11 de agosto de 2018
11.08.2018
Gastronomía

La ´real food´ conquista la mesa: el consumidor vuelve a lo natural

Los nutricionistas triunfan con la nueva moda de volver a comer frutas y verduras huyendo de los ultraprocesados de la industria alimentaria

11.08.2018 | 05:00

DECÁLOGO PARA UNA VIDA SANA

  • 1. Perder peso no puede ser el objetivo último. Los profesionales insisten en que bajar la barriga es sólo una excusa para cambiar de vida. "Muchos de mis clientes han hecho una dieta de las llamadas milagro, luego han vuelto a su vida anterior y han sufrido un efecto rebote tremendo", explica Susana Sánchez. "Tienes que escoger una alimentación con la que puedas seguir, con la que te sientas cómodo y que no sea demasiado estricta para no dejarla", dice Miquel Girones.
  • 2. La clave del retorno a la vida saludable está en la cocina. "Muchas veces decimos que no tenemos tiempo, pero eso es sólo una excusa. Hay que planificarse para que podamos volver a cocinar. Hemos dejado de lado alimentos tan importantes como las legumbres", asegura Sánchez. Los nutricionistas recomiendan planificar un menú semanal en el que haya de todo. Así, con la nevera y el congelador como aliados, tendrás tiempo para cocinar.
  • 3. Uno de los mitos más extendidos a los que hacen frente los profesionales de la nutrición es el de que comer bien es más caro que comer mal. Y como todo mito, es falso. Las dietas basadas en las frutas y las verduras y la planificación a la hora de ir al supermercado hacen que comer bien sea mucho más barato que abusar de ultraprocesados. Siempre es más económico comer fruta (eso sí, de temporada) que postres basados en el chocolate.
  • 4. Hace unos meses los que leían las etiquetas de la comida sólo se fijaban en las calorías. Eso empezó a cambiar gracias a la lucha contra el aceite de palma. Ahora los nutricionistas tienen un nuevo enemigo: el glutamato. "Es un potenciador del sabor que puede contribuir a aumentar la apetencia por los productos que lo llevan, inhibe la saciedad y facilita un consumo excesivo", explica el nutricionista Carlos Ríos. En los niños puede producir hiperactividad.
  • 5. En la nutrición, como en casi todos los campos de la vida, lo mejor es ponerse en manos de profesionales. Los nutricionistas son los que te pueden ayudar a cambiar de vida luchando contra mitos más que extendidos. No es cierto, por ejemplo, que sea bueno (al menos no para todos los consumidores) comer cinco veces al día o que el azúcar de la fruta engorde o sea perjudicial para la salud.
  • 6. Hacer ejercicio también es fundamental para llevar una vida sana. Y para hacerlo no hace falta ir al gimnasio, basta con cambiar ciertos patrones. ¿Los trucos? Dejar el coche a dos manzanas del trabajo para obligarte a caminar (la Organización Mundial de la Salud recomienda andar 15.000 pasos al día), ir en bicicleta a hacer los recados o subir a casa por las escaleras dejando atrás el ascensor.
  • 7. Para Miquel Girones, la clave de una buena dieta es "establecer patrones que puedas mantener en el tiempo". La paciencia y la constancia son claves a la hora de obtener resultados. Por eso no es bueno obsesionarse. "Si estamos con los amigos y comemos algo que no sea muy sano tampoco hay que torturarse. Ese capricho nos puede dar una salud mental muy buena. En nuestro plan de alimentación tiene que tener cabida algo no del todo recomendable, explica.
  • 8. Si hay algo que repiten los nutricionistas es que se debe cumplir (o al meno intenarlo) la norma del consumo de cinco piezas de fruta y verdura cada día. "Estos alimentos son claves para que entren en nuestro organismo los micronutrientes necesarios", explica Miquel Girones. Lo mejor es optar siempre tanto por la fruta como por la verdura de temporada: para saber cuáles son sólo hay que buscar calendarios en internet.
  • 9. El abuso de los refrescos o el consumo excesivo de azúcar son dos de los problemas que más preocupan a los nutricionistas. Pero sustituir estos "alimentos malvados" es sencillo: los primeros se pueden cambiar (por ejemplo) por agua con gas, té o café solo, todas ellas bebidas con cero calorías. El azúcar se puede sustituir por vainilla, hinojo, comino o canela, pero también por fruta madura. Será por opciones: elige la tuya.
  • 10. No todo es hacer ejercicio. También hay que descansar. Dormir lo suficiente –entre 7 y 8 horas al día para los adultos– es fundamental para afrontar con energía tanto la jornada laboral como el ejercicio que te hayas propuesto hacer cada día. Descansar mal o no dormir hace que te dé más pereza, que estés más cansado y que, en definitiva, rindas menos en tu nueva vida. Muchas aplicaciones controlan el sueño e incluso avisan cuando debes ir a dormir.

