03 de junio de 2020
03.06.2020
La Opinión de Málaga
Investigación

Esqueletos antiguos revelan que los humanos empezaron a comer maíz hace 4.700 años

El aumento del consumo de este alimento se vio acompañado de una reducción de proteína animal

03.06.2020 | 20:45
El maíz es un alimento básico en todo el mundo.

El descubrimiento "incomparable" de esqueletos antiguos notablemente bien conservados en refugios rocosos de Belice ha arrojado nueva luz sobre cuándo el maíz se convirtió en una parte clave de la dieta de las personas en el continente, según publican los investigadores en la revista 'Science Advances'.

Hasta ahora, se sabía poco sobre cuándo los humanos comenzaron a comer este cultivo, ahora un alimento básico en todo el mundo que da forma a los paisajes agrícolas y la biodiversidad del ecosistema.

Los raros restos humanos, encontrados en las montañas mayas de Belice, enterrados durante los últimos 10.000 años, han permitido a los expertos fechar cuándo el maíz se convirtió en una parte importante de la dieta de las personas en la región por primera vez.

La datación por radiocarbono de las muestras esqueléticas muestra la transición de las dietas pre-maíz para cazadores-recolectores, donde las personas consumían plantas y animales silvestres, a la introducción y la creciente dependencia del cultivo. El maíz representaba alrededor de un tercio de las dietas de las personas en el área hace 4.700 años, llegando al 70% unos 700 años después.

El maíz fue 'domesticado' a partir del teosinte, una hierba silvestre que crece en los tramos más bajos del valle del río Balsas, en el centro de México, hace unos 9.000 años. Hay evidencia de que el maíz se cultivó por primera vez en las tierras bajas mayas hace unos 6.500 años, aproximadamente al mismo tiempo que aparece a lo largo de la costa del Pacífico de México.

El doctor Mark Robinson, de la Universidad de Exeter, quien codirigió las excavaciones de campo, explica que "el ambiente húmedo significa que es extremadamente raro encontrar restos humanos más antiguos que estén tan bien conservados en los trópicos".

"Este es el único ejemplo de un lugar de enterramiento en el Neotrópico utilizado repetidamente durante 10.000 años, lo que nos da una oportunidad sin precedentes para estudiar el cambio de la dieta durante un largo período de tiempo, incluida la introducción del maíz en la región -señala-. Es la primera prueba directa que muestra cuándo se produjo el cambio en la dieta de las personas y el ritmo al que el maíz aumentó su importancia económica y dietética hasta que se convirtió en algo fundamental para la vida dietética, económica y religiosa de las personas".

Los expertos midieron el carbono y el nitrógeno en los huesos de 44 esqueletos, lo que dio información sobre la dieta de las personas. Los restos incluyen hombres y mujeres adultos y niños que proporcionan una muestra amplia y variada de la población. Los restos más antiguos datan de entre 9.600 y 8.600 años atrás, con entierros continuos hasta hace 1.000 años.

El análisis muestra que los restos más antiguos eran personas que comían hierbas, frutas y nueces de árboles y arbustos forestales, junto con carne de animales terrestres de caza.

Hace 4.700 años, las dietas se volvieron más diversas, y algunas personas mostraron el primer consumo de maíz. La firma isotópica de dos bebés lactantes jóvenes muestra que sus madres estaban consumiendo cantidades sustanciales de maíz. Los resultados muestran un consumo creciente de maíz durante el siguiente milenio a medida que la población pasó a la agricultura sedentaria.

Hace 4.000 años, la población dependía del maíz, y el cultivo formaba el 70% de su dieta. El aumento en el consumo de proteína de maíz estuvo acompañado por una reducción en el consumo de proteína animal.

El maíz se convirtió en un alimento básico en un momento de grandes cambios en la población continental, aumentos en la complejidad social y la jerarquía social, y grandes transformaciones ambientales posteriores. El estudio muestra que a medida que las personas comían más maíz, la agricultura asociada condujo a un aumento en la tala de bosques, la quema y la erosión del suelo en las tierras bajas mayas.

La difusión de la agricultura de maíz en las Américas probablemente estuvo vinculada a la difusión de distintas culturas, tecnologías e idiomas. Para cuando la civilización maya altamente compleja y monumental se desarrolló hace 2.000 años, el maíz era fundamental para la vida y la cosmología. De hecho, su historia de creación registra que los mayas estaban hechos de maíz.

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