La Policía Nacional ha alertado en redes sociales de la última estafa de moda: hacerse pasar por una persona conocida a través de WhatsApp para pedir un Bizum, una transferencia o los datos privados de la víctima. 

Esta ciberestafa se basa en dos cosas: la primera es que cualquier persona puede escribirnos a través de WhatsApp marcando un número aleatorio en el teléfono; y la segunda es que con un mensaje cercano y cariñoso, podemos creer que se trata de alguien que conocemos. 

Así es la nueva estafa de WhatsApp 

De repente, recibimos un mensaje anónimo por la popular aplicación de mensajería instantánea: Hola como estas cariño… te escribe alguien que siempre te recuerda con mucho cariño desde fuera del pais… adivina quien soy???

El mensaje puede ser exactamente ese o uno bastante parecido, pero siempre va a compartir estas características

  1. El número desde donde recibimos el mensaje es anónimo y no lo tenemos guardado en la agenda de contactos.
  2. El mensaje tendrá faltas de ortografía o estará escrito con pequeñas incorrecciones para que parezca real. 
  3. Utilizará apelativos como ‘cariño’ para demostrar cercanía. 
  4. No utilizará datos concretos, y siempre hablará de generalidades.  

Si detectamos esta posible estafa de WhatsApp, lo ideal es no contestar, bloquear el número y avisar a la policía. Pero, si continuáramos la conversación, esto es lo que nos diría el estafador: 

  1. Tiene dificultades económicas y necesita dinero para llegar a fin de mes. 
  2. Ha perdido la cartera y no puede pagar. 
  3. Está en un aeropuerto y tiene que comprar un nuevo billete porque le cancelaron el vuelo. 
  4. Tiene las maletas retenidas y necesita dinero para liberarlas. 

¿Cómo evitar la nueva estafa de WhatsApp?

Para no caer en la trampa y evitar la nueva estafa de WhatsApp solo tenemos que hacer una cosa: bloquear cualquier número sospechoso y avisar a la policía. Si realmente se trata de una persona conocida que necesita nuestra ayuda, siempre encontrará la forma de ponerse en contacto con nosotras directamente (a través de una llamada u otra persona). 

Si le contestamos, aunque sea con una pregunta personal, corremos el riesgo de que el estafador continúe con la conversación y nos convenza apelando a nuestra buena voluntad.