20 de agosto de 2013
20.08.2013
Punto y aparte

"Lo de Gibraltar tiene fácil solución: Reino Unido debe devolverlo"

"La muerte del general Prim frustró nuestro camino a la modernidad", asegura Francisco Ramos Oliver, militar y experto en Prim

20.08.2013 | 05:00
Francisco Ramos Oliver, militar y experto en Prim

Francisco Ramos Oliver (Ceuta, 1947), general de División y exdirector del Instituto de Historia Militar, es una autoridad en el general Prim, el político catalán que propició la monarquía democrática de Amadeo de Saboya.

¿El atentado contra el general Prim frustró el camino hacia la modernidad de España?
Indudablemente. Esa es la consecuencia que se saca de la peripecia vital del general: su atentado frustró el camino a la modernidad. Lo comparo, salvando las distancias, con Rafael del Riego. Los dos acabaron dando la vida por una idea de modernización, de democratización de una España en libertad.

¿Prim pertenecería a esa tanda de espadones que empieza con el general Ricardos y termina con Franco?
Bueno, hay que separar. Prim pertenece a lo que se conocía en el reinado de Isabel II como el régimen de los generales, que no es lo mismo de lo que sucedía en la época de Fernando VII. Estos generales parten de una premisa: El sistema político es una democracia endeble o, llamémosla así, poco consolidada; un régimen bastante corrupto, poco eficaz... Los generales se consideraban portavoces de la realidad de las necesidades del pueblo. Tenían sus razones: El sistema electoral era censitario „sólo votaban aquellos que tenían rentas„, ¿Qué sucedía? Pues que las clases bajas no votaban, pero sí iban al servicio militar. Las quintas se basaban en aquellas personas que no podían redimirse en metálico. Para aquellos generales, el ejército era la institución democrática de aquel entonces.

Pero la lista de golpes de Estado es enorme.
Y hay ejemplos en la época de Fernando VII, pero aquel rey era absolutista. El régimen de Isabel II no es absolutista.

Desde la Constitución de 1978 ya no hay militares metidos en política.
Balmes decía que el poder militar es feurte cuando el civil es débil. Cuando el poder civil es débil, el hueco lo cubren los militares. ¿Por qué ahora ya no? Porque tenemos un sistema democrático consolidado.

Donde sí que hay debilidad es, por ejemplo, en Egipto.
Lo que pasa es que estas cosas son más complejas. No me conozco la constitución egipcia, pero sí la turca. Esta constitución asigna a las Fuerzas Armadas el papel de garante de la pureza constitucional. ¿Dan golpes de Estado? Hasta cierto punto. tienen que garantizar el desarrollo de la Constitución. Esto explica que los militares turcos y Erdogan estén chocando constantemente. Porque los militares dicen: el presidente está llevando a Turquía a un régimen islamista cuando la constitución es laica.

Donde se curte Prim es en África.
No. Sus primeras actuaciones militares fue en las guerras carlistas. Allí llega a coronel. Lo que ocurre es que en la guerra de África, concretamente en la batalla de los Castillejos, es donde aparece la figura mediática del general Prim. Pero ya venía muy fogueado antes.

¿Cómo definiría al Prim militar?
Diríamos que es un militar tropero: no pasó por ninguna academia, ingresó como soldado en el batallón de tiradores de Isabel II, que era una milicia urbana. Va a llegar a coronel en siete años. Luego ingresó en política en 1841. A partir de entonces su carrera militar estará condicionada, precisamente, por la política. Participará en campañas en México, África y, podríamos decir, Puerto Rico. Se ha hecho a sí mismo. Hace un cursus honorum en que mezcla su vida militar y su vida política. Solicitará los puestos de mayor responsabilidad. Hay que ir a México... ¡ahí estoy yo! Se está «fabricando» una carrera... Como sucedía en Roma: había que pasar por las legiones para ser cónsul. Él lo dice: la faja de general la halló en la boca de los cañones.

Se vuelve la mirada a Gibraltar. ¿Este será un lamento constante?
Hay unas constantes estratégicas que sí, que no han cambiado. Ya podemos darles las vueltas, pero siempre están allí. Esto tiene fácil solución: el Reino Unido tiene que devolver Gibraltar a su legítimo dueño, que es España y punto. Ahora bien, todos sabemos lo que ahí se maneja. Las constantes estratégicas existen y seguirán existiendo: El estrecho de Gibraltar está ahí y por ahí pasan muchos barcos que llevan mercancías que distribuyen por todo el mundo. Tener el tratado de Utrecht como si fuera la Biblia... No pasaría nada porque fuera derogado. El Reino Unido y España formamos parte de la OTAN, parte de la Unión Europea... Un porta aeronaves va a entrar en Rota. Es una base que manda un almirante español. ¿A qué viene mantener el tratado de Utrecht? Hay intereses en los que no me voy a meter.

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