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La maldición de los bases se ceba con Terrell McIntyre

Los servicios médicos confirman que el americano estará entre tres y seis semanas de baja por culpa de una rotura parcial de su fascia plantar

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josé criado. málaga

Hay quien piensa que la mala suerte se debe simplemente al azar, a un cúmulo de situaciones adversas que trastocan el devenir de la vida diaria y cotidiana. Otros, sin embargo, no dudan en encontrar una explicación razonable y plausible a cada evento negativo que se presenta en el camino.

Éste bien puede ser el caso del Unicaja, donde una maldición parece que sobrevuela a los bases cajistas de un tiempo a esta parte y que se ha visto acrecentada con la ´nueva´ lesión de Terrell McIntyre, la flamante estrella verde.

Lo cierto es que la fecha de tal ínclito maleficio está reconocida en el calendario y comenzó justamente el mismo día que Carlos Cabezas salió por la puerta del club para no regresar. Ése fue el principio de los males cajistas en la posición de playmaker.

Desde entonces, Aíto García ha contado con un total de nueve directores de orquesta, aunque muchos han tenido que visitar las dependencias de la enfermería de una forma u otra.

El último en caer es el norteamericano T-Mac. Los servicios médicos del Unicaja apuntaron ayer mismo que el base estará de baja entre tres y seis semanas tras confirmarse los peores augurios. Terrell tiene una rotura parcial de la fascia plantar derecha, lo que supone otro contratiempo más en el asentamiento del equipo verde a las indicaciones de Aíto.

Pero la estrella del Unicaja es sólo la punta del iceberg. Su lesión, aunque entraba dentro de las posibilidades, dejará cojo al equipo para el próximo mes y medio de competición. Y su ausencia se notará en demasía sobre la cancha. A McIntyre se le espera ya como ´regalo´ para Navidad.

Ahora Aíto contará para el puesto de base con Panchi Barrera, que también ha pasado por la enfermería esta temporada, y con el joven Rafa Freire. La posición de playmaker queda muy desguarnecida ante la baja de uno de los mejores bases del campeonato.

Pero si el club decide acudir al mercado para buscar un sustituto, será el décimo base que utiliza Aíto en apenas año y medio de competición.

El curso pasado fue, quizás, el que más vaivenes sufrió. En principio, la plantilla contaba con Omar Cook y Joe Gomis. Pero la lesión de larga duración del escolta francés trastocó los planes iniciales. El Unicaja salió en busca de un sustituto y encontró a Eugene Pooh Jeter. Pero el ex jugador del ViveMenorca sólo duró nueve partidos antes de ser cortado.

Así, el club volvió a rastrear las opciones viables que había y apostó fuerte por Shammond Williams, todo un veterano de las canchas. El ex de Pamesa y Barcelona fue de más a menos con otro contrato temporal renovable cada mes. Pero sólo aguantó los dos primeros meses. Luego, para cerrar el círculo, llegó Zabian Dowdell, que sí permaneció hasta el final de curso. En total, el Unicaja contó la temporada pasada con cinco hombres para el puesto de uno.

Y esta campaña va por el mismo camino. Desde el club se apostó fuerte por McIntyre y Barrera a principios de curso. Pero la lesión del uruguayo y los problemas del americano concedieron protagonismo a Rafa Freire, que ya actuó el año pasado de manera testimonial en ciertos partidos de base, y al jugador hispanobrasileño del Clínicas Carlos Cobos, que ya ha jugado hasta tres partidos.

En total suman nueve bases para una posición delicada... Y también maldita en el Unicaja. Pero claro, incluso la mala suerte puede tener una explicación lógica.

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