Las modas no siempre tienen que ver con retos de cubos helados o pantalones pitillo. A veces también triunfan las ideas saludables. Desde hace poco más de un año los nutricionistas se han convertido en grandes gurús que ayudan a hacer frente a los mitos y las falsedades que rodean tanto a las dietas para adelgazar como a la vida saludable. Estos especialistas utilizan internet para distribuir su mensaje, una red que a pesar de todo aún sigue infestada de anuncios de dietas milagro. Y es que el ciberespacio sigue siendo –a pesar de la creciente moda de los nutricionistas– el hogar de las pastillas para adelgazar. Por eso los profesionales de la nutrición de todo el país, contentos con sumar ya cientos de miles de seguidores, han creado su propio movimiento: la lucha de la real food. La comida real conquista al consumidor.

«Es cierto que ha aumentado mucho el interés por el modo de vida. Primero empezamos luchando contra el azúcar, luego contra el aceite de palma€ y hemos conseguido incluso que el gigante de la industria alimenticia tome cartas en el asunto y cambie ciertos hábitos», reflexiona la nutricionista Susana Sánchez. Pero aún queda mucho por hacer y el consumidor de las redes tiene que seguir siendo prudente.

«Hay que tener en cuenta que en muchos casos los profesionales de la nutrición que están en la red actúan bajo un sesgo económico, de ego y hasta biológico o de principios de vida. Los que son veganos, por ejemplo, ocultan todos los estudios que van contra la dieta que ellos han escogido como opción de vida», previene Ramón de Cangas, haciendo hincapié en que «muchos profesionales tratan de ganar seguidores lanzando mensajes con poca base científica pero que logran mucho impacto. Seguro que si yo digo que los lácteos producen cáncer voy a conseguir mucha interacción y ganaré seguidores, pero eso no quiere decir que mi afirmación sea real o esté basada en estudios fiables», enfatiza. ¿La solución? Seguir a los colegios profesionales, a las sociedades científicas y a profesionales de reputado prestigio.

«La gente está viendo gracias a las redes sociales que cambiar su modo de vida tiene un impacto brutal en su día a día, y no sólo para perder peso. Mis clientes me dicen que cuando se ven mejor tienen más confianza en sí mismos y más autoestima. No es tanto los años que vives como la calidad de vida que tienes, y cuidar los hábitos de vida es cuidar eso que hacemos tres y hasta cuatro veces al día: comer», reflexiona por su parte Miquel Girones, uno de esos nutricionistas que acumulan decenas de miles de seguidores en su cuenta de Instagram. Y es que es precisamente esa red en la que más está creciendo el interés por la alimentación. La «hermana pequeña» de Facebook ha pasado de ser la página en la que todo el mundo cuelga los platos del restaurante al que acude a la web a la que se accede para buscar información nutricional o recetas. El interés por la vida saludable pasa así de la red a la vida real. «Cada vez ves más gente leyendo las etiquetas en el supermercado; los consumidores se interesan por lo que comen, es fundamental aprender a leer las etiquetas», añade Susana Sánchez.

