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Ciencia y Sociedad

El aumento de la esperanza de vida se ha detenido a nivel global

Por el momento, llegar a una esperanza de vida de 100 años es poco probable

¿Se detiene el incremento del aumento en la esperanza de vida?

¿Se detiene el incremento del aumento en la esperanza de vida? / Crédito: Universities of Wisconsin.

Redacción T21

Los científicos analizaron datos de población en 23 países de altos ingresos y baja mortalidad durante el siglo XX. Los registros históricos se combinaron con seis modelos de pronóstico diferentes, principalmente para personas nacidas entre 1939 y 2000. Concluyeron que la esperanza de vida seguirá aumentando, pero solo a un ritmo de aproximadamente el 50 % del registrado previamente.

Un nuevo estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y liderado por científicos de la Universidad de Wisconsin–Madison, en Estados Unidos, advierte que el ritmo de aumento de la esperanza de vida en los países de altos ingresos se ha desacelerado de forma notable.

Los autores aplicaron múltiples métodos de previsión a cohortes nacidas entre 1939 y 2000 en 23 países y encontraron que las mejoras ya no son tan rápidas como durante gran parte del siglo XX. Según los resultados, la tasa de avance de la esperanza de vida por cohorte se ha reducido entre un 37 % y un 52 % en los países mejor situados, dependiendo del método.

En promedio, la reducción estimada va del 44 % al 58 %. Esa desaceleración implica que, bajo los escenarios proyectados por los modelos, ninguna de las cohortes estudiadas alcanzará una esperanza de vida promedio de 100 años.

Saltos más acotados

Los investigadores subrayan que el aumento sostenido observado a lo largo del siglo XX estuvo impulsado, en gran medida, por descensos de la mortalidad temprana y por mejoras en saneamiento, vacunas y tratamientos cardiovasculares. Esos "saltos" sanitarios son ahora menos frecuentes, y las ventajas recientes se concentran en edades avanzadas, donde los incrementos añaden menos años promedio por cohorte.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo usó datos del Human Mortality Database y aplicó seis métodos de pronóstico. También compararon la precisión de los modelos contrastando pronósticos para cohortes pasadas con los valores observados. Estas pruebas refuerzan la robustez de la conclusión.

Las implicaciones son amplias: si la desaceleración se confirma, gobiernos e individuos deberán recalibrar expectativas sobre jubilación, pensiones y planificación sanitaria. Un ritmo más lento de aumento de la longevidad afecta la sostenibilidad de sistemas de pensiones y la asignación de recursos en salud pública, y podría agravar tensiones fiscales en países con poblaciones envejecidas.

Una desaceleración que podría aumentar la desigualdad

En una nota de prensa, los autores remarcan que las proyecciones no cierran la puerta a avances médicos que cambien la trayectoria, pero subrayan que confiar en la repetición automática del progreso pasado sería ingenuo. En lugar de eso, proponen focalizar políticas en prevención, equidad y medidas que mejoren la salud a lo largo de la vida, no solo la supervivencia a edades avanzadas.

Referencia

Cohort mortality forecasts indicate signs of deceleration in life expectancy gains. José Andrade et al. PNAS (2025). DOI:https://doi.org/10.1073/pnas.2519179122

El estudio muestra también que la brecha entre países con mejores resultados y el promedio podría ampliarse, lo que sugiere que la desaceleración no será homogénea y que las desigualdades en salud podrían intensificarse si no se adoptan respuestas políticas coordinadas.

En líneas generales, las décadas en que la esperanza de vida subía de manera casi lineal podrían haber tocado techo: el siguiente desafío para la salud pública no es solo alargar la vida, sino asegurarse de que esos años adicionales sean saludables, económicamente sostenibles y socialmente justos.

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