Semana Santa Málaga 2024

Resucitado: crónica de una suspensión anunciada

La Agrupación de Cofradías desarrolló una programación alternativa en San Julián con sus imágenes titulares

José Luis Pérez Cerón

José Luis Pérez Cerón

Repiqueteaba la lluvia en una ciudad abonada al silencio de un domingo sin resucitar y con una hora menos de sueño en el cuerpo. Un sentimiento de que nada ocurrió, de seguir con la Cuaresma eternizada. Reservado el último día a turismo de masas y algunos -muy pocos- cofrades que sí quisieron bajar a San Julián, pese a todo.

A las diez de la mañana se abrieron las puertas del templo agrupacionista para poder contemplar al Cristo Resucitado y la Virgen Reina de los Cielos. La procesión no llegó a ser, dada la suspensión de la misma en la noche del Sábado Santo. Motivos justificados, mensaje incompleto: trasladar a todos los nazarenos y guiones desde horas tempranas para no salir era poner en manos de la lluvia de nuevo el patrimonio de las hermandades.

El Resucitado de Capuz se presentó sobre su trono exornado con rosas y calas blancas mientras la Reina de los Cielos contaba con piñas en tonos rosa.

La procesión del Resucitado, suspendida por la lluvia

Colas para acceder a San Julián este Domingo de Resurrección. / Eduardo Nieto

Un poco antes de lo previsto, la banda de cornetas y tambores de Bomberos inició un concierto sobre el presbiterio por el que posteriormente pasaron las formaciones del Carmen y La Paz. El cierre quedaba en lo íntimo del templo pese a que el son de los tambores salía a raudales por la puerta del templo.

Dentro de San Julián, la escena fue de un turismo invasivo con ganas de lo que fuese: tronos, imágenes, carteles y fuente del patio. Móvil en ristre, a puro consumismo, sin contemplar.

La Agrupación de Cofradías suspende la salida procesional del Resucitdo por la lluvia este Domingo de Resurrección

Los tronos, encendidos dentro de San Julián. / Eduardo Nieto

La junta de gobierno de la Agrupación de Cofradías sí estuvo presente en los actos. Con su presencia institucional cerraba una Semana Santa compleja, distinta. Las palabras del obispo de la diócesis, Jesús Catalá, sirvieron como colofón al acto, una costumbre nacida de la llegada del actual recorrido oficial. El marco, sin embargo, no era el mismo pues la lluvia impidió que el atrio de la Catedral fuese escenario natural.

Y al margen de todo lo que en San Julián ocurría, las sillas y tribunas comenzaban a recogerse. La actividad cofrade comenzó el extraño cierre que volverá dar de bruces con todos en la calle. Cuando llegue la siguiente primera luna llena de primavera.