Los investigadores han descubierto estructuras de plasma en forma de red en la corona media del Sol, según un nuevo estudio. Los resultados permitirían resolver un misterio fundamental sobre los orígenes del viento solar y sus conexiones con otros cuerpos del Sistema Solar: al parecer, el influyente viento solar nacería a partir de interacciones producidas en esas redes de plasma recientemente identificadas.

Un equipo internacional de científicos del Instituto de Investigación del Suroeste (SwRI) y la NASA, en Estados Unidos, y el Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar (MPS), en Alemania, ha logrado un importante avance en el camino por comprender en profundidad cómo se origina el viento solar. Estas emanaciones del Sol pueden impulsar el clima espacial y afectar directamente a las redes eléctricas y los satélites en la Tierra, además de influenciar diferentes fenómenos claves que impactan en todos los planetas del Sistema Solar. 

Revelando los misterios del viento solar

La corona del Sol es la región más externa de la atmósfera solar: sin embargo, la intensa luz de la superficie del Sol oscurece esta estructura, requiriéndose herramientas específicas para poder observarla, con excepción del momento en el que ocurre un eclipse solar total. La corona central, ubicada aproximadamente a un millón de kilómetros sobre la superficie del Sol, es el área de la atmósfera solar que ha recibido menos atención de los investigadores y escasas observaciones.

Ahora, un nuevo estudio publicado recientemente en la revista Nature Astronomy ha puesto en práctica un innovador método de observación, tomando imágenes de la corona central del Sol en una longitud de onda ultravioleta (UV). A partir de estas observaciones, los científicos lograron descubrir estructuras de plasma en forma de red en esa zona, que estarían directamente implicadas en la formación del viento solar

De acuerdo a una nota de prensa, los hallazgos podrían conducir a una mejor comprensión de los orígenes del viento solar y sus interacciones con el resto del Sistema Solar. Aunque los especialistas conocen la importancia del viento solar desde la década de 1950, sus orígenes y su estructura siguen siendo un tema de debate constante en la comunidad científica: aunque se tiene una comprensión básica de los procesos, la ausencia de observaciones como las realizadas en el marco de la nueva investigación ha generado importantes limitaciones. 

Video: explicación sobre las características del fenómeno identificado en la corona media del Sol. Créditos: Southwest Research Institute/YouTube. 

Una nueva mirada hacia el Sol

Buscando nuevas formas de observar la corona del Sol, los investigadores utilizaron el generador de imágenes ultravioleta solar (SUVI) en los satélites ambientales operativos geoestacionarios (GOES) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA). Apuntaron el generador a cada lado del Sol en lugar de hacerlo directamente hacia el centro de la estrella, registrando observaciones UV por el transcurso de un mes

Al analizar los registros, identificaron estructuras de plasma alargadas en forma de red en la corona media del Sol. Según pudieron apreciar, las interacciones dentro de estas estructuras liberan energía magnética almacenada, que impulsa partículas al espacio. Los científicos creen que estas observaciones de alta calidad son las primeras que han logrado registrar los orígenes del viento solar, y que además sirven para integrar las observaciones del Sol y la heliosfera como un solo sistema. Vale recordar que la heliosfera es la región espacial que se encuentra bajo la influencia del viento solar y su campo magnético.

Hacia el futuro, el nuevo método de observación podría complementarse con los descubrimientos obtenidos a partir de nuevas misiones como PUNCH (Polarimeter to Unify the Corona and Heliosphere), un proyecto de la NASA dirigida por el SwRI que obtendrá imágenes de cómo la corona exterior del Sol se convierte en viento solar.

Referencia

Direct observations of a complex coronal web driving highly structured slow solar wind. L. P. Chitta, D. B. Seaton, C. Downs, C. E. DeForest and A. K. Higginson. Nature Astronomy (2022). DOI:https://doi.org/10.1038/s41550-022-01834-5