La integración de las personas en situación de vulnerabilidad es uno de los ejes de actuación de Clece, reflejo del compromiso social que es una de sus señas de identidad. Y en esa misión tiene que agradecer la colaboración de dos aliados imprescindibles: Cruz Roja Málaga y Bancosol Málaga, entidades del tercer sector que entienden la formación y el empleo como una de las herramientas más eficaces para la inclusión social. 

Por y para las personas

En Cruz Roja trabajan atendiendo a cualquier persona que necesita ayuda de cualquier índole. En el ámbito del empleo, su esfuerzo va encaminado a ofrecer oportunidades a los colectivos que más difícil lo tienen: menores de 30 años y mayores de 45, familias con todos sus miembros en situación de desempleo, solicitantes de protección internacional, parados de larga duración, víctimas de violencia de género... Frecuentemente –tal y como explica Eva Pons, técnica de empleo de Cruz Roja Málaga–, se trata de personas con escasa formación y experiencia profesional.

Clece y Cruz Roja Málaga

La colaboración de Cruz Roja con Clece se basa en la facilitación de perfiles profesionales, lo que permite un rápido acceso de los participantes del Plan de Empleo de Cruz Roja, pero esta no es la única vía. “Clece nos permite la colaboración en acciones de formación, cediendo espacios para prácticas formativas, nos ayuda a acompañar en los procesos de orientación impartiendo sesiones de orientación laboral de determinados perfiles, colaboran en nuestras campañas de sensibilización a la población siendo prescriptores de nuestros mensajes de diversidad. Participan activamente realizando entrevistas de selección a aquellas personas que lo requieren como parte de su itinerario. Además, nos han permitido realizar visitas a la empresa, formación a la carta en base a sus necesidades, siendo mentores de los participantes”, señala Eva Pons.

"Cuando un proceso formativo completo se produce, el valor de las personas aumenta a todos los niveles, no solo por el desarrollo de habilidades y conocimientos, sino por el cambio de actitud que se suele producir cuando se tiene acceso real al empleo"

La inclusión laboral es, en su opinión, un factor que transforma vidas: “El empleo dignifica y la oportunidad de estar en un entorno laboral real y seguro les produce siempre un cambio, tanto a nivel emocional como a nivel físico, las personas varían gestualmente, en su postura, en su forma de expresarse y hasta en su forma de entender su propio mundo. Cuando un proceso formativo completo se produce, el valor de las personas aumenta exponencialmente a todos los niveles, no solo por el desarrollo de habilidades y conocimientos, sino por el cambio de actitud que se suele producir cuando se tiene acceso real al empleo”. 

Según los datos de Clece, desde que se inició esta colaboración en 2012, la compañía ha contratado más de 1.000 personas procedentes de colectivos vulnerables.

Formación y prácticas laborales para la capacitación de personas en situación de vulnerabilidad

Un año fructífero

Entre otras muchas acciones, en 2021 se ha realizado una capacitación de Ayuda a Domicilio en los municipios de la provincia, ya que la empresa solicitaba personal formado, además se ha continuado la colaboración en la gestión de oferta y se ha solicitado la valoración en autocandidatura de determinados perfiles complicados de colectivos muy vulnerables, personas sin hogar, víctimas de violencia de género, trata y/o explotación sexual. Se han gestionado ofertas de empleo en Málaga, Marbella, Mijas, Velez, Villanueva del Trabuco, Rincón de la Victoria, Antequera, etc. 

Más allá de la distribución de alimentos

En el año 2014, Bancosol decidió dar un paso más a su función social y apostar por la promoción laboral de las personas beneficiarias del reparto de alimentos, al entender que muchas no encuentran salida a su situación de exclusión porque lo tienen muy difícil para encontrar trabajo. “Se trata de un proyecto basado en cuatro ejes: orientación laboral, convenios de colaboración con empresas, intermediación laboral y la realización de cursos de formación con prácticas no laborales”, señala María Fernández Bernal, técnica del Área de Inclusión Sociolaboral de Bancosol. 

Bancosol, Banco de Alimentos de la Costa del Sol

Los beneficiarios son personas que se encuentran en situación de exclusión social o en riesgo de estarlo. “Los perfiles que atendemos nos describen su pasado con circunstancias bastante duras que se acentúan con la crisis sufrida a raíz de la pandemia de la Covid-19. Por ello el Área de Inclusión Sociolaboral juega un papel determinante ya que tiene como objetivo el empoderamiento de personas usuarias a largo plazo, a través de formación y una oportunidad real de introducirse en el mercado laboral, para que ellos puedan ser los protagonistas de su propio cambio de aquí en adelante”, explica María Fernández Bernal.

"El Área de Inclusión Sociolaboral tiene como objetivo el empoderamiento de personas a largo plazo, a través de formación y una oportunidad real de introducirse en el mercado laboral, para que puedan ser los protagonistas de su propio cambio”

La base de la colaboración con Clece es dotar a los usuarios de nociones teórico-prácticas para que puedan desempeñar un oficio en los sectores con los que trabaja la empresa. Esta suma de fuerzas, que se inició en el año 2019, se realiza a través de dos vías: por un lado acciones formativas con prácticas no laborales en Clece y a través de intermediación laboral. “Esto les permite desarrollar las habilidades necesarias que el mercado laboral les exige. Además, adquieren capacidades profesionales y personales para mejorar las circunstancias que le llevaron a ser perceptoras de alimentos”.

En concreto, a lo largo de este año 2021, se han llevado a cabo formaciones relativas a “Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en el Domicilio” (5 ediciones), “Limpieza y Desinfección Profesional” (2 ediciones), “Profesional Polivalente en Actividades de Almacenaje para Funciones de: Control de Stocks/Reposición, Recepción/Expedición de Mercancías, y Atención al Cliente”. El resultado ha sido que entre el 85 y el 100% de todas estas formaciones ha culminado en un puesto de trabajo para los asistentes: 37 personas usuarias de Bancosol se han incorporado a trabajar como parte de la plantilla de Clece.

En total, desde el inicio de la colaboración entre ambas entidades, gracias a la intermediación de Bancosol, se han contratado en Clece a 82 personas.