04 de noviembre de 2020
04.11.2020
La Opinión de Málaga
Sanidad

Un niño de ocho años fallece en Alicante tras acudir cinco veces a urgencias y enviarlo a casa

La madre denuncia que en los cuatro días que estuvo enfermo no le realizaron análisis de sangre

04.11.2020 | 10:55
La madre del pequeño, Marta Gonzálvez.

El desgarrador episodio que ha sufrido una madre de Petrer, al fallecer su hijo de ocho años tras acudir cinco veces a urgencias en un plazo de cuatro días, se ha convertido en viral con un vídeo que ha difundido por las redes sociales explicando lo sucedido entre lágrimas y un profundo dolor.

El pequeño Aitor era un niño sano, feliz y muy querido que estudiaba en el colegio La Foia de Petrer. Pero en menos de una semana perdió la vida tras ser atendido por diferentes médicos en el centro de salud de Petrer y en el Hospital General Universitario de Elda. Así lo explica ella en un vídeo de seis minutos y medio, que grabó justo un día después de enterrar a su «ángel» y que ya ha sido compartido más de 26.000 veces y se aproxima a las 400.000 reproducciones.

El pasado sábado 24 de octubre Aitor salió con los amigos en bicicleta a dar una vuelta por el barrio y al regresar se quejó de un fuerte dolor de estómago. Su madre Marta Gonzálvez Alba, que en realidad es su abuela pero ha dispuesto de su patria potestad y lo ha criado desde que era un bebé como si fuera su quinto hijo, decidió llevarlo esa misma tarde a urgencias de Atención Primaria.

Como las molestias no remitían por la noche lo trasladó a urgencias hospitalarias. Le hicieron entonces una analítica de orina para descartar una posible diabetes y, por los síntomas que ofrecía, pensaron que podría tratarse de una gastroenteritis. Así lo ha indicado ella a este diario. Como el niño devolvía todo lo que comía, le suministraron un suero para cortarle los vómitos. Se sentía tan mal que no podía ni acostarse boca arriba en la camilla para que los médicos pudieron auscultarlo.

Tenía incluso dificultad para respirar del agudo dolor que sufría. En la mañana del lunes Marta llevó de nuevo al pequeño al centro de salud porque su estado seguía empeorando. Los vómitos persistían así que por la tarde regresó al Hospital de Elda y, de nuevo, lo enviaron a casa porque para ellos «no era nada, nada». En la noche del martes 27 de octubre los pinchazos que sufría en el estómago eran ya insoportables.

Otra vez lo trasladó su madre de urgencias al centro de salud. Según relata en el vídeo, los profesionales sanitarios le aconsejaron que no acudiera al hospital por el alto riesgo de contagio de coronavirus y le pusieron una inyección para que se calmara. A las siete de la mañana su situación era crítica. Sufrió un desvanecimiento cuando se encontraba en el cuarto de baño y Marta llamó al 112.

Una ambulancia del SAMU acudió rápidamente a su vivienda de Petrer y el personal sanitario trató, por todos los medios, de que mantuviera unas constantes vitales que se estaban ya debilitando. Llegó a ingresar en Urgencias del Hospital de Elda y el equipo médico de guardia también se empleó a fondo para salvarle la vida. Pero sobre las diez de la mañana del miércoles 28 de octubre se produjo el fatal desenlace.

«Cinco veces en Urgencias y me lo han dejado morir», dice Marta presa de la desesperación en su vídeo y añade: «Que este dolor no lo tenga nadie. Juro por la memoria de mi hijo que la vida que me quede por vivir la voy a dedicar a que paguen lo que le han hecho porque he enterrado mi vida entera. Así que por Dios pido que no permitáis que a ningún niño más le pase esto porque era un ángel que no se merecía todo esto y a mi me han quitado la vida».

Marta se queja, sobre todo, de que los médicos no llevaron a cabo las pruebas necesarias para determinar la patología que presentaba el niño. Asegura que no le realizaron ni una ecografía ni una analítica de sangre. Por eso clama para que se haga justicia. «No lo hago por darle pena a nadie. No lo hago por dinero. No quiero nada. Solo quiero que mi hijo no sea un número más. Que se haga justicia con mi hijo y que me digan que se equivocaron. Con eso ya me sobra aunque nunca me van a quitar el dolor ni la pena», afirma con un tono estremecedor.

La autopsia definitiva deberá determinar la causa del óbito pero la familia cree que la muerte pudo evitarse o, al menos, haber puesto todos los medios disponibles para tratar de evitarla. De momento están recabando los informes necesarios antes de interponer una denuncia. Desde la gerencia del Departamento de Salud de Elda no se ha querido realizar ningún comentario al respecto.

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