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Borrasca Nils

Cataluña se paraliza por un vendaval histórico que abre el debate sobre el uso de alertas

El temporal, que ha golpeado el área de Barcelona con rachas de más de 100 km/h, ha dejado más de 80 heridos, cinco de ellos graves

El episodio ha provocado miles de incidentes y ha alterado el servicio de Rodalies, la alta velocidad y el tráfico aéreo

Empresarios y alcaldes de fuera de municipios menos afectados cuestionan que la emergencia se haya activado en todo el territorio

El temporal de viento en Catalunya

El temporal de viento en Catalunya / Zowy Voeten

Valentina Raffio

Barcelona

Hacía por lo menos 15 o 20 años que Cataluña no vivía una jornada tan huracanada y, sobre todo, tantas incidencias derivadas del viento. El paso de la borrasca Nils ha desatado un vendaval histórico que, por primera vez, ha llevado a aplicar medidas como el cierre total de todas las escuelas y universidades, a anular la actividad sanitaria no urgente y a pedir a la ciudadanía priorizar el teletrabajo y limitar al máximo sus desplazamientos. Pese a estas medidas, la fuerza del temporal ha derribado árboles, muros y todo tipo de mobiliario urbano en ciudades como Barcelona o Badalona y L'Hospitalet, donde se han registrado rachas de más de 100 km/h. También se han reportado más de 80 heridos y al menos nueve personas hospitalizadas, dos de ellas en situación crítica y tres con pronóstico grave. Más allá del impacto del temporal, que sobre todo ha golpeado el área de Barcelona, la gestión de la emergencia ha sido cuestionada por alcaldes y empresarios que han echado de menos un enfoque territorial más quirúrgico, ya que la alerta y las restricciones se han aplicado por igual en comarcas con distintos grados de avisos.

Desde que ha empezado el año, Cataluña ha vivido el paso de 10 borrascas de gran impacto que han dejado nevadas, lluvias torrenciales, inundaciones, temporales marítimos y fuertes vientos en todo el territorio. Pero nada comparado con el vendaval desatado por Nils. Según explican los expertos, esta borrasca "altamente activa y dinámica" ha creado un "pasillo de vientos" con una fuerza inédita. En zonas de montaña, como en Puig Sesolles y Espot, los vientos han dado lugar a rachas de entre 140 y 160 km/h. Pero la situación más preocupante se ha vivido en grandes ciudades que, acostumbradas a vientos más moderados, este jueves se han visto golpeadas por rachas de hasta los 120 km/h en Portbou, 104 km/h en Mataró y 101 km/h en Badalona.

Barcelona ha registrado algunas de las rachas más fuertes de los últimos años, con máximas de hasta 105 km/h, y más de 1.000 incidentes derivados del vendaval

En Barcelona ciudad, aun al amparo de los edificios y grandes infraestructuras, el viento también ha desatado su furia. En la zona del puerto se han registrado rachas de 105 km/h, entre las más altas observadas en la última década en la ciudad. Y en el Raval, en pleno corazón de la metrópolis, se han observado rachas de hasta 90 km/h, una cifra que se perfila como la segunda más alta desde que existen registros en la ciudad. Los registros muestran que el vendaval también ha impactado con fuerza en los alrededores del aeropuerto de El Prat, donde el viento ha soplado por encima de los 92,5 km/h durante varias horas y ha obligado a cancelar al menos 101 vuelos, a desviar una decena de trayectos y ha causado retrasos durante buena parte de la mañana.

Miles de incidencias

Las incidencias causadas por el temporal se cuentan por miles. Las más preocupantes tienen que ver con los heridos derivados del vendaval. Salut afirma que unas 86 personas han requerido asistencia sanitaria a causa del viento. En total, se han hospitalizado al menos nueve personas. Entre ellas, hay dos heridos críticos y tres graves. Uno de los dos críticos es una mujer de 46 años ingresada en el Hospital Vall d'Hebron tras caérsele encima una parte del techo de una nave industrial en Bon Pastor. El segundo crítico es un voluntario de Protección Civil de 22 años al que esta mañana le ha caído un árbol cuando limpiaba la calzada en Sant Boi. El joven se encuentra en Bellvitge, junto a otro compañero de 23 años —que está grave, pero fuera de peligro— herido en las mismas circunstancias. También en estado grave y en Vall d'Hebron se encuentra un individuo de 68 años que ha sufrido una fractura de pelvis y fémur y traumatismo torácico tras recibir el impacto de una farola; y un operario de la construcción de 56 años hospitalizado en el Josep Trueta de Girona con una pierna afectada tras caerle encima una pared.

