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Encuesta a profesores no universitarios de toda España

El 83% de los docentes aseguran que el clima en las aulas es conflictivo: "Solo aspiro a sobrevivir hasta la jubilación"

Un informe del sindicato STEs denuncia que "las insolencias y las vejaciones" de alumnos y familias están provocando ataques de pánico entre el profesorado, consumo de ansiolíticos y bajas médicas

Aula de ciencias de un instituto de Barcelona.

Aula de ciencias de un instituto de Barcelona. / Manu Mitru

Olga Pereda

Madrid

Casi el 83% de los docentes no universitarios que imparten clase en España aseguran que el clima en las aulas es “conflictivo o complicado”. Un porcentaje similar percibe un incremento de las agresiones verbales por parte del alumnado, que, a veces, llegan a ser físicas, situaciones extremas pero “cada vez más habituales”. Las provocaciones y las impertinencias no son solo de los alumnos. El 76% de los profesores aseguran que las familias de los chavales también les faltan el respeto y tienen actitudes hostiles con ellos.

Estos son algunos datos del estudio ‘Causas del malestar docente en la enseñanza pública no universitaria’, realizado por el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza (STEs), al que pertenece USTEC, el mayoritario en la escuela pública catalana. “Entré a la profesión para enseñar, pero ahora soy una niñera con titulación universitaria. Solo aspiro a sobrevivir hasta la jubilación”, denuncia una de los 13.213 docentes entrevistados para la elaboración del informe, presentado esta mañana en Madrid.

Los que menos conformes están con su salario son los docentes que ejercen en Cataluña, donde solo un 2,5% lo califica de adecuado. Se trata del porcentaje más bajo de toda España, radicalmente diferente al de Ceuta (26%) y Murcia (14%)

El dossier de STEs -continuación del que se presentó el pasado noviembre en Cataluña- se suma a la larga lista de estudios publicados en los últimos meses sobre el alarmante desasosiego y hartazgo de los profesores. Sindicatos como Anpe y CCOO y centros de investigación como EsadeEcoPol han puesto de manifiesto, con cifras de por medio, que el desgaste profesional no solo es un problema laboral sino que está poniendo en jaque la educación de las nuevas generaciones.

Injurias y vejaciones

La encuesta concluye que el nivel de enfrentamientos en las aulas está directamente relacionado con un empeoramiento de la salud mental de los profesionales de la enseñanza. “Descortesías, agravios, ofensas, insolencias, injurias y vejaciones. Con este ambiente, no es de extrañar que las bajas médicas estén a la orden del día. Este desgaste cuesta la salud y la ilusión al profesorado, provocando desde ataques de pánico hasta consumo de ansiolíticos”, destacan los autores del informe. El sindicato exige protocolos eficaces de prevención de agresiones y la incorporación de gabinetes psicológicos para abordar las conductas disruptivas del alumnado y garantizar apoyo profesional al profesorado que sufre estrés o agresiones.

Cuando los profesores son víctimas de este tipo de comportamientos por parte del alumnado, la solución, según el sindicato, no es brindar recursos sino “culpabilizarles y cuestionar sus competencias pedagógicas”. El resultado es -concluyen- un colectivo "sumido en el hastío y la indefensión, que teme pedir auxilio para no ser tachado de incompetente".

Las ratios

Una vez más, los docentes se lamentan de lo complicado que es dar clase con tantos alumnos y alumnas en el aula. Casi el 92% aseguran que las elevadas ratios no permiten una atención adecuada a un alumnado cada vez más diverso. Tras permanecer en un limbo durante años, la bajada de las ratios -una reivindicación histórica- empieza a tomar velocidad de crucero. El Ministerio de Educación y FP presentó en octubre un proyecto legislativo para que las clases de educación primaria tengan, como máximo, 22 alumnos frente a los 25 actuales. En ESO y bachillerato, el tope será de 25 frente a los 30 actuales. Cuando la norma sea una realidad (de momento es solo un borrador), el calendario de aplicación será gradual y empezará a implementarse en septiembre de 2027. Tomada antes del relevo de Pilar Alegría por Milagros Tolón, la decisión ministerial es que el alumnado con necesidades educativas especiales compute como dos plazas. Este aspecto se referirá solo a los que tienen discapacidad física, intelectual o sensorial o trastornos severos, como autismo.

El informe sindical subraya que el sistema público “soporta una presión creciente” al acoger a “la aplastante mayoría” de los escolares con necesidades específicas de apoyo educativo (1,1millones, el 14% del total), que van desde la vulnerabilidad económica hasta el desconocimiento grave del idioma, el retraso madurativo o trastornos del neurodesarrollo.

El sindicato asegura que la codocencia es única manera de seguir el ritmo de la clase que impone el "exigente y enciclopédico currículo"

Codocencia

Debido a la mayor detección, estos estudiantes se han disparado un 75% en los últimos años mientras que los recursos para atenderles solo han crecido un 30%. “En tales circunstancias, la única manera de seguir el ritmo de la clase que impone el exigente y enciclopédico currículo es la codocencia”, sentencia. Añadir un profesional al aula es la vía para mantener la calidad educativa, la equidad, bajar el alto índice de repetición de curso y reducir el porcentaje de abandono escolar temprano.

"El día a día en las aulas se está volviendo insostenible, sobre todo en secundaria”

— Informe 'Causas del malestar docente', del sindicato STEs

Solo un 56% de los profesores encuestados por la central sindical califican su trabajo como digno y adecuado. "El día a día en las aulas se está volviendo insostenible, sobre todo en secundaria", concluye el informe, que achaca parte del malestar a que la "burocracia infinita y estéril" ha usurpado el tiempo dedicado a la didáctica. "Dedicamos más horas a rellenar informes que no se lee nadie que a dar clase", se lamentan los encuestados. Respecto a los salarios, los que menos conformes están son los docentes que ejercen en Cataluña, donde solo un 2,5% de los encuestados asegura que su nómina es adecuada. Se trata del porcentaje más bajo de toda España, radicalmente diferente al de Ceuta (26%) y Murcia (casi 14%).

Que los profesionales de la enseñanza estén cansados y desanimados no solo es un problema sindical. Es, según el informe, “lo peor que le puede pasar a la educación”. Revertir la situación pasa por tener tiempo para enseñar y preparar las clases, coordinarse con el resto del claustro, mantener buenas tutorías y atender mejor al alumnado, especialmente a los que más lo necesitan.

Sin respaldo

Los docentes no se sienten respaldados ni por la sociedad en general (el 88% creen que su trabajo no es valorado) ni por las administraciones públicas (el 85% sienten falta de apoyo institucional). La conciliación de la vida laboral con la personal escasea entre los profesionales de la enseñanza debido, según el informe, a la hiperconexión digital y el exceso de tareas no docentes, desde la gestión de las becas hasta los comedores o la implementación de protocolos contra el acoso escolar y a favor de la convivencia.

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