidad. La tradición iconográfica de la Iglesia ha recurrido habitualmente a los misterios para enriquecer la narración visual, incorporando figuras como el Cirineo o los soldados, que aportan una dimensión teológica y simbólica: la Pasión acontece entre los hombres y por los hombres, reflejando tanto la ayuda como el pecado del mundo.

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