La primera procesión del Lunes Santo despierta el interés de todo un barrio que celebra el paseo, después de dos años de pandemia, de sus titulares por las calles. Ya han pasado 36 años desde la primera salida del Santísimo Cristo de la Crucifixión y María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad.

La calle Cruz Verde queda coronada por la imagen del Santísimo Cristo de la Crucifixión poco antes de las cuatro de la tarde. Las filas de feligreses apiñados en las estrechas aceras de la barriada se deleitan con la estampa, a pesar del cielo que se empieza a encapotar con algunas nubes grisáceas, que en su movimiento, dejan paso a algunos rayos del sol. 

Este es un cuadro pintado de negro y de vivo morado, entre las túnicas de los nazarenos y las flores colocadas con delicadeza sobre la estructura de madera del cajillo. 

Las cajas de los tambores y las trompetas de la banda de San Juan Evangelista, de Sevilla, suenan para dar ritmo a la subida hacia calle Peña, donde el titular se espera con emoción contenida. 

-"Seguimos, venga", grita uno de los capataces. 

Todo son alientos de ánimo para unos hombres de trono que se ponen de acuerdo en segundos para poner en marcha la maniobra a la que llaman "del abrazo". Esta significa colocarse todos los portadores frente al cajillo, con el pecho hacia el varal. De esta forma, se trata de evitar que la cabeza de su titular roce lo más mínimo los cables de la luz de los bloques.

Una vez pasa el grupo de penitentes que acompaña al Cristo, entre los que el "dress code" es indefinible, toca esperar a María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad. 

Continúa el flujo de personas arriba y abajo y muchos siguen saliendo de los portales en busca del pellizco que produce ver a tu cristo o a tu virgen meciéndose sobre el asfalto. Aquella imagen a la que le pides ayuda, por sentir, al menos, la seguridad de su acompañamiento. 

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Es en ese momento cuando la marcha anuncia su llegada, la de la titular. Baja Cruz Verde sin premura, escuchando la música y parándose, en su amargura por ver a su hijo en el Monte Calvario, para agradecer el aplauso de mayores y jóvenes, autóctonos y extranjeros.

¿Qué sentiría Antonia Hernández, más conocida como 'Nona' si pudiera estar viendo la escena? La cofradía que fundó en el año 1977, que empezó como una agrupación religiosa en la zona de Parque Victoria Eugenia? Un grupo formado entonces por 13 miembros que en la actualidad suma un total de más de mil hermanos.