Entrevista | Manuel Moreno Periodista y fundador del portal trecebits.com

Manuel Moreno, experto en redes sociales: "Aún no somos conscientes de cómo Internet está cambiando la historia de la humanidad"

Periodista de profesión, aunque también da conferencias e imparte clases en varias universidades, es fundador del portal trecebits.com, un medio de comunicación especializado en redes sociales y tecnología

El periodista e informático Manuel Moreno, fundador de TreceBits, en Madrid.

El periodista e informático Manuel Moreno, fundador de TreceBits, en Madrid. / Alba Vigaray

Álex González

¿Qué tiene Internet que tanto le atrae?

Nos ha cambiado por completo la manera en la que nos relacionamos los seres humanos y seguirá haciéndolo a niveles que todavía ni imaginamos en los próximos años. Es la herramienta más potente que jamás ha tenido el hombre en la palma de su mano para comunicarse en todo momento y desde cualquier lugar, para conocer otras personas, informarse, entretenerse, divertirse, formarse… Está en constante evolución y creo que estamos viviendo un momento histórico. No somos conscientes todavía de la manera en la que la revolución de Internet y las redes sociales están cambiando la historia de la humanidad. Tenemos la suerte de ser protagonistas de este momento histórico. Lo estamos viviendo en primera persona y lo que realmente me apasiona es no saber a ciencia cierta cómo evolucionará en el futuro, pero tratar de descubrirlo y aprovecharlo al máximo.

¿A qué se dedica su portal Trecebits?

Nació hace 15 años como mi blog personal, donde escribía acerca de mi interés por Internet y las incipientes redes sociales que existían entonces. Facebook tenía solo unos años, Twitter acababa de lanzarse y no existía ni WhatsApp, ni Instagram ni por supuesto TikTok. Lo compaginaba con mi trabajo como periodista, pero en torno al blog se fue creando una comunidad de lectores muy fiel, comencé a escribir libros, a impartir conferencias… y acabé creando una empresa y dedicándome profesionalmente a ello. Contamos la actualidad de Internet de forma sencilla y amena, ofreciendo también consejos y trucos para sacar más partido a las plataformas digitales y aplicaciones móviles que más usamos.

Nadie nos ha enseñado a utilizar las redes sociales, las empleamos de forma autodidacta y, en la mayor parte de los casos, no conocemos su parte negativa

¿Son las redes sociales un lugar seguro?

Sí pueden serlo, y se les puede sacar mucho partido. Pero es necesario también conocer los riesgos y peligros que tienen, con el fin de saber evitarlos y aprovechar sus beneficios, que también son muchos. El problema principal es que nadie nos ha enseñado a utilizar las redes sociales, las empleamos de forma autodidacta y, en la mayor parte de los casos, no conocemos su parte negativa. La manera de convertir las redes sociales en un lugar seguro para todos es mediante el conocimiento, la formación en colegios e institutos o para los padres.

¿Pero además del odio que se ve, también han surgido cosas muy bonitas en ellas no?

Por supuesto, el odio existe y es lo que más “ruido” genera. Pero en las redes sociales hay millones de historias que merecen la pena ser contadas con una sonrisa: personas que se han conocido y ahora son pareja, personas que se sentían solas y han encontrado apoyo y consuelo, personas que han encontrado un puesto de trabajo, que han recuperado un objeto que habían perdido… Siempre digo que las redes sociales no son más que personas que siguen a otras personas. Ese componente humano no podemos perderlo.

¿Cuál sería la relación ideal de una persona con las redes sociales?

Lo recomendable es preguntarse, sobre todo, qué se quiere conseguir. Quien quiera emplearlas para hacer amigos las utilizará de una manera, quien busque desarrollo personal u oportunidades profesionales tendrá que hacerlo de otra… lo mismo que quien se plantee en ellas sólo ligar o incluso ganar dinero. Según el uso que se le quiera dar, y la manera en la que queramos que los demás nos perciban o puedan saber de nosotros, tendremos que publicar unos contenidos u otros, o tendremos que configurar nuestros perfiles de una forma u otra. Teniendo un objetivo, el camino que se recorre tiene más sentido, se les puede sacar más partido a las redes y también se minimizan los riesgos.

