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Patrimonio

La cofradía de la Salutación aprueba el nuevo trono para el Nazareno, diseño de Manuel Toledano

Los hermanos de la cofradía malagueña aprobaron en cabildo extraordinario al diseño de Manuel Toledano Gómez, concebido como una pieza de fuerte carga simbólica y adaptada a las limitaciones de salida desde el interior de San Felipe Neri

Diseño de Manuel Toledano para el nuevo trono de Jesús de la Salutación

Diseño de Manuel Toledano para el nuevo trono de Jesús de la Salutación / Hermandad de la Salutación.

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Miguel Ferrary

Miguel Ferrary

La cofradía malagueña de la Salutación ha dado un paso decisivo en su proyecto patrimonial con la aprobación del nuevo trono del Divino Nombre de Jesús Nazareno. Los hermanos respaldaron por mayoría, en cabildo extraordinario celebrado el pasado viernes por la noche, el diseño firmado por Manuel Toledano Gómez, llamado a convertirse en el soporte procesional del grupo escultórico que cada Domingo de Ramos sale de la iglesia de San Felipe Neri.

Un nuevo trono para el misterio de la Salutación

El diseño aprobado está pensado para acoger una de las escenas con mayor carga narrativa de la Semana Santa malagueña: Cristo camino del Calvario con la cruz a cuestas, ante las Mujeres de Jerusalén, mientras la Verónica enjuga su rostro.

El misterio, obra del imaginero sevillano Antonio J. Dubé de Luque, condiciona de forma directa la concepción de las andas. Su anchura aproximada, unos 190 centímetros, obligaba a una solución técnica precisa, especialmente por las dimensiones de salida desde San Felipe Neri.

Detalle del frontal del diseño del nuevo trono de Jesús de la Salutación.

Detalle del frontal del diseño del nuevo trono de Jesús de la Salutación. / Hermandad de la Salutación.

El reto de salir por San Felipe Neri: 238 centímetros de ancho

Uno de los principales condicionantes del proyecto ha sido el cancel de la puerta de salida de San Felipe Neri, con un ancho de 238 centímetros. Ese límite ha obligado a plantear una planta ligeramente sinuosa, depurada y calculada para facilitar el tránsito del trono en la calle.

Frente a la verticalidad dominante del proyecto anterior, la nueva propuesta introduce una horizontalidad narrativa más marcada, aunque mantiene dos principios esenciales: la verticalidad, entendida como símbolo de elevación espiritual, y la piramidalidad, que ordena visualmente el conjunto y dirige la mirada hacia el misterio.

Barroco, geometría y naturaleza en el diseño de Toledano

El proyecto de Manuel Toledano Gómez se apoya en una estructura geométrica clara, basada en un sistema de circunferencias que organiza el conjunto. El canasto se dispone en distintos niveles, con un basamento liso, una moldura clásica de ovas y dardos y un cuerpo principal suavizado con perfil de “pecho de paloma”.

La propuesta introduce además elementos de fuerte personalidad artística, como una reinterpretación de las gotas trapezoidales y referencias arquitectónicas vinculadas a la libertad formal de Miguel Ángel en la Porta Pia de Roma.

En el apartado ornamental destacan dos recursos principales: un cortinaje barroco que actúa como telón escénico del misterio y dos ramificaciones laterales, un rosal y un espino, inspiradas en la talla flamenca y en púlpitos barrocos del norte de Europa.

Detalle del diseño del nuevo trono de Jesús de la Salutación, con un rosal de espino.

Detalle del diseño del nuevo trono de Jesús de la Salutación, con un rosal de espino. / Hermandad de la Salutación.

Rosal, espino y corona: el simbolismo del nuevo trono

El programa simbólico del nuevo trono se construye a partir de una lectura teológica y estética muy definida. El rosal remite a la belleza y la plenitud, mientras que el espino alude al dolor, la herida y la redención.

En el centro se sitúa una cartela rematada con la corona del Sacro Imperio, concebida no como un emblema político, sino como una referencia a la realeza de Cristo desde el sacrificio.

Madera, dorado mate y un mensaje bíblico

La ejecución del trono está prevista íntegramente en madera, con refuerzos metálicos solo en aquellos puntos donde la estructura lo requiera, especialmente en elementos más delicados como candelabros o ramificaciones de menor sección.

El acabado se plantea con barnices matizados con ceras y toques de dorado mate sin bruñir, tomando como referencia modelos europeos septentrionales.

El relato iconográfico se completa con una clave bíblica centrada en la tensión entre la libertad humana y la Providencia divina: “El corazón del hombre piensa su camino, pero el Señor dirige sus pasos” (Prov 16,9). A partir de esa idea, el proyecto propone un recorrido visual con referencias a Abraham e Isaac, el joven rico, Getsemaní y el Cuadrado Sator, entendido como imagen de caminos posibles sostenidos por un centro estable: TENET.

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