Marina se había acostado pasadas las 3.30 horas del ya Lunes Santo. El encierro del Prendimiento se alargó más de lo que esperaba, pero no se arrepentía aunque se tuvo que levantar temprano para trabajar. Eso no le impidió bajar esta tarde del Lunes Santo muy temprano, al poco de salir, para coger sitio en la calle Carril. Le acompañaba su hija Sofía. En un lado de la acera esperaba con ilusión la llegada de Jesús Cautivo y la Virgen de la Trinidad. Su historia puede ser la de muchos miles de malagueños y malagueñas que acudieron esta tarde al barrio de la Trinidad. No había cansancio, prisas o problemas. Solo ganas de ver al Cautivo y a la Virgen de la Trinidad.

El traslado es un encuentro cercano entre el Cautivo y la Trinidad con su barrio. La procesión es otra cosa. La cofradía sale con las mejores galas para llevar lo más valioso del barrio de la Trinidad al Centro y compartirlo con todos los malagueños.

Las largas filas de nazarenos blancos fueron abriendo un camino de capirotes entre un mar de cabezas. Había cierta impaciencia en el ambiente. Se habían perdido dos Lunes Santo y quedaba esa sensación de tiempo a recuperar. Nervios y emoción.

Así ha sido la salida de Jesús Cautivo | Lunes Santo 2022

Así ha sido la salida de Jesús Cautivo | Lunes Santo 2022 Miguel Ferrary

La salida de Jesús Cautivo fue el detonante de muchas sensaciones que habían quedado en suspenso. El trono avanzó suave, con la túnica mecida por el viento y acaricidas por los aplausos del público. Tras la curva, el trono se alineó con la calle Trinidad. Los móviles desenfundados para captar el momento. La Banda de Cornetas y Tambores del Cautivo inicia la marcha ‘Saudade’, que se está convirtiendo en una de las favoritas de este año. Y tiene su sentido. Con la marcha acompasando el paso del trono, Jesús Cautivo avanzó con suavidad. Desde el balcón de una casa cercana, unos vecinos empezaron a tirarle pétalos al Señor. Un gesto sencillo y tan delicado que muestra la devoción de los vecinos con el Cautivo.

Mientras Jesús Cautivo avanzaba por la calle Trinidad, las primeras promesas se situaban tras el trono. Túnicas blancas, ojos vendados, pies descalzos, gestos reflexivos… cada uno lleva su historia detrás. Una historia que ponen a los pies del Cautivo buscando consuelo y ayuda. Quizás también agradecimiento por alguna plegaria escuchada. Algo tiene cuando tantas personas coinciden tras la imagen.

Un río malva fue ocupando la calle Trinidad poco a poco. Era el anuncio de que la Virgen de la Trinidad se acercaba. De nuevo los ojos vueltos a la casa hermandad del Cautivo. Dentro se prepara la Virgen de la Trinidad. Las primeras maniobras sitúan el trono frente a la puerta. El numeroso grupo de monaguillos de la Virgen se hace una foto a los pies del trono. Un recuerdo para toda la vida.

Saeta al Cautivo en la calle Molina Lario

Saeta al Cautivo en la calle Molina Lario La Opinión

La Banda Sinfónica de la Trinidad acompaña la salida del trono con la marcha ‘Alma de la Trinidad’. Una marcha hecha para Ella y que se ha convertido en un clásico de la música procesional. El trono brilla con el sol de la tarde, aunque esté tamizado por una fina capa de nubes. El dorado del palio resalta con cada cimbreo. Tras la primera parada, inicia su paso por la calle Trinidad. De nuevo pétalos del balcón de los vecinos. El grito “Trinidad a tus pies” se hace realidad. El barrio se rinde ante la Virgen. Suena ‘Reina de todos los santos’. Málaga espera a la Trinidad.