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Naturaleza

Las canciones de amor de las focas leopardo se parecen a las nanas infantiles humanas

Son sencillas, repetitivas y fáciles de recordar, con un equilibrio entre orden y sorpresa, familiaridad y variación

Foca leopardo en la Antártida en enero de 2012.

Foca leopardo en la Antártida en enero de 2012. / Rob Oo. cc-by-2.0.

Redacción T21

Madrid

Durante la temporada de reproducción, las focas leopardo macho cantan melodías submarinas con estructuras similares a las canciones de cuna humanas. Son mensajes simples y repetitivos para atraer parejas o advertir a rivales.

El macho de foca leopardo interpreta canciones hasta 13 horas diarias, desde finales de octubre hasta principios de enero, repitiendo ciclos de dos minutos de canto antes de salir a la superficie para respirar durante otros dos minutos. Lo más sorprendente: sus secuencias acústicas se parecen mucho más a nuestras nanas de infancia que a la grandilocuencia de una sinfonía de Mozart, según una investigación, publicada en Scientific Reports.

Los investigadores analizaron grabaciones de 26 focas leopardo macho individuales recolectadas en la década de 1990 por la Profesora Tracey Rogers, quien marcó las focas con tinte durante el día y regresó por la noche para grabar sus cantos. Utilizó mediciones para evaluar la predictibilidad de las secuencias vocales, comparando los cantos de las focas leopardo con varias vocalizaciones animales y estilos de música humana, incluyendo composiciones barrocas, clásicas, contemporáneas y de los Beatles.

Alfabeto mínimo

Destaca que lo asombroso no es solo la intensidad ni la duración del esfuerzo, sino la manera en que estas “canciones” están tejidas: un alfabeto mínimo de cinco sonidos, tan simples como los motivos musicales que un niño puede tararear, pero dispuestos en secuencias únicas para cada individuo.

Aquí, la identidad se esconde en el orden, no en el sonido; todos comparten las mismas notas, pero la coreografía es distinta para cada solista: cada foca leopardo “firma” su presencia en el océano con una melodía personal, lo suficientemente “pegadiza” como para recordar y lo bastante singular para distinguirse entre miles de kilómetros de hielo.

Referencia

Leopard seal song patterns have similar predictability to nursery rhymes. Lucinda E. H. Chambers et al. Scientific Reports volume 15, Article number: 26099 (2025).

Algunos ejemplos de los cantos de las focas Leopardo

Doble trino grave

Un ulular con un único trino grave

Doble trino agudo

Trino simple grave y descendente

Trino medio simple

Fuente: Tracey Rogers, UNSW Sídney

Mensaje simple y repetitivo

¿Qué empuja a estas criaturas gigantes a elegir la sencillez, la repetición, la previsibilidad? La respuesta está, curiosamente, muy cerca de las razones por las que las nanas han acompañado a la especie humana desde que existe la infancia.

Tanto las focas como nosotros usamos melodías que se repiten, estructuras simples y previsibles para asegurar que el mensaje —sea “duérmete ya” o “este territorio es mío”— llegue claro, sin errores, pese a la distancia y el ruido. Y aunque en las nanas la función es apaciguar y en los cantos de la foca leopardo es atraer pareja (o advertir a un rival), ambos encuentran el equilibrio justo entre orden y sorpresa, familiaridad y variación.

Detrás de esta aparente simplicidad acústica hay una sofisticación biológica: en el extremo inhóspito del planeta, la economía de la señal es ley. El canto debe perdurar y viajar bajo el agua helada, sortear el eco y la dispersión, resistir la tromba invernal y los obstáculos de la banquisa.

Eficacia comunicativa

Elegir un patrón reconocible —como el estribillo de una canción infantil— aumenta la eficacia comunicativa, reduce el margen de error y favorece que el receptor identifique “quién canta” aun a enormes distancias. Es el arte de la persuasión por repetición, no por complejidad. Cada nota se convierte en un faro, en un nombre gritado a través del hielo.

Pero la historia no termina ahí: como en las nanas, donde cada pueblo tiene sus variantes y cada madre su propio tono, los cantos de la foca leopardo evolucionan lentamente. Hay tradición, pero también cambio generacional y, quizá, aprendizaje sonoro.

Hoy los científicos buscan entender si surgen nuevos “versos”, si los patrones cambian y se redistribuyen como leyendas compartidas entre individuos que rara vez se encuentran frente a frente.

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