La vuelta a la normalidad tras dos años de restricciones debido a la pandemia ha provocado un efecto indeseado: un aumento de las víctimas de accidentes de tráfico. En concreto, el año pasado fallecieron en las carreteras españolas 1.145 personas, un 4% más que en 2019 (44 víctimas más), que es el año de referencia tomado por el Ministerio del Interior, al ser el ejercicio completo previo a la llegada del covid. Este incremento rompe con la tendencia a la baja iniciada en 2018 y rota en 2021, cuando hubo más desplazamientos que en 2020 -año de confinamientos- y, por tanto, más víctimas. Y 2022 ha continuado con la tendencia al alza, con el 14% más de fallecidos que en 2021.

La buena noticia es que ha habido menos heridos graves, con el 10% de descenso respecto al 2019, y se han reducido los fallecimientos de motoristas, uno de los colectivos más vulnerables a los accidentes de tráfico. De hecho, según ha destacado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la presentación del balance provisional de siniestralidad vial, en 2022 ha habido un cambio de tendencia, dado que se han reducido un 5% los fallecidos vulnerables y han aumentado un 10% los muertos que iban en turismo.

Peatones y ciclistas

Así, han fallecido 422 usuarios vulnerables, 22 menos que en 2019. El descenso es "especialmente significativo" entre los motoristas, con 251 víctimas mortales, 35 menos que antes de la llegada de la pandemia, según ha destacado el ministro del Interior.

Sin embargo, otros colectivos vulnerables, como los peatones o los ciclistas, no dejan tan buenas noticias. Han fallecido 126 viandantes en 2022 frente a los 118 de 2019 y ha habido 44 ciclistas muertos, 4 más que en 2019. Además, llama la atención que la mitad de los peatones fallecidos perdieron la vida en autopistas, fundamentalmente cuando se bajaron del vehículo para alertar de una avería o un accidente. Solo 8 de los 126 peatones fallecidos hacía uso de una prenda reflectante.

Otros países

"Toca analizar las cifras y seguir trabajado para atajar las causas, reducir los fallecimientos y contribuir a concienciar a la ciudadanía sobre el drama de los siniestros viales y sus dolorosas consecuencias", ha señalado el ministro, quien también ha destacado que se está produciendo un repunte de víctimas mortales similar a otros países europeos como Noruega, Irlanda o Francia. "Tres fallecidos cada día nos debe hacer reflexionar y seguir trabajando con el único objetivo de reducir este balance inaceptable", ha incidido.

Asimismo, el ministro ha llamado la atención sobre el hecho de que el 25% de las personas fallecidas que viajaban en turismo o furgoneta no llevaban el cinturón de seguridad algo, en su opinión, "inconcebible" después de años de campañas de concienciación y vigilancia.

Carreteras convencionales

La mayoría de los accidentes han tenido lugar en las carreteras convencionales (el 73%), pese a que en marzo entró en vigor la norma que impide aumentar en 20 kilómetros por hora la velocidad en estas vías a la hora de adelantar. Según el ministro, hasta que no pase un año no se podrá valorar adecuadamente la efectividad de dicha medida.