09 de abril de 2020
09.04.2020
La Opinión de Málaga
Crisis del coronavirus

Mucho ojo a las pantallas durante el confinamiento

Los móviles, tablets y ordenadores ayudan a comunicarse, pero también suponen un riesgo

09.04.2020 | 16:16
El efecto de las pantallas.

Móviles, tabletas, ordenadores y televisores suponen durante el confinamiento una ventana al mundo exterior, pero el uso de pantallas implica también riesgos para la visión, de ahí que expertos en óptica y oftalmología adviertan de que hay que seguir teniendo mucho ojo ante exposiciones continuadas.

En la actual sociedad digitalizada se estima que cada persona interactúa con estos dispositivos un promedio de entre 5 y 9 horas y que incluso en la población preescolar puede llegar a las 3 horas, ha detallado a Efe el profesor titular del Departamento de Óptica de la Universidad de Granada Raimundo Jiménez.

De acuerdo con los datos facilitados por este experto, en España se calcula que hasta un tercio de la población puede pasar una media de 9 horas cada día expuesto a los dispositivos digitales, dato que varía según el perfil de cada usuario en función de edad, profesión o tiempo libre.

El promedio en el número de horas diarias puede aumentar considerablemente en todos los rangos de edad en las actuales condiciones de confinamiento, con gran incidencia en el ámbito escolar y formativo, debido a la educación digitalizada a distancia.

En este sentido, la investigación deja claro que existe una clara asociación entre la aparición de problemas visuales y un incremento en el tiempo de uso de todo tipo de dispositivos electrónicos como teléfonos inteligentes, tabletas, ordenadores, videoconsolas o televisores, con una inminente y fácilmente identificable incidencia de su uso sobre el sistema visual y la aparición de "disconfort visual".

El uso de pantallas y dispositivos electrónicos a distancias cercanas durante tiempos prolongados puede dar lugar a una serie de sintomatología a nivel de fisiología ocular y trastornos que afectan al rendimiento visual, ha explicado a Efe el también profesor titular del Departamento de Óptica de la UGR Juan de la Cruz Cardona.

Entre estas afecciones se encuentran la sequedad ocular, con picor, escozor, pinchazo o sensación de arenilla en los ojos; un descontrol del enfoque del ojo, dado que para cambiarlo a diferentes distancias este se tiene que acomodar; o pseudomiopías por pasar ahora muchas horas en visión cercana y no estar en espacios abiertos.

Para prevenir la aparición de este tipo de sintomatología y trastornos muchos de los expertos consultados, como Marina Rubio, jefa de Oftalmología en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, apuestan por gestos tan sencillos como aumentar el parpadeo voluntario, de forma que se ayude al ojo a estar más lubricado.

Los productos de desinfección que tanto usamos más estos días en casa pueden motivar un mayor efecto irritativo sobre el ojo, por lo que esta doctora recuerda que se sigan en todo momento las indicaciones para diluir las cantidades convenientes, por ejemplo de agua y lejía.

También existen otras recomendaciones, como adaptar el entorno para mejorar la visión, mediante una ergonomía que tenga en cuenta una iluminación general y otra focalizada a la hora de teletrabajar o leer, ha indicado por su parte Arturo Armada, profesor asociado de Óptica y Optometría.

Resulta imprescindible realizar descansos, siguiendo por ejemplo la regla de la cultura optométrica anglosajona del 20/20/20, es decir, 20 minutos de trabajo visual en cerca, 20 segundos de descanso mirando a una distancia lejana por encima de 20 pies, equivalente a seis metros en nuestro sistema decimal, ha explicado.

La higiene visual es igualmente fundamental y resulta fundamental mantener los ojos y las estructuras anejas oculares limpias y bien hidratadas, usando cosméticos de buena calidad testados e hipoalergénicos y, en caso de déficit lagrimal, emplear lágrima artificial adecuada o incluso disponer de un humidificador en la habitación de estudio o trabajo.

Mientras la mayoría de la población aguarda en sus hogares, los especialistas consultados aseguran que los síntomas descritos, en un principio, deben ser pasajeros y desaparecer aproximadamente una semana después de que concluya el confinamiento y los hábitos vuelvan a la normalidad; si continúan sí sería necesario acudir a un óptico optometrista para solucionarlos.

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