El Cristo Coronado de Espinas y María Santísima de Gracia y Esperanza hacen esperar a los feligreses en la calle Fajardo, poco antes de la entrada al recorrido oficial. Aun así, la mayoría de ellos ha permanecido a la espera, que ha acabado mereciendo la pena. 

Muchos carritos de bebé y niños con tambores de plástico en una calle que queda, aun siendo las ocho y media de la tarde, prácticamente en penumbra y con un viento que ya se distingue del cálido del Domingo de Ramos

Ya hace el típico frío del mes de abril, por lo que son pocos los atrevidos a seguir solo con camisa. 

De fondo, aunque con un volumen algo más fuerte que el barullo, se escucha una marcha tocada con intensidad antes de ver siquiera algún capirote granate, menos aun la Cruz Guía, en la esquina de la tienda Málaga Musical, en la calle Fajardo.

La cofradía de Estudiantes va con retraso. Llega a pasar hasta una hora para que la procesión retome su marcha habitual. Mientras tanto, policía local para arriba, policía local para abajo, tratando de solucionar el pequeño "atasco" que se ha producido al pasar por la calle que cruza la cofradía de Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad. 

En la pantalla encendida de un teléfono móvil se puede leer: "Ya va andando Estudiantes, se van a juntar". 

Sin embargo, eso momento no llega a producirse. Aun así la calle no deja de ser un espectáculo de continuos capirotes que se levantan para devorar alguna barrita de chocolate.

Estudiantes | Lunes Santo Eduardo Nieto

El Cristo Coronado de Espinas se hace de rogar, pero merece la pena. Cuando se produce su llegada, toda la espera de los asistentes, que se mantenían apoyados sobre la pared, se convierte en alegría para recibir la mirada firme del Señor. En este caso, firme no es sinónimo de severa, si no de dulzura, de compasión. Más de un estudiante habrá sentido su mirada como una amiga para continuar con la carrera hacía la inminente selectividad o para terminar el Trabajo de Fin de Grado que da tantos dolores de cabeza.  

La calle estaba llena, incluso muchos han tenido que apretujarse para dejar pasar a los enormes varales, al igual que ha ocurrido algo después con el trono de María Santísima de Gracia y Esperanza.

Sin embargo, en este tramo del recorrido, las bandas de música de La Soledad de Mena y La Soledad de Cantillana de Sevilla no han optado por "Gaudeamus Igitur". Eso si, sabemos porqué. Ya se cantó en Carretería.