Música
Marchas procesionales y modas: la llegada de piezas no cofrades en las crucetas de Málaga
La Banda de Cornetas y Tambores de Fusionadas, en Málaga, fue pionera al incorporar piezas clásicas como "Queen’s Funeral March", marcando un cambio en el repertorio cofrade hace 16 años

La Banda de Cornetas y Tambores de Fusionadas. / L. O.

En el Llano de Doña Trinidad la banda de música se retiraba aquel Lunes Santo del acompañamiento musical al Cristo del Perdón. Los plumeros rojos de la banda de cornetas de Fusionadas esperaba para acompañar por el recorrido de la recogía hasta Santo Domingo del misterio de Suso de Marcos. Con el sonido del tambor ronco, los presentes se miran extrañados: «Esta qué marcha es». No es una marcha de procesión, estaba sonando Queen’s Funeral March, una obra escrita por Henry Purcell en el S. XVI.
Aquel momento que ahora cumple 16 años, marcaba un punto de inflexión en el oído de muchos cofrades. En los últimos años, además, las bandas han ampliado su repertorio incorporando piezas que no nacieron necesariamente como marchas procesionales. Algunas proceden de la música clásica o sacra y han terminado encontrando un espacio propio dentro de conciertos o momentos muy concretos del recorrido.
El músico y componente histórico de la Banda de Cornetas y Tambores de Fusionadas y actualmente en la banda de Bomberos, Miguel Ángel Gálvez Robles, recuerda uno de esos casos.
«Nosotros en Fusionadas montamos el Funeral para un concierto de Santa Cecilia en 2009», explica. «En el concierto lo tocamos enlazado con la marcha ‘Santo Sepulcro’ de Francisco Segovia». Aquella combinación se mantuvo durante algún tiempo también en la calle. «En la Semana Santa de 2010 casi siempre que lo tocábamos lo hacíamos enlazado: primero Funeral y después Requiem o Santo Sepulcro».
Gálvez recuerda especialmente una interpretación que quedó grabada en la memoria de muchos músicos de Fusionadas: «Ese mismo año se le tocó por primera vez al Cristo de Ánimas de Ciegos cuando entra ya en San Juan. Con las luces apagadas del templo se interpretó ‘Queen’s Funeral March’. Luego ese mismo año, en la salida extraordinaria del Cristo, ya se incluyó en la cruceta en algunos puntos».
Lo llamativo es que este tipo de piezas no eran habituales entonces: «En aquel momento no estaba muy de moda que las bandas tocaran ese tipo de composiciones», explica. Hoy sí vemos otras piezas clásicas: «El Ave María de Caccini que toca Las Cigarreras no lo estrenan hasta 2013 y el Stabat Mater de Kodály que toca Tres Caídas no aparece hasta 2015. Digamos que nos adelantamos un poco a incorporar otro tipo de piezas que no fuesen marchas».

Banda de cornetas y tambores Nuestra Señora de la Victoria, Las Cigarreras / Las Cigarreras
El misterio del Ave María
Entre esas composiciones que han acabado entrando en el universo cofrade destaca una especialmente conocida: el llamado Ave María de Caccini. Durante décadas se creyó que esta pieza pertenecía al compositor barroco Giulio Caccini (1551-1618), uno de los pioneros de la ópera italiana. Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que su autor era en realidad el compositor soviético Vladimir Vavilov, que la grabó en 1970 en un disco de música para laúd atribuyéndola simplemente a «autor desconocido”».
La atribución a Caccini se difundió en las décadas posteriores, probablemente al circular la pieza en arreglos y grabaciones sin autoría clara. El resultado fue una curiosa paradoja: una obra del siglo XX que alcanzó fama mundial precisamente porque parecía una composición barroca.
Ese carácter aparentemente antiguo explica en parte su éxito. La música comparte rasgos estéticos que el público asocia con el barroco sacro: tempo lento, armonía sencilla, líneas melódicas muy expresivas y un clima de recogimiento que conecta bien con la espiritualidad de los actos religiosos.
No es extraño, por tanto, que la obra terminara llegando también al mundo de las bandas. Formaciones de cornetas y tambores como Las Cigarreras han interpretado adaptaciones del Ave María en conciertos, mientras que otras piezas de inspiración barroca o sacra, como el Stabat Mater de Kodály o Sarabande, de Haendel, han seguido un camino similar dentro del repertorio cofrade.
Cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano
Para Gálvez, sin embargo, el interés de estas adaptaciones depende mucho de cómo se utilicen: «Me parece bien que las bandas de cornetas, sobre todo por la limitación que tiene el propio instrumento, puedan adaptarse a este tipo de piezas», explica. «Lo que pasa es que está bien cuando se hace para un momento determinado, para algo exclusivo».
El problema aparece cuando lo excepcional se convierte en rutina. «Cuando lo extraordinario se vuelve ordinario y una pieza de estas características es una de las cinco marchas que más se tocan durante todo el año, pierde esa naturaleza especial».
El músico pone un ejemplo muy conocido dentro del repertorio malagueño: la Malagueña de Lecuona. «La banda de Fusionadas la montó para un acto concreto, para la primera aparición del Escuadrón de Clarines en 1997 en la Plaza de la Constitución. Al día siguiente era el traslado de la Sangre y se interpretó de forma excepcional».
Con el paso del tiempo la pieza terminó incorporándose al repertorio habitual. «De ahí ha pasado a formar parte de la cruceta de varias cofradías y se interpreta muchas veces. Desde mi punto de vista, cuando eso ocurre pierde parte del interés que tenía al principio».
- La vecina desahuciada por el IMV rechaza acudir a la Oficina del Derecho a la Vivienda pese a la oferta del Ayuntamiento de Málaga
- El IMV ofrece un alquiler social por cuatro años en Huelin a la familia que acampa en el Ayuntamiento y que será desahuciada mañana
- Málaga adelantará el verano con el anticiclón de las Azores de escudo
- Málaga activa en Ciudad Jardín una nueva bolsa de 108 viviendas con 35 VPO en Marqués de la Paniega
- Marbella anuncia la construcción de un centro comercial y un hotel en dos importantes proyectos urbanísticos
- Torremolinos cerrará la herida abierta por el fallido hotel Cruiser Tres Carabelas: Grupo Abu construirá 353 viviendas de lujo en la parcela
- Denuncian ante el Defensor del Pueblo un proyecto de restaurante en el paseo marítimo de Pedregalejo
- El mejor gazpachuelo de España lo hace Frutos Jiménez en Rincón de la Victoria