Uno de los mayores estafadores internacionales de criptomonedas ha sido detenido en Lituania tras una investigación que ha revelado que operaba desde la Costa del Sol. Según ha informado la Guardia Civil, se encontraba fugado de la justicia internacional y diferentes organismos policiales internacionales desde 2015 y en su última estafa sustrajo más de medio millón de euros a cientos de afectados tras la creación de una nueva moneda virtual bajo el token Holdlife

Tanto el arrestado como sus acompañantes vivían en villas de lujo de Marbella y Estepona de rentas superiores a los 1.000 euros diarios, disfrutaban de coches de las marcas más exclusivas y gastaban ingentes cantidades de dinero en tiendas de ropa de diseño y en los locales de restauración más destacados de la costa malagueña, aunque también ha dejado rastro de su paso por Ibiza y Tenerife. La investigación del Departamento Contra el Cibercrimen de la Unidad Central Operativa (UCO) ha revelado que los implicados alternaban estas viviendas con estancias en hoteles, donde utilizaban las conexiones de internet de los mismos para conectarse a diferentes plataformas de compraventa de criptomonedas y transferir fondos robados a carteras de su titularidad.

Gracias a la información aportada por un afectado a la Guardia Civil, los agentes pudieron seguir el rastro del lanzamiento (airdrop) de una nueva moneda virtual que sus creadores denominaron 'HODLIFE, The Unicorn Token'. Para atraer inversión de fondos, prometían a sus hodlers o usuarios el reparto entre todos ellos de parte de las comisiones de las operaciones que se realizaran en esta nueva plataforma. Así, el ahora detenido se hizo con el control de criptodivisas por valor de más de 500.000 €, dejando atrás más de un millar de afectados. 

El detenido utilizó para la difusión de este proyecto los canales más habituales en la comunicación digital actual. Con agresivas campañas de publicidad en perfiles de Twitter, Telegram y en una página web creada exprofeso, conseguía atraer a una gran comunidad de usuarios que, gracias a los mensajes lanzados desde estas plataformas, eran embaucados para depositar sus criptodivisas en esta nueva línea de negocio. Para dar una mayor credibilidad, el creador de Hodlifese hizo con los servicios de un actor que grababa vídeos promocionales del proyecto haciéndose pasar por el propio creador del mismo. En estos vídeos, el actor, que terminó siendo también víctima al ser utilizada su imagen para que las víctimas lo señalaran a él como el estafador, transmitía mensajes de agradecimiento a toda la nueva comunidad de adeptos y los mantenía al tanto de las novedades, logros y nuevas implementaciones en la mecánica del proyecto.  

Finalmente, a finales de junio, los inversores que habían invertido sus criptomonedas en HODLIFE comprobaron que estas habían sido transferidas hacia otras carteras, no quedando rastro alguno de sus inversiones y percatándose de que habían sido estafados. Este tipo de estafa, comúnmente conocida como “rug pull” o “tirar de la alfombra”, consiste en que los desarrolladores de un proyecto abandonan el mismo y se dan a la fuga con el dinero.

Los investigadores de la UCO rastrearon lentamente la ruta que siguieron los fondos sustraídos, pese a que el autor del fraude se sirvió de diversas medidas para borrar la misma, como el cambio de divisa de las criptomonedas, traspasos a distintas redes de la blockchain, o el uso de plataformas que ofrecen servicios de “mixing” o mezcla de criptoactivos con los de otros usuarios.

Un agente del departamento contra el cibercrimen de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. L. O.

El exhaustivo análisis sobre la trazabilidad de las carteras digitales asociadas a HODLIFE culminó con la vinculación con otra billetera cuya titularidad recaía en A.T., un ciudadano lituano de 29 años del que se tenía constancia de su estancia en nuestro país durante largas temporadas desde 2020. De la misma manera se supo que la mayoría de los fondos de esa billetera tenían su origen en las mismas plataformas de “mixing” que fueron utilizadas para desviar las criptodivisas procedentes de HODLIFE. "Todos esos ingresos eran anteriores a la estafa objeto de esta investigación, ascendiendo los mismos a 600.000 €, poniendo de manifiesto que esta persona hacía de la estafa su forma de vida", han explicado.

Finalmente, tras el estudio y análisis de diferentes conexiones a internet, se supo que estaba actuando desde España, concretamente desde una de las zonas más exclusivas de la Costa del Sol. Centrada la investigación tanto en el ahora detenido y su entorno más cercano, los agentes pudieron confirmar que en realidad este individuo no era de origen lituano sino letón que llevaba varios años portando documentación personal falsa.  Identificado sin ningún género de dudas, la Guardia Civil activó todos los mecanismos de cooperación policial internacional, pudiendo así conocer el periplo por distintos países del estafador, alquilando vehículos y mansiones en todos ellos, llegando incluso a poseer tarjetas de crédito y cuentas bancarias con titularidad falsa.