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Colisión en Mauritania

El 'Tafra 3' no tuvo tiempo de desplegar las balsas tras la fuerte embestida

Se activaron por la zafa hidrostática; el patrón tuvo que dar la vuelta a una de ellas

El 'Right Whale', cuyo capitán es originario de Rusia, no emitió ningún aviso de emergencia tras el abordaje

Así fue el abordaje del «Tafra 3»

R. V.

Lara Graña

Vigo

El Right Whale es un buque factoría de diseño soviético. Tomó forma en 1984, cuando la caída del Telón de Acero era más un deseo de Occidente que un hecho factible a corto plazo o con una fecha previsible. Es un pesquero de la clase Pulkovsky Meridian, con capacidad para la transformación a bordo de entre 120 y 150 toneladas diarias de especies pelágicas. De todo tipo, todo vale: sardina, jurel, caballa… El barco que este viernes se llevó por delante al 'Tafra 3' (ex Playa de Loureiro) no es una rara avis: se construyeron más de cien arrastreros de la misma clase, en lo que hoy es Rusia, Ucrania o Bulgaria, muchos de los cuales continúan operativos en aguas de Mauritania, Namibia o Sudáfrica, casi siempre bajo pabellones africanos. Este Right Whale, que en su día se llamó Pyotr Shafranov o Coral y que ha portado distintas banderas de conveniencia —Georgia, Comoros, Camerún o Gambia, que es la que utiliza ahora—, es un gigante con catres a bordo para 94 personas. Y, sobre todo, con 5.720 toneladas de desplazamiento. Un animal desbocado que, a las 20.04 horas (de España) del día 12, atropelló al pequeño pesquero con capital vigués —a través de Baipesca—, cuando navegaba a entre diez y 15 nudos de velocidad. Como demuestra el vídeo de la colisión filmado desde el barco de capital lituano —publicado ayer en la edición digital de este medio—, no había malas condiciones de visibilidad, ni mala mar, ni viento.

"No tuvieron tiempo para desplegar las balsas", apuntan a FARO fuentes próximas a los supervivientes gallegos. El golpe fue tan brutal, con el Tafra 3 siendo arrastrado durante aproximadamente un minuto, que los marineros apenas pudieron ponerse los chalecos salvavidas. Porque las tres balsas que salieron a flote en las prácticamente mansas aguas mauritanas lo hicieron gracias a la zafa hidrostática. Se trata de un dispositivo que, como la radiobaliza —también tiene un sistema manual—, se activa bajo presión, cuando el buque ha escorado ya fatalmente y empieza a desaparecer bajo el mar. Las mismas fuentes calculan que el pesquero, de menos de 35 metros de eslora, desapareció proa al sol en 15 minutos como máximo después de la embestida. No se activó el botón distressed, como constatan desde los buques que estaban operando en la zona. Pero es que no lo hizo ni siquiera el Right Whale, de capital lituano, cuyo capitán, de nacionalidad rusa, permanece detenido por las autoridades del país.

Tampoco, de acuerdo al testimonio de estos patrones, hubo señal de la radiobaliza. Fue el patrón del Tafra 3, Javier Gestido, quien pudo dar la alarma a través de su teléfono. Y fue él quien tuvo que voltear una de las balsas, que salió a flote del revés. El otro marinero gallego a bordo, José Manuel Diz, sufrió un corte en la cabeza en el siniestro, por el que tuvo que recibir puntos de sutura en un hospital a su llegada a puerto.

La fuerza del impacto

Es prácticamente imposible, sin una recreación, ofrecer un cálculo exacto de la fuerza con la que fue atropellado el pesquero, a bordo del que iban 26 personas, tres de ellas de nacionalidad española. No se sabe, por ejemplo, cuántos metros tardó en pararse el buque factoría tras el golpe o qué peso llevaba a bordo en pescado congelado, combustible o maquinaria. Son elementos importantes teniendo en cuenta, explica a este periódico un ingeniero naval, que sirven para ofrecer su peso en rosca o peso muerto. "La fuerza del impacto es la energía cinética que lleva el barco que embiste dividida por la distancia que tarda en pararse", explica. Aún sin poder ofrecer una cifra cerrada, no es descabellado estimar una fuerza superior a las 1.800 toneladas (11,575 meganewtons), teniendo en consideración la velocidad estimada del megapesquero y su desplazamiento. "Una auténtica barbaridad para poder soportarlo el pobre Tafra", remacha el mismo ingeniero consultado. Otro experto en el sector naval, que fue director de uno de los principales astilleros del país, lo ilustra así: "Si el peso máximo de un camión son 40 toneladas, estamos hablando de más de 140 camiones cargados a casi 28 kilómetros por hora".

Las imágenes muestran la dimensión del accidente, con el Tafra 3 horadado mortalmente por estribor y con el Right Whale retirándose más tarde, sin ponerse a su costado para tratar de contener la entrada de agua y, a la postre, el rápido hundimiento. El pequeño pesquero empezó a escorar a babor, hasta que el motor empezó a escupir un denso humo negro cuando la escora fue casi completa, arrasando la lubricación de la máquina. El barco fue desapareciendo con la proa en alto.

Son cinco los marineros desaparecidos, todos mauritanos, que pudieron haber quedado dentro del buque. Buena parte de los marineros de este país no saben nadar. El pecio permanece a 29 brazas de profundidad, poco más de 50 metros, lo que permitiría una inmersión a cargo de buzos profesionales.

La repatriación del capitán dependerá ahora de los trámites que, en su caso, pueda requerir la fiscalía del país, encargada de pilotar la investigación, a fin de obtener más información sobre el suceso. Diz, el patrón de costa, sí podrá retornar este martes a España, según ha podido saber FARO.

La CIG denuncia el "descontrol" de estos caladeros

La CIG denunció el "descontrol" y "falta de seguridad" en aguas del Sáhara y Mauritania. Según denunció la Federación Galega de Alimentación, Transporte e Mar (Fgamt), lo sucedido con el Tafra 3 "no fue casualidad ni algo aislado". "De hecho, el propio día del siniestro otros barcos que estaban por la zona estuvieron también a punto de ser colisionados", explicó la CIG

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