Sale la cofradía del colegio, donde a diario se educan cientos de niños de Capuchinos de todas las edades, donde sus padres confían la instrucción de su tesoro más sagrado. Pero esta del Miércoles Santo no es una procesión infantil en la que los más pequeños aprenden a ser cofrades, sino en la que desde el principio hacen penitencia junto al Cristo de las Penas y la Virgen del Auxilio. El de San Bartolomé es un centro escolar que pocas cosas deja a la improvisación y que inculca con especial esmero, para que dure toda la vida, la devoción a María Auxiliadora, el sentido de pertenencia a la institución y todos sus movimientos y, por supuesto, a su principal referencia: San Juan Bosco, fundador de la orden y mariano congénito, al que se le atribuyen muchas frases pero pocas como esta: "Confía en la Virgen y sabrás lo que son los milagros".

Fieles a esta identidad y a este magisterio, tras la eucaristía, los cofrades de la hermandad Salesiana se han puesto en la calle de forma puntual saliendo del Santuario, que es no solo el corazón del colegio, sino el suyo propio. Sus nazarenos son un Miércoles Santo más la sangre que se derrama hasta el Centro para hacer estación de penitencia en la Catedral. Cuando la cruz se plantó en el atrio, sonó el Himno Nacional a cargo de la banda de cornetas y tambores de Jesús Cautivo, hermanada con la corporación. El público buscaba los escaso espacios de sombra que quedaban en las aceras porque este Miércoles Santo aprieta y la tarde es calurosa.

Cuando salieron los acólitos que anteceden al trono, Juan Carlos Martín, hermano de la cofradía y pregonero de este año 2022, fue el encargado de dar los primeros toques de campana para que el imponente Crucificado de Carmona se hiciera a la calle mientras sonaba 'Inde Gloria Mea', una composición propia dedicada a la cofradía, una frase también pronunciada por Don Bosco.

El diálogo dramático al pie de la cruz de las Marías, la actitud implorante de María Magdalena al pie de la cruz, el cruce de miradas de las imágenes del misterio... siendo importantes, quedan en segundo plano ante las palabras de Cristo dirigidas al Discípulo Amado: "Ahí tienes a tu Madre". Confía en Ella, que es nuestro Auxilio.

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Salesianos | Miércoles Santo 2022 Eduardo Nieto

En la plaza de Capuchinos aguardaban corporativamente con sus guiones el Dulce Nombre y la congregación de la Divina Pastora. Una saeta a pie de trono de Bonela Hijo rasgó el aire capuchinero embriagado de las pocas flores de azahar que aún quedan en los naranjos de Eduardo Domínguez Ávila. Con 'Stabat Mater' continuó avanzando el trono, adornado con orquídeas y rosas malvas, musgo y enredadera. También había rosas al pie de la cruz, junto al ángel Pablo, en la trasera del trono, que como es costumbre portaba un elemento extraordinario, en este caso, la medalla de postulante Rocío Torrado Gutiérrez, FMA, entregada por ella a la Virgen del Auxilio. Con ella la cofradía ha querido pedir por las vocaciones a la vida consagrada y su perseverancia.

Por Capuchinos bajaba el enlutado cortejo tocado de esparto y cola recogida, para llegar al Molinillo, hasta la capilla de la Piedad, con 'La Expiración' y bajar al Centro por Ollerías.