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Semana Santa

Barrio, tradición y fe en el Martes Santo de Antequera

Tras un Domingo de Ramos y un Lunes Santo marcados por el buen tiempo, la dinámica volvió a repetirse el Martes Santo. El Señor del Rescate, una de las imágenes que más devoción despierta en la ciudad, junto con la Virgen de la Piedad, encabezaron el tercer día de Pasión en una jornada que aunó sentimiento y pasión

La Virgen de la Piedad a su salida en Antequera

La Virgen de la Piedad a su salida en Antequera / ISMAEL LUQUE

Antequera

El mediodía del Martes Santo huele a cera y a azahar en la plazuela de Ntro. Padre Jesús del Rescate. Las puertas de la iglesia parroquial de la Santísima Trinidad abren a las diez de la mañana y los fieles no tardan en llenar sus naves. Todavía falta mucho para que el sol caiga sobre los tejados del barrio de la Cruz Blanca, pero los vecinos ya llevan horas preparando lo que saben que llegará: el momento en que su ‘Moreno’ salga a la calle y Antequera se detenga.

Este 2026, el Martes Santo antequerano vuelve a escribir una de sus páginas más sentidas. La Cofradía del Rescate tomó el relevo del Lunes de Pasión con una jornada que arrancó con misa a las 12.30, creció con el Desfile de Armadillas y culminó en la madrugada con uno de los encuentros más aguardados de toda la Semana Santa.

Una imagen que nació dos veces

Hay imágenes que cargan con su historia a cada paso que dan. El Señor del Rescate es una de ellas. En 1935, la talla original que presidía la iglesia conventual de La Trinidad desaparece entre las llamas cuando el fuego arrasó su templo.

Esa carga emocional es la que convierte cada salida procesional del Rescate en algo difícil de explicar a quien no lo ha vivido. El barrio de la Cruz Blanca, uno de los más antiguos e identitarios de la ciudad de los Dólmenes, se vuelca con unas imágenes que siente propias.

Junto al Señor del Rescate, la Virgen de la Piedad completa una pareja de titulares que define la personalidad de este Martes Santo. Fe, barrio y tradición en un mismo recorrido, bajo la mirada del hermano mayor, Rogelio Jesús García Cisneros, y con Guillermo Ramos Pérez y Francisco Antonio Peláez León al frente de cada uno de los pasos como Hermanos Mayores de Insignia.

Del mediodía a la madrugada

La jornada ha comenzado con la apertura de la iglesia de la Trinidad a las diez de la mañana, que se mantuvo en culto hasta las trece horas. A las 12.30, la Santa Misa ha congregado a los fieles antes de que el ambiente procesional tomara las calles de forma definitiva. En torno a las seis y media de la tarde, el Desfile de Armadillas dio el pistoletazo de salida oficial a una tarde que no termina hasta bien entrada la noche.

Los dos Sagrados Titulares de la Cofradía salen desde el altar mayor de la iglesia de los Trinitarios entre clamores al ‘Moreno de la Cruz Blanca’. Una marea de mantillas y penitentes cubre las inmediaciones del templo en los minutos previos a la salida, en ese momento de tensión y expectativa que los cofrades de toda la vida reconocen como uno de los más emocionantes de la Semana Santa. A las 19.30 horas, el cortejo abandonaba San Luis; para más tarde cruzar la Tribuna y pasar por San Agustín.

El itinerario discurre por la plazuela de Ntro. Padre Jesús del Rescate, Porterías, Vega, Laguna, Cantareros y San Luis, hasta alcanzar la calle Infante Don Fernando, que se convierte, como cada año, en el escenario más concurrido del recorrido. Miles de personas esperan a los pasos antes de que la comitiva continuara hacia San Agustín -a las 22.00 horas., Lucena, Madre de Dios a las 22.45- y Cruz Blanca.

Los estrenos de 2026

El paso de Nuestro Padre Jesús del Rescate incorpora dos nuevas dalmáticas de color morado además de un broche pasador para el cíngulo en plata, diseño del orfebre Pepe Cantos, y un escapulario bordado en oro por Sebastián Marchante. Como pieza de mayor peso simbólico, el Señor estrena también un relicario, obra del orfebre Raúl Cejas.

La Virgen de la Piedad no fue a la zaga. Su paso luce el plateado de los tubos de los varales, que renueva por completo el aspecto del conjunto. A ello se suman dos rosarios de nueva factura: uno en plata y otro en ágata salvaje y plata, ambos salidos del taller del orfebre Pepe Cantos. El detalle más delicado llega de la mano de un pañuelo bordado en tul de manera artesanal con el anagrama de la Virgen María, una pieza de trabajo minucioso que los devotos han podido apreciar de cerca en los momentos de estación.

El acompañamiento musical de este año también suma una novedad en el paso de la Virgen. Mientras que Nuestro Padre Jesús del Rescate cuenta de nuevo con la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Redención de Benalmádena, formación de sobra conocida por los antequeranos, María Santísima de la Piedad estrena la compañía de la Asociación Musical de Olvera, que debuta en el Martes Santo de Antequera aportando un sonido diferente al cortejo.

Entre petaladas, saetas y odas al Moreno de la Cruz Blanca y a su Virgen, Antequera disfruta del tercer día de Pasión en la ciudad, con un buen tiempo que lleva acompañando a la ciudad en toda la Semana Santa.

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