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Domingo de Resurrección

Málaga celebra con júbilo la Resurrección

La Agrupación de Cofradías saca a la calle la procesión del Resucitado tras dos años de ausencia

Resucitado en la Plaza del Obispo | Domingo de Resurrección de la Semana Santa de Málaga de 2026

José Luis Dago

José Luis Dago

José Luis Dago

Málaga

¡Cristo ha resucitado! Aleluya. La ciudad lo celebra con algaravía, la procesión de Cristo Resucitado y María Santísima Reina de los Cielos está en la calle.

Desde el año 2023 sin poder realizar la salida procesional por las inclemencias meteorológicas, todas las cofradías se agrupan y se hacen una para celebrar la Resurrección del Señor.

El centro se tiñe de capirotes multicolor de todas las hermandades agrupadas, cada una de ellas, bajo su hábito nazareno, acompañan a los Sagrados Titulares. En la jornada de hoy, todo aquel que lo desee, puede ocupar las sillas del recorrido oficial de forma gratuita. Se ven muy pocos sitios vacíos, sobre todo, observamos a extranjeros contemplando el paso de la procesión, algo que suele pasar todos los años.

Con unos 20 minutos de retraso y varios miembros del cortejo un pelín desconcertados, la cruz guía de la Agrupación de Cofradías llega a la Torre Sur, el cortejo se dirige hacia la el acto central de la Plaza del Obispo. El calor aprieta con fuerza, no es desagradable, pero es lo justo para ver a casi todo el público en manga corta.

A sones de la marcha, “Pasión, Muerte y Resurrección”, Cristo Resucitado encara la curva hacia la calle Molina Lario. La banda de cornetas y tambores del Carmen del Perchel pone el broche de oro a su Semana Santa acompañando a la imagen. Al fin se puede decir que este año en Málaga, hemos hecho pleno.

Málaga se concentra en la Plaza del Obispo. En este enclave, ha tenido lugar el clímax de nuestra gran Semana Santa, el acto central de Fe de nuestra Pascua. Al paso de ambos tronos, el obispo de la ciudad, don Antonio Satué Huerto predica unas palabras que llegan al corazón de todos los que estábamos congregados. “Dios nos quiere, Dios nos ama, el mal no prevalecerá”, esta voz nos insta a amarnos los unos a los otros, a dejar el mal hacia un lado, a pedir paz por todos los males y guerras que sufre el mundo. Son palabras necesarias que encuentran su cauce al paso de los Titulares, a quienes nos encomendamos día a día. También, nos recuerda con cariño la buena semana que hemos tenido todos los malagueños sin tener que haber mirado al cielo ni un solo día.

La cantera de la banda de música de Nuestra Señora de la Paz aguarda impaciente para acompañar a la Reina de los Cielos. La infancia es la semilla que garantiza la buena continuidad de nuestros cortejos, ya sea con un instrumento o aprendiendo y observando en las albecerías, los más pequeños representan el relevo de nuestras tradiciones.

La calle Echegaray se rinde ante la última petalada de la Pasión, una marea de aleluyas anticipa la abundante caída de pétalos sobre la Virgen. No ha podido ser más malagueño el momento, al compás de “El Día del Señor”, el palio de la Reina de los Cielos se mece con maestría celebrando el avance del trono con júbilo.

Todo está más que consumado y hecho, entra el Resucitado y la Reina de los Cielos por la pequeña puerta de la iglesia de San Julián. “Para que vuelva, hay que dejarla ahí”, se escucha a los pies del Templo, y viendo el calendario del año que viene, queda menos de un año para el siguiente Domingo de Ramos, no obstante, a los cofrades nos gusta decir que el cierre definitivo es el traslado de vuelta del Cautivo hacia San Pablo, así que, ahí estaremos.

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