La industria alimentaria no ha querido quedarse al margen de este fenómeno. No en vano, cientos de millones de euros de beneficios dependen de las ventas. Y las ventas dependen de la imagen pública. Estas empresas reaccionaron hace años lanzando los productos sin azúcar. Luego se sumaron a la lucha contra el aceite de palma, y ahora muchos tratan de lavar su imagen contratando a nutricionistas.

«Ésa es la mejor muestra de que algo está cambiando, las grandes firmas cada vez contratan a más profesionales», afirma Ramón de Cangas. Su trabajo, como el de tantos y tantos compañeros de profesión, se ha convertido en una lucha contra los gigantes que suponen los mitos que rodean la vida saludable. Repasemos algunos de los clásicos.

El primero: el desayuno es la comida más importante del día. «¿Quién ha dicho eso? ¿Quién tiene datos que lo demuestren?», se pregunta Susana Sánchez. «Eso es algo que nos ha ido metiendo por los ojos la industria alimentaria, muy interesada en vendernos galletas y bollos, pero eso no es verdad. Si haces una buena comida y una buena cena o una buena merienda, el desayuno no tiene por qué ser lo más importante de todo el día. Es igual que los que dicen que la fruta tiene mucho azúcar y que engorda. Es completamente falso», enfatiza Sánchez. El segundo mito que abordan estos profesionales tiene que ver con la lucha contra la enfermedad más temida. ¿Hay alimentos que curen el cáncer? «Hay patrones dietéticos que previenen el cáncer. Además, cuando un paciente tiene la enfermedad siempre se recomienda que siga una dieta determinada. Pero la respuesta es no, no hay ninguna dieta que cure el cáncer», sentencia Ramón de Cangas. El nutricionista responde a nuestro tercer mito. ¿Son peligrosos los lácteos? «Durante mucho tiempo se dijo que producían cáncer o flemas. Es todo mentira. Es uno de los mitos más extendidos, pero los estudios científicos demuestran que consumir yogures enteros, que están demonizados, es algo positivo», subraya el experto apuntando ya hacia el pilar básico del triunfo de estos profesionales en las redes: el movimiento del real food (comida real en castellano).

La revolución de la fruta y la verdura la comenzaron varios nutricionistas que querían luchar juntos para mejorar la vida de sus clientes. Gracias a sus mensajes en redes sociales, los profesionales han logrado que muchos digan adiós a los ultraprocesados: los alimentos generados de forma artificial y que suelen incluir más de tres ingredientes. «Las redes sociales han servido para que la gente deje el súper y vuelva al mercado, a comer fruta y verdura. Estamos logrando demostrar con vídeos y con recetas que comer sano no es ni caro ni aburrido. Se puede conseguir una dieta sana y equilibrada barata y muy original. ¿Por qué compras yogures con pera y no le echas tú una pera directamente al yogur natural?», se pregunta Susana Sánchez. Internet da la clave, cambiar de vida es cosa ya de cada consumidor.



90.000 españoles mueren al año por una mala alimentación


El informe Dame veneno: viaje al centro de la alimentación que nos enferma, elaborado por VSF Justicia Alimentaria Global en 2016, que arrojaba datos alarmantes vinculados a las dietas sostenidas con comida industrial. Según el estudio, 90.000 personas pierden la vida al año en España por seguir una mala alimentación, y el causante nos es conocido. «El consumo de alimentos procesados con exceso de azúcares añadidos, sal y grasas insalubres es el primer factor de pérdida de salud y causa de enfermedades», sentenciaba en su momento el coordinador del estudio, Ferrán García. La comida procesada representa el 70% de la alimentación en España. Aunque a menudo sus ingredientes pasen inadvertidos, el abuso de estos representa casi la mitad de enfermedades cardiovasculares, diabetes y cánceres.

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