El periodista e informático Manuel Moreno, fundador de TreceBits, en Madrid.

El periodista e informático Manuel Moreno, fundador de TreceBits, en Madrid. / Alba Vigaray

¿Qué consejo les daría a los padres?

Que hagan lo posible por entender ellos las redes sociales, conocer las novedades, sus beneficios y comprender sus riesgos, para poder así educar a sus hijos y que se desenvuelvan adecuadamente en el entorno online. Es necesario hablar con los menores, aconsejarles y también escucharles para entender cómo están usando ya las nuevas tecnologías, cómo las emplean en el colegio, con sus amigos… para establecer una relación de confianza con ellos y llegar a acuerdos de cómo gestionar su presencia en las redes sociales.

¿Y a los adolescentes que lean esta entrevista?

Que hablen con sus padres, que acuerden con ellos cómo y cuándo podrán acceder a las redes sociales, qué contenidos pueden ver en ellas, con quién pueden entrar en contacto… Que se dejen aconsejar sobre los riesgos que existen en ellas y, sobre todo, que ante cualquier situación extraña o difícil que vivan que se lo comenten a sus padres y denuncien la situación.

A la mayoría de nosotros nos sorprendería saber a cuántas empresas hemos dado permiso para que empleen nuestros datos sin saberlo

¿Es cierto que los teléfonos móviles y todos los aparatos inteligentes nos escuchan?

Cierto, es una funcionalidad que tienen la mayor parte de los aparatos inteligentes y, en muchos casos, hemos dado nuestro consentimiento sin saberlo, al comprar determinado dispositivo o al registrarnos en una aplicación determinada. Que nos escuchen no tiene que ser malo de por sí: nos permite, por ejemplo, hablar al asistente de voz del móvil o de un altavoz inteligente y que éste nos ofrezca la información que necesitamos o que encienda automáticamente las luces de casa. ¡Eso es supercómodo! El problema llega cuando esa escucha va más allá de lo que hemos permitido, se almacena la información sin consentimiento o se vende a terceras empresas sin habernos advertido de ello previamente. Si nos aparece publicidad de un determinado producto porque hemos estado hablando de él, posiblemente sea porque en las condiciones de uso de nuestro móvil o de una red social en concreto, se especifica de alguna manera que pueden monitorizar nuestras conversaciones con determinado fin.

¿Le da miedo?

La verdad es que no. Hemos de ser conscientes de que todavía tenemos en nuestras manos el poder de decisión. El miedo se combate con formación. Aquello que hemos aprendido a controlar, a configurar a nuestro gusto, no nos da miedo. Por eso apuesto por el uso consciente de la tecnología: tratar de entender qué implica su uso y, si no estamos de acuerdo, dejar de utilizarla o buscar un sistema que nos resulte menos intrusivo o con cuyas condiciones estemos más cómodos. Pero para conseguir esto, necesitamos ayuda, que nos enseñen a emplear la tecnología, no que la pongan a nuestro alcance sin explicarnos cómo utilizarla adecuadamente. Estoy seguro de que a la mayoría de nosotros nos sorprendería saber a cuántas empresas hemos dado permiso para que empleen nuestros datos sin saberlo.

¿Y la inteligencia artificial hasta qué punto va a llegar a distorsionar nuestro mundo?

Hasta el punto que la dejemos. Ahora mismo nos encontramos ante un reto crucial. Es necesaria legislación que regule su uso para que podamos aprovecharnos de las ventajas que tiene esta tecnología y protegernos de los usos ilícitos y nocivos. La Unión Europea, por ejemplo, está trabajando en este sentido, pero lamentablemente la tecnología está avanzando a un ritmo mayor que el que se tarda en legislar para asegurar el correcto uso.