06 de octubre de 2020
06.10.2020
La Opinión de Málaga
Crisis del coronavirus

Los estudiantes confinados tras el brote en la Universidad Politécnica de Valencia: "Las medidas de seguridad brillaban por su ausencia"

Los residentes en el colegio mayor Galileo Galilei lamentan las fiestas "dentro y fuera del recinto"

06.10.2020 | 12:03
Nuevas imágenes de la fiesta con estudiantes universitarios en Valencia.
Los estudiantes confinados tras el brote en la Universidad Politécnica de Valencia: "Las medidas de seguridad brillaban por su ausencia"

Tanto los que asistieron a la fiesta en el colegio mayor Galileo Galilei como los que no lo hicieron prefieren guardar el anonimato. Sin embargo, reconocen que la fiesta se celebró sin medidas de seguridad por parte de una dirección que, lo autorizara o no, conocía el evento, igual que "sabía" que "el que quiera invitar a su habitación a 25 personas puede hacerlo sin que se entere la dirección". "Antes de la fiesta a la que hace referencia todo el mundo hubo otras en habitaciones y llegó a venir incluso la policía", afirman desde un centro que cuenta con cerca de 700 residentes.

"Algo así tenía que pasar porque más allá de las fiestas, que estuvieron mal, en el comedor no se hacían turnos y había colas con mucha gente, no había límite de aforo en el gimnasio ni medidas de seguridad en las zonas comunes€ Era como si nada pasara y claro, al final ha pasado. Y no solo por las fiestas, que las hubo, dentro y fuera de la residencia. Yo fui una noche a la plaza Honduras y me fui de tanta gente que había. Cuando llegué pensé 'no duramos sin confinar una semana'".

Su nombre empieza por T y atiende a Levante-EMV confinada desde su habitación del Galileo Galilei. Ella no ha ido a ninguna fiesta, ha evitado las aglomeraciones y le preocupaban las clases online de una carrera, arquitectura, que "pisa" mucho la calle y "no está preparada para las clases online". "Entiendo que la gente esté enfadada, pero no pueden meternos a todos en el mismo saco porque yo no he hecho nada fuera de la norma y estoy confinada", afirma la joven, a quien ya le habían advertido antes de llegar a la residencia "que las medidas de seguridad frente a la covid brillaban por su ausencia". De hecho, las que destacan los residentes son gel hidroalcohólico y la obligación de llevar mascarillas y guantes para recoger la comida.

Otra joven residente también se muestra en "desacuerdo" con "cómo se han hecho las cosas", ya que "se tendría que haber sido mucho más exigente con la seguridad". "No se puede permitir que nos veamos todos afectados. No es el hecho de pagar justos por pecadores, es que estamos todos en un mismo edificio y la irresponsabilidad de unos puede llevar a que nos afecte a nosotros porque se trata de un virus que podemos coger muy fácilmente".

Fiesta ibicenca en la que se produjeron los primeros contagios del brote de la residencia Galileo Galilei . LMV

Sobre las sanciones a alumnos que estudia la UPV mientras Sanidad anuncia que no multará al centro, la joven indica: "Creo que se debería tener en cuenta sobre todo las acciones de personas individuales y no a la residencia, aunque también tenga que ver. Al final el que quiera invitar a su habitación a 25 personas puede hacerlo y la residencia se enteraría tarde. La dirección ya avisó de que si los alumnos no cumplían se recurriría a lo penal".

Por último, la residente se reconoce "enfadada" por "pagar la irresponsabilidad de otros" y porque "nos está afectando cuando nosotros deberíamos estar recibiendo un servicio seguro". "Me siento insultada al ver tanta gente sin conocimiento hablar sobre la vida privada de la gente que reside aquí sin tener ningún tipo de información y dando por hecho que somos algo que no somos, cuando muchos no tenemos nada que ver con todo el tema de fiestas y estamos siendo los principales afectados", concluye.

Quien sí fue a la fiesta fue un joven que responde a las iniciales M.M. y que ha sido entrevistado por Sergio Matarredona, estudiante de cuarto de Periodismo en la Universitat de València. El joven afirma que la fiesta fue el sábado 26 por la tarde. "La fiesta empezó a las 17.30, pero yo llegué tarde. Duró hasta las 20.30 o 21 y conforme fue avanzando empezó a llegar más gente. En un primer momento no había muchas personas, pero al final se descontroló y éramos alrededor de 150. Había mucha gente del Colegio Mayor, pero también hubo algunas personas que vinieron de fuera", explica en la entrevista.

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