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Semana Santa

El Viernes Santo que Antequera no quería que terminara

La ciudad de los Dólmenes disfruta de la recta final de su Semana Santa de la mejor forma posible, con un tiempo que acompaña durante toda la jornada y el ánimo de un municipio que se entrega

Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Cofradía de Arriba

Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Cofradía de Arriba / Francisco Domnguez

Antequera

El sol volvió a instalarse sobre los tejados del casco histórico como si hubiera decidido quedarse hasta el final de la Semana Santa.

Tres cofradías han tenido cita la noche del Viernes Santo: la de Abajo, la de Arriba y la Soledad. Tres historias, tres templos, un mismo Viernes Santo que se ha ido consumiendo entre música, velas y el sonido sordo de los tronos sobre el adoquín.

La Cofradía de Abajo, primera en moverse

A las diecisiete y cuarto, la armadilla de la Pontificia, Real e Ilustre Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Paz marcaba el paso desde Santo Domingo. La cofradía, fundada en el primer cuarto del siglo XVI, salió cargada de novedades. El Niño Perdido estrena restauración de túnica blanca a cargo de Antonio M. Moreno.

La Virgen de la Paz a hombros de hermanacos

La Virgen de la Paz a hombros de hermanacos / ayuntamiento antequera

El Cristo de la Buena Muerte luce un perizoma textil confeccionado íntegramente en el taller de costura de la propia hermandad. Y la Virgen de la Paz llegó con sus toldillas interiores del palio concluidas y su sistema de sujeción —el Santa Conserva— restaurado por completo.

Cabe destacar, además, que el cuerpo procesional ha incorporado un nuevo sol de plata de la Orfebrería Montenegro.

La Banda de Cornetas y Tambores de la Fuensanta Coronada de Córdoba, la Agrupación Musical de Gracia de Archidona y la Banda Municipal Amantes de la Música de Campillos han acompañado respectivamente al Niño Perdido, al Nazareno y a la Virgen de la Paz en un recorrido que atraviesa la Cuesta del Viento, Zapateros y el centro de la ciudad con el eje indiscutible del Infante Don Fernando coronando la calle mayor.

Nuestra Señora de la Soledad en su salida procesional en Antequera

Nuestra Señora de la Soledad en su salida procesional en Antequera / ayuntamiento antequera

La Cofradía de Arriba, desde el Portichuelo

Media hora después, la Sacramental de San Salvador, Real e Ilustre Archicofradía de la Santa Cruz en Jerusalén, Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Socorro Coronada echó a andar desde la Plaza del Portichuelo. El Nazareno, fundada la cofradía en 1620, estrenó nuevos faroles de trono y coronas plateadas en las tulipas de sus candelabros. La noche ha reservado también dos estrenos musicales: la marcha La mirada del Nazareno y Socorro Bendice Antequera, que han sonado por primera vez en las calles de la ciudad.

El Grupo de Regulares de Melilla nº52 escoltó la Cruz de Guía, confiriendo al cortejo ese sello militar que distingue a la Cofradía de Arriba desde hace décadas.

La Soledad cierra la noche

Desde la Iglesia del Carmen, con la sobriedad que la caracteriza, ha salido la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad Quinta Angustia y Santo Entierro.

Bajo la hermana mayor, María José Sánchez Arias, los grupos musicales Lux Aeterna y Ars Sacra acompañaron el Santo Entierro y a la Virgen de la Soledad respectivamente por Cantareros, Infante Don Fernando y San Agustín. La cofradía regresa al Carmen pasadas las dos y media de la madrugada, dejando las calles en ese silencio que solo existe cuando una Semana Santa se disfruta y deja huella de verdad.

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