12 de marzo de 2020
12.03.2020
Prevención ante el coronavirus.

Guía para atender a los casos leves de coronavirus en casa

Los pacientes contagiados por coronavirus con sintomatología leve pueden pasar la enfermedad confinados en su casa y recibir atención domiciliaria

Aunque esté en su hogar, la persona enferma debe mantenerse en una habitación bien ventilada, aislado del resto de la familia, nada de compartir cama ni aseo. Quienes le atiendan deben estar sanos, sin enfermedades crónicas ni un sistema inmunológico vulnerable. Tienen que utilizar mascarillas, evitando el contacto con los fluidos corporales del enfermo, mantener sus manos siempre limpias y lavar con frecuencia, con agua muy caliente, sábanas, toallas y los objetos que use el paciente.

Si es necesario trasladar al enfermo a un centro sanitario, prohibido hacerlo en transporte público: en ambulancia o en un vehículo privado, y con las ventanillas abiertas.

Este protocolo está coordinado por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad y cuenta con la participación de distintas sociedades médicas, como el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y el Consejo General de Enfermería.

El tratamiento de los enfermos de coronavirus en su domicilio puede ser una opción en el caso de que la escalada epidemiológica siga en ascenso y el número de ingresos desborde los hospitales. La organización de la atención domiciliaria está en manos de las comunidades autónomas.

¿Qué casos pueden recibir atención domiciliaria

– Los pacientes sin factores de vulnerabilidad previos como enfermedades crónicas (cardiovascular, pulmonar, renal, diabetes...) o alteraciones del sistema inmunitario, personas de edad avanzada, embarazadas o menores de 14 años.

– Los que no presenten síntomas graves, ya sean respiratorios (disnea, expectoración...), gastrointestinales (vómitos, diarrea con deshidratación) o neurológicos (confusión o letargia).

Estas pautas sirven tanto para casos en investigación como probables o confirmados pero con síntomas leves y también casos probables o confirmados de COVID-19 que tras recibir el alta hospitalaria aún requieren atención sanitaria y medidas de aislamiento.

Requisitos mínimos

Hay una serie de requisitos mínimos que establece el Ministerio de Sanidad. La vivienda debe disponer de una estancia con buena ventilación, dedicada de forma específica para el aislamiento del enfermo, con posibilidad de designar un baño para uso exclusivo del paciente.

Es necesario disponer de un teléfono que garantice la comunicación permanente con el personal sanitario.

En el domicilio no deben residir otras personas vulnerables. Los miembros de la familia deben permanecer en otras habitaciones y quien atienda al enfermo debe mantenerse a dos metros de distancia.

¿Cómo debe ser el lugar del aislamiento?

Cómo preparar el aislamiento domiciliario.

La habitación debe tener una ventilación adecuada, directa a la calle.

Es conveniente tener un baño de uso exclusivo del paciente y si no es posible limpiarlo con lejía cada vez que haga uso de él.

Tanto los utensilios de aseo como los productos para la higiene de manos como jabón o solución hidroalcohólica serán de uso personal, mientras que las toallas deberán cambiarse periódicamente, sobre todo si están húmedas. Mejor si se usan toallas de papel desechables.

En la habitación del enfermo se colocará un cubo de basura con tapa de apertura de pedal y una bolsa de plástico doble que cierre herméticamente para los residuos.

La ropa que haya estado en contacto con la persona enferma debe colocarse en una bolsa, utilizando guantes y mascarilla. Hay que evitar agitarla y el contacto directo con ella. Debe lavarse en lavadora con agua a una temperatura de entre 60 y 90 grados, con detergente normal.

Hay que limpiar y desinfectar diariamente los suelos y las superficies de los muebles de la habitación.

La protección de los otros habitantes de la casa

Para evitar contagiar al resto de los habitantes de la casa, el paciente debe permanecer aislado, con la puerta cerrada y, en caso de tener que utilizar zonas comunes, debe usar mascarilla y lavarse las manos al salir de la habitación.

La persona enferma no deberá recibir visitas durante el periodo de aislamiento y se recomienda disponer de un registro de entrada y salida diario de las personas que accedan a la habitación para atenderlo.

Quienes asisten al enfermo deben usar una máscara quirúrgica bien colocada al acceder a la habitación. Si la máscara está húmeda o sucia hay que reemplazarla y lavarse las manos después.

El paciente debe comunicarse por el teléfono móvil o por intercomunicador (como el que se utiliza con los bebés) con el resto de los familiares.

Todos los habitantes deben lavarse las manos con agua y jabón o solución hidroalcohólica después de cualquier contacto con el enfermo o su entorno inmediato.

Si el caso en investigación es una madre lactante, debe llevar una mascarilla cuando esté cerca de su bebé y realizar una cuidadosa higiene de manos antes del contacto cercano con el niño.

El protocolo de Sanidad establece que se informará a los miembros de la familia y convivientes de que, si el paciente es un caso en investigación y se convierte en un caso confirmado, serán considerados contactos. En esecaso, todos ellos realizarán autovigilancia ante la aparición de síntomas de infección respiratoria aguda como fiebre, tos, dolor de garganta o dificultad para respirar, y consultarán con los servicios de salud si aparecieran.

El cuidador: Medidas específicas

Medidas específicas para prevenir el contagio del coronavirus

Los expertos sanitarios recomiendan que sea una única persona la que atienda al paciente en el domicilio.

Tanto el paciente como el cuidador deben llevar mascarilla quirúrgica y, en el caso del último, guantes desechables.

El cuidador deberá lavarse las manos frecuentemente después de cualquier contacto con el enfermo o su entorno inmediato.

¿Qué hacemos con los residuos?

La bolsa con los residuos del enfermo puede ir a la basura con el resto de los desechos domésticos siempre que estén introducidos en una bolsa cerrada herméticamente. Ha de suspenderse el reciclado, para evitar la acumulación de materiales potencialmente peligrosos en casa y tirarlo todo a la basura general.

Los cubiertos, vasos, platos y demás utensilios reutilizables se lavarán con agua caliente y jabón o preferiblemente en el lavavajillas. Tras el contacto con los residuos siempre se deberá realizar higiene de manos.

La persona encargada de la limpieza deberá protegerse con mascarilla y guantes.