16 de octubre de 2020
16.10.2020
La Opinión de Málaga
Premiso Princesa de Asturias

El Rey pide "un esfuerzo nacional de concordia" y "sentido del deber" para afrontar la crisis del covid

"Es así como la sociedad y las Instituciones se reconocen, se justifican y se comprometen", dice

16.10.2020 | 20:19
El Rey pide "un esfuerzo nacional de concordia" y "sentido del deber" para afrontar la crisis del covid
El Rey pide "un esfuerzo nacional de concordia" y "sentido del deber" para afrontar la crisis del covid

Tan distinta en la forma como el abismo que separa la vida en pandemia de la vida ordinaria. Así ha resultado la última edición de los Premios Princesa de Asturias, la celebración más reservada y comedida de su historia, la que ha guardado mayor distancia social y ha distanciado más a los premiados.

Pero una convocatoria a la que no se ha querido renunciar para que los premios Princesa, de nuevo con participación completa de la Familia Real, sigan siendo gracias a los galardonados y sus méritos "ese faro que ilumina en cada edición con ejemplos admirables de cultura, de humanidad y de apertura al mundo", como insiste siempre el Rey Felipe VI.

Un monarca que este año ha centrado su mensaje nacional desde Asturias en el "valor y esperanza" que se precisa en unos momentos en los que "la crisis sanitaria ha puesto a prueba las capacidades de los Estados; ha mostrado sus debilidades y carencias" y ha puesto en el foco más que nunca, "la trascendencia de los altos valores que deben regir la vida democrática".

La responsabilidad de los jóvenes y la unidad marcan los discursos de la Princesa de Asturias y el Rey Felipe VI. / Vídeo Agencia ATLAS | Foto: EFE

Felipe VI hizo constar que España vive un momento en el que "muchos ciudadanos sienten una gran incertidumbre" tanto por su salud como por su situación económica y eso exige "que todos hagamos un esfuerzo colectivo, un gran esfuerzo nacional, de entendimiento y de concordia". La energía y el talento como sociedad, según el Rey, debe estar volcada en desplegar una voluntad y una actitud "inquebrantable y decidida de superación".

El Rey pide conducirse con "la máxima integridad y rectitud"

Al pueblo español el Rey Felipe VI le reconoció el mérito de "estar dando pruebas inequívocas de resistencia y entereza" y pidió que ese ejemplo "no puede ser estéril". Fue entonces cuando apeló a las Instituciones "a estar siempre, y ahora más que nunca, al lado y al servicio de los ciudadanos". Algo que, dijo, "requiere conducirnos con sentido del deber, con la mayor responsabilidad y la máxima integridad y rectitud, para que el interés nacional prevalezca y los intereses generales de los españoles sean nuestro norte y guía". "Es así como la sociedad y las Instituciones que la representan se reconocen, se justifican y se comprometen con el mejor porvenir de nuestra Nación".

Así fue la entrega de premios en el Reconquista

De compromiso y responsabilidad también habló su hija, la Princesa Leonor, en su segundo discurso en Asturias en la ceremonia de los Premios "Princesa". En su intervención como Presidenta de Honor de la Fundación, Leonor de Borbón habló de cómo ha cambiado todo desde el 18 de octubre de 2019 "que nunca olvidaré". Tras citar con emoción y dedicar su recuerdo "más repetuoso" para las personas fallecidas por el covid y sus familias, la Princesa admitió la necesidad que ha habido de "adaptarnos a estas nuevas circunstancias, siempre con la esperanza de que todo mejore".

"Pero si hay algo que mi hermana Sofía y yo hemos aprendido es el sentido de la responsabilidad (...) Creo que los jóvenes de mi generación también son conscientes de ello", contó. De solidaridad y capacidad para enfrentarse a las dificultades siguió hablando la Princesa para acabar insistiendo en que "cuando en momentos como estos intentamos ser responsables y solidarios, nos aseguramos un futuro mejor". Su intervención acabó con la reflexión de que los Premios Princesa y sobre todo los galardonados en cada edición "nos transmiten esperanza" por ir siempre dirigidos "a quienes trabajan sin descanso para lograr el progreso y el bienestar de toda la sociedad".

La nueva realidad de los galardones

Fue la intensidad y seriedad del encuentro en Oviedo casi lo único que no cambió este año en la 40 edición de los Premios Princesa de Asturias. Unos galardones adaptados y trastocados por la pandemia. Lo que ha implicado muchos cambios: el hotel de la Reconquista de Oviedo por el teatro Campoamor; asumiendo la ausencia de la mayoría de los galardonados y conformándose con sus mensajes grabados; ciñendo a un centenar de participantes -y solo 42 personas en la sala principal de entrega de galardones- lo que tradicionalmente era una cita con más de 1.300 invitados; renunciando al sonido ambiente de calle de las gaitas para limitar su toque a los momentos esenciales. Así, en un suma y sigue de anomalías de pandemia, discurrió la jornada más internacional que se vive en Asturias cada año.