Revisión de patios y escuelas

Según el último balance proporcionado por los servicios de emergencia, durante este jueves el 112 ha recibido un total de 4.558 llamadas derivadas de la meteorología adversa y, en total, se han tenido que atender unos 3.912 incidentes relacionados con el viento. La mayoría se han dado en Barcelona, donde se han reportado más de 1.000 afectaciones causadas por Nils. También se han notificado 250 incidentes en Terrassa, 218 más en L'Hospitalet y 2.004 en Mataró. Muchos de ellos están relacionados con caídas de árboles, mobiliario urbano, fachadas, muros y otros elementos arrastrados por el viento. Los primeros balances también apuntan a que el temporal habría causado "destrozos" en al menos 40 centros educativos en el Barcelonès, Maresme y Baix Llobregat. En Barcelona, Jaume Collboni ha afirmado que "se revisarán los patios de las escuelas y los centros educativos para comprobar que mañana pueden abrir con normalidad".

El temporal ha obligado a cancelar 101 vuelos, cancelar trenes, cortar carreteras y desviar decenas de autobuses urbano

El viento también ha acabado provocando el caos en los desplazamientos. En las carreteras se han registrado decenas de cortes y desvíos derivados del temporal como, por ejemplo, por la caída de un cartel en plena C-31 a la altura de El Prat. En la red ferroviaria, durante toda la jornada se han registrado varios cortes en el servicio de Rodalies a causa de la caída de árboles en las vías y hasta se ha decretado el cierre de estaciones como Malgrat de Mar, Premià de Mar y Barberà del Vallès. En el corredor de alta velocidad entre Barcelona y Madrid se han producido retrasos de hasta dos horas por una incidencia en Tarragona y se han cancelado los trenes en dirección a Francia. En Barcelona, una veintena de líneas de autobuses y varios tranvías han tenido que alterar su recorrido y el metro ha cerrado temporalmente varios accesos.

El viento ha causado "destrozos" en al menos 40 centros educativos en el Barcelonès, Maresme y Baix Llobrega

Debate sobre las medidas

Ante la llegada de esta borrasca, la Generalitat envió un ES-Alert a todos los móviles de Cataluña pidiendo una parálisis casi total del territorio ante la previsión de un vendaval histórico y potencialmente peligroso. La medida, sin embargo, ha sido criticada por empresarios y alcaldes de Girona, Terres de l'Ebre y Pirineos, ya que en estas zonas el tiempo no ha sido especialmente violento y aun así han tenido que parar su actividad. Varias voces han atribuido esta decisión al "centralismo" de Barcelona y han reclamado que, ante este tipo de episodios, se apliquen "medidas quirúrgicas" y adaptadas a cada territorio. El Govern, por su parte, ha defendido su actuación y ha argumentado que la alerta general ha contribuido a evitar "accidentes más graves" ante unos pronósticos "inciertos" y potencialmente cambiantes.

Tras el paso de esta borrasca, los modelos apuntan a que a partir del viernes por la tarde llegará otro frente que volverá a activar avisos

Todo apunta a que Nils empezará a disiparse en las próximas horas. La calma, sin embargo, no durará mucho. Según advierte la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), a partir del viernes se espera la llegada de la borrasca Oriana, la 15ª borrasca desde que empezó el otoño y la 11ª desde que empezó el año. El Servei Meteorològic de Cataluña ha activado decenas de avisos por viento, nieve y temporal marítimo a partir del viernes en casi todo el territorio ante la llegada de este frente que se perfila como especialmente complejo. Por el momento, todo apunta a que la jornada más complicada de este episodio será el sábado. Y después, con un poco de suerte, parece que las borrascas darán un respiro.

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