Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cuaresma 2026

La Piedad saldrá finalmente desde San Dámaso en su traslado el Domingo de Pasión por retrasos en la restauración de su capilla

El itinerario se mantendrá casi intacto, aunque adaptado a esta salida desde el templo y a falta de acordar con la Sangre la posibilidad de organizar un encuentro, como se suele hacer en la Cruz del Molinillo

Traslado de la Piedad en la mañana del Domingo de Pasión 2025, con la imagen ante su capilla.

Traslado de la Piedad en la mañana del Domingo de Pasión 2025, con la imagen ante su capilla. / Eduardo Nieto

Ignacio A. Castillo

Ignacio A. Castillo

Málaga

La hermandad de la Piedad ya ha tomado una decisión que se venía barruntando desde hace semanas: el traslado de la Virgen del Domingo de Pasión tendrá que modificarse porque las obras de restauración de su capilla no estarán terminadas a tiempo o en los plazos que inicialmente había previsto. El grupo escultórico de Palma Burgos no podrá salir desde su sede habitual en el barrio del Molinillo, como avanzó La Opinión de Málaga, y partirá finalmente desde la parroquia de San Dámaso Papa, donde recibe culto de forma provisional durante estos trabajos. La medida, aprobada este jueves por la junta de gobierno, obliga además a retocar el horario de una de las citas más singulares de las vísperas de la Semana Santa malagueña. El hermano mayor, Francisco Ibáñez, lo confirma sin rodeos: la capilla “no va a estar lista para el traslado”, de modo que la corporación se ha visto forzada a salir desde la iglesia.

La principal novedad afecta al punto de partida. La Virgen de la Piedad no regresará aún a su capilla y realizará el traslado desde su parroquia, templo al que fue llevada de forma privada el pasado 19 de enero para permitir el arranque de la intervención en la ermita callejera.

También habrá cambio de hora. Según ha precisado Ibáñez, el traslado se adelanta y arrancará en torno a las 11.15 horas (en vez de a las 12.00 horas), una modificación que busca encajar con el nuevo escenario sin alterar en exceso el desarrollo del acto.

En cuanto al recorrido, la hermandad optará por mantener la esencia de cada año, aunque ajustada al nuevo punto de salida. El itinerario discurrirá por San Dámaso, Almona, Cruz del Molinillo, Ollerías, Cabello y Parras, para regresar después por Cruz del Molinillo, Alderete y llegar a la casa hermandad.

El acompañamiento musical corresponderá de nuevo a la banda de música de Zamarrilla.

La incógnita del saludo con la Sangre

Hay, sin embargo, un detalle que aún no está cerrado del todo, según adelantó Ibáñez. Se trata del tradicional saludo con la archicofradía de la Sangre, uno de esos gestos que, más allá del protocolo, encierran simbolismo, fraternidad y memoria compartida en la mañana del conocido como Domingo de los Traslados.

Ese encuentro solía producirse ante la capilla, en la Cruz del Molinillo, pero este año queda pendiente de coordinación entre ambas corporaciones. Ibáñez ha explicado que aún debe hablarlo con la cofradía del Miércoles Santo para comprobar si pueden coincidir y dónde. Si no fuera posible, ese saludo quedaría aplazado hasta el próximo año.

Una decisión tomada ya y sin margen

La hermandad no ha querido apurar más los plazos. La decisión se adoptó este mismo jueves y ya cuenta con el respaldo formal del órgano de gobierno. La Piedad asume que las obras no llegan al Domingo de Pasión y activa definitivamente el plan alternativo que ya se contemplaba desde hace semanas. El cambio no altera el fondo devocional del acto, pero sí introduce un matiz inevitable: este año, la imagen volverá a recorrer su barrio desde un enclave distinto y algo más largo de lo normal.

La posibilidad de este cambio ya estaba sobre la mesa. La propia hermandad venía advirtiendo de que la actuación en la capilla de la Piedad podía no estar rematada antes de la Semana Santa. La intervención, financiada por el Instituto Municipal de la Vivienda (IMV), tenía una previsión inicial de ejecutarse en apenas tres semanas. Sin embargo, la reforma se está prolongando. Entre los factores que han condicionado el calendario figura, según se explicó entonces, la ejecución de la puerta acristalada del camarín, además de la complejidad propia de un proyecto que busca no solo embellecer el espacio, sino también mejorar su conservación.

Un nuevo camarín con sello neoclásico

La renovación del interior de la capilla se inspira en la peana realizada por Ángel Sarmiento para 'El Verbo Encarnado' y plantea una nueva escenografía para el grupo escultórico, que recibirá culto en un retablo camarín de estilo neoclásico academicista.

El responsable del proyecto es el cofrade Miguel Ángel Blanco, que ya avanzó que la actuación incorporaría yeserías discretas y sutiles para reforzar la sobriedad del conjunto. La pieza más destacada del nuevo diseño será el motivo alegórico de la Piedad situado en el frontal de la peana, bajo el acristalamiento, inspirado en la obra presentada en su día en la exposición organizada en la Catedral con motivo del centenario de la Agrupación de Cofradías.

A ello se suma el compromiso de Ángel Sarmiento de recrear posteriormente esa peana con materiales nobles, una vez pase la Semana Santa.

Más estética, aislamiento y protección para la Virgen

La reforma no se limita al plano ornamental. El objetivo es que la capilla gane en presencia, pero también en funcionalidad. La hermandad persigue que el espacio quede mejor climatizado, aislado y protegido frente a la humedad, uno de los problemas que más preocupaban.

De este modo, la futura capilla no solo ofrecerá una imagen más acorde con la devoción que despierta la titular, sino que también aportará mayores garantías de conservación. Ibáñez ya resumió hace semanas la situación con una frase tan simple como certera: en una obra, “se sabe cuándo empieza, pero no cuándo termina”.

Tracking Pixel Contents