Entre la selección de autoridades invitadas este año a la ceremonia estaba la presidenta del Congreso, Meritxell Batett; la vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Carmen Calvo; el presidente del Partido Popular, Pablo Casado; el presidente del Consejo General del Porder Judicial, Carlos Lesmes o la presidenta del Senado, Pilar Llop, entre otros pocos. No faltó, por supuesto, la Reina Sofía que siguió desde el palco del salón Covadonga, con su nieta la Infanta, el transcurso de los premios.

Atípica ceremonia de los Premios Princesa de Asturias . / Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EFE

Las primeras palabras institucionales que se oyeron en el hotel de la Reconquista esta tarde fueron las del oftalmólogo y Presidente de la Fundación Princesa de Asturias, Luis Fernández-Vega. Admitió la extraordinaria excepcionalidad de la ceremonia, que "no se podrá borrar jamás de nuestra memoria". Tras tiempos de "tristeza y desasosiego" en los que la Fundación reconoce haber pasado momentos "difíciles", agradeció a Sus Majestades su presencia y compromiso con Asturias: "Nos tendréis siempre de vuestro lado". Fernández Vega también ha recordado la figura de Plácido Arango -también lo haría el Rey-, expresidente de la Fundación, fallecido a principios de año. "De su entrega y generosa inteligencia esta institución será siempre deudora", comenta.

A sus palabras siguió el encadenado relato de méritos de los premiados este año en las categorías de las Letras: Anne Carson; Comunicación y Humanidades: Feria Internacional del Libro de Guadalajara y Hay Festival of Literature & Arts; Cooperación Internacional: la Alianza Mundial para la Inmunización y la Vacunación (GAVI); Deportes: Carlos Sainz; Ciencias Sociales: Dani Rodrik; de las Artes: Ennio Morricone -a título póstumo- y John Williams; Investigación Científica y Técnica: Yves Meyer, Ingrid Daubechies, Terence Tao y Emmanuel Candés; de la Concordia: los sanitarios españoles en primera línea contra el Covid-19.

La pandemia hizo que este año sólo cinco de las categorías premiadas pudieran ser recogidas en directo. Así que los aplausos se los llevaron Carlos Sainz, el colectivo de sanitarios españoles -con 15 trabajadores de todas las categorías, incluida la madre de la médica fallecida Sara Bravo y la hija de un matrimonio de farmacéuticos también fallecido tras contagiarse en el trabajo-, los representantes del Hay Festival y la Feria de Guadalajara, el hijo de Ennio Morricone, Andrea Morricone, y el matemático Emmanuel Candès.

Los sanitarios recogen emocionados el Premio Princesa de Asturias de la Concordia / Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EFE

Carlos Sainz, que tuvo oportunidad de hablar en nombre propio y de los permiados, se deshizo en contundentes "gracias". Muestra de la enorme ilusión que le hacía el galardón al madrileño. "Gracias a toda la Familia Real por el apoyo incondicional y cariño que durante tantísimos años han mostrado al deporte en general y a todos los deportistas españoles en particular", dijo, antes de dar también las gracias "a toda la afición por su pasión y sus incansables ánimos. En este año tan complicado quiero hacer partícipes de este premio a todos los españoles y compartir con ellos mi sentimiento de alegría y agradecimiento". El laureado piloto aprovechó "para enviar un mensaje de ilusión y optimismo, sobre todo a los más jóvenes. Hace mucho tiempo, cuando era un niño, soñaba con ser piloto y levantar trofeos. Un sueño ambicioso, un sueño que parecía inalcanzable" contó con emoción.

El otro discurso muy esperado lo pronunció el doctor José Eugenio Guerrero, jefe de la UCI del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, que puso voz al agradecimiento de los miles de sanitarios españoles que lucharon (y aún luchan) contra la Covid-19. "Hemos aprendido que es difícil entender la palabra concordia si no va unidad a la de solidaridad", reflexionó el sanitario recordando que durante su lucha "hubo desaliento, cansancio infinito, lágrimas, miedo pero siempre volvimos a levantarnos porque rendirse no era una opción". "Nunca fuimos héroes, pero hicimos nuestro trabajo lo mejor que supimos y pudimos. Frente a una pandemia que nos obligaba al distanciamiento supimos romper la barrera y hallar un punto de encuentro y a las ocho de la tarde, cada día, salíamos a aplaudir la vida, a buscar en la mirada de los otros la fuerza para salir adelante, sabiendo que no estábamos solos", afirmó el galeno poco antes de acordarse, para cerrar su discurso, de los "compañeros fallecidos en la lucha contra la pandemia, hombres y mujeres que dedicaron su vida a cuidar de otras vidas". Y la mente y la vista de muchos se fue hacia las figuras que más conmovían de cuantas estaban en la ceremonia, la de Teresa López Pernia, de negro riguroso, madre de la médica de 28 años Sara Bravo López, fallecida en marzo tras enfermar en una guardia; y la de Nieves Mijimolle, hija de Tomás Miiimolle y Carmen Cuadrado, boticarios de Leganés que ejercieron hasta que la pandemia los agotó, tras 50 años de profesión.

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