Un paseo con su perro por Zaragoza acabó en el hospital. Una vecina de la capital recibió un puñetazo en la cara que le fracturó varios huesos por reprocharle al dueño de otro can que este se abalanzara sobre su animal y le mordiera. Lo llevaba sin atar. El autor de la brutal agresión acabó detenido por un delito de lesiones graves.

Los hechos sucedieron en torno a las 20:00 horas del miércoles 19 de octubre en la calle Federico Engels del zaragozano barrio del Picarral, cuando la víctima y el agresor coincidieron mientras paseaban a sus perros. En un momento dado, el can del agresor, al que paseaba sin correa, se acercó al de la víctima, que sí que iba atado y le propinó varios mordiscos. Según pudo saber EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, del grupo Prensa Ibérica, no era la primera vez que le atacaba a su perro.

Este hecho hizo que la dueña del animal recriminara la actitud del otro perro a su dueño, quien lejos de disculparse y sin mediar palabra le diera un puñetazo en rostro. La mujer cayó al suelo inconsciente y fue una testigo de lo ocurrido quien se dirigió hasta ella para socorrerla y dar aviso a la sala del 091 que movilizó a una patrulla de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.

Los agentes auxiliaron a la herida, recabando información para intentar dar con el paradero del sospechoso. Una ambulancia acudió al requerimiento de la Policía Nacional y la víctima fue trasladada hasta el Hospital Royo Villanova, si bien debido a las fracturas provocadas, posteriormente tuvo que ser conducida hasta el Hospital Miguel Servet donde fue intervenida quirúrgicamente por la rotura del hueso maxilar y nasal.

 La gravedad de las heridas hizo que la denuncia fuera derivada al Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Aragón que se hizo cargo de la investigación, dando como resultado la detención del sospechoso el pasado viernes. Se trata de S. E. C., de 21 años y de origen español. El detenido, que carecía de antecedentes, fue conducido hasta el Juzgado de Instrucción número 3 de Zaragoza, quedando en libertad tras ser oído en declaración.