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Estreno del nuevo trono

La cofradía del Amor el Viernes Santo: barrio, familia, colegio

La calle Fernando El Católico se convierte en un punto de encuentro para alumnos, padres y amigos del colegio Maristas, en una muestra de la fuerte conexión entre la institución y la cofradía del Amor

Estación del Cristo del Amor frente al colegio Maristas | Viernes Santo de la Semana Santa de Málaga 2026

Miguel Ferrary

Miguel Ferrary

Miguel Ferrary

La 'seño' Rocío llega y saluda a unos amigos en la calle Fernando El Católico. La seño trabaja en Infantil en el colegio Maristas. A pocos metros Paula y Daniela, amigas de segundo de Primaria hablan y juegas felices. También del Colegio Maristas. Pero sigue el encuentro. Aitana y Lucía comen gusanitos con Claudia, hermana de la segunda. Todas son de Maristas. También están los padres de Curro, de Santi, de Mario, de Víctor, de Jaime y Jaime -amigos de clase, Pablo, Cecilia, Ricardo y Cata de monaguillos… y se podría seguir. La calle Fernando El Católico parece una reunión de alumnos y padres de Maristas. La vinculación entre la cofradía del Amor y el colegio se mantiene fuerte. Son muchos los alumnos que salen allí. Y si no, los amigos se acercan a verlos y piden a sus padres salir el año próximo. Eso solo en la salida. El paso de los nazarenos es un saludar continuo al público y a la inversa. Alegría en los ojos y adivinar quién es quién por los zapatos o la mirada.

Un poco más abajo, lo evidente, lo que se vive en el día a día, se concreta en un encuentro sencillo pero significativo, en el que las puertas del colegio se abren, se llenan de alumnos que no llevan ni uniformes ni libros de textos. Solo la ilusión del encuentro, de participar en un rato de oración ante el Cristo del Amor y la Virgen de la Caridad, las dos advocaciones más bonitas de la Semana Santa de Málaga. Amor y Caridad, una consecuencia de la otra. Otra causa de la una. No se viven por separado, como tampoco se separan la cofradía y el colegio Maristas, que hace suyo el sentido de las dos advocaciones en su día a día.

El nuevo trono del Cristo del Amor

El nuevo trono del Cristo del Amor / Miguel Ferrary

Carmen García López lee un texto al Cristo del Amor, se reza un padrenuestro y se renueva una comunión entre ambas instituciones que es visible con numeroso signos en los tronos y en el cortejo. Tras el acto ante el colegio Maristas, con los balcones llenos de alumnos, la Banda de Cornetas y Tambores de la Esperanza interpreta ‘Amor de madre’. Colofón perfecto para este acto. Qué grande es esta banda.

Juan Francisco Ríos Cabrillana, a la altura de San Lázaro y con el guion del Rocío saludando al trono del Amor, le canta una saeta al Cristo. Silencio. La oración cantada se eleva en el barrio de la Victoria. El sol hace brillar el nuevo trono. Que espectáculo de trono. No le falta ni le sobra nada. Personalmente me llamaron la atención los arbotantes de la esquina, que como llamaradas iluminan al trono. Una concepción clásica que se ajusta al Cristo como un guante. Proporcionado, perfecto, espectacular. Un acierto.

Sketcher cofrade de Adolfo Tovar del Amor

Sketcher cofrade de Adolfo Tovar del Amor / Miguel Ferrary

Sketcher cofrade en el Amor

Concentrado y moviendo el rotulador a gran velocidad. Mira, calcula y vuelve a concentrarse en su libreta. Poco a poco se va perfilando un dibujo abocetado con precisión. Se ven capirotes y la iglesia de la Victoria. El autor es Adolfo Tovar, urban sketcher, que lleva una libreta con sus dibujos: “es como un diario gráfico, como hacer fotos, pero con otra técnica. Se trata de pararse y mirar. No es tan inmediato como la foto, pero pones lo que quieres”.

En lo que pasa la procesión del Amor, ha terminado su dibujo. Y a por otro.

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