03 de junio de 2017
03.06.2017
Play off de la Liga Endesa
Real Madrid10172Unicaja
 

El Unicaja se borra en Madrid

Lamentable imagen del equipo de Joan Plaza, que solo aguantó un cuarto al rival en la segunda entrega de la semifinal liguera - Los verdes bajaron los brazos muy pronto y fueron arrollados por los de Pablo Laso

03.06.2017 | 13:02
El Unicaja se borra en Madrid
El show de Jaycee Carroll en el segundo cuarto fue el principio del fin del Unicaja anoche en Madrid. El americano hizo 21 puntos en los 10 minutos previos al descanso.

A la primera no pudo ser... y a la segunda, menos. El miércoles fue porque no quiso Llull. Ayer, porque el que no quiso fue el propio Unicaja, que ofreció una versión paupérrima, deambuló por la pista sin defender ni atacar, bajó los brazos de forma imperdonable en plena primera parte y, en definitiva, firmó una actuación indigna de un equipo semifinalista de la mejor Liga de Europa. No hay excusa posible, fue un desastre colectivo.

La derrota de anoche convierte en agónica la situación de los verdes en el play off. El cruce viaja ahora de Madrid a Málaga con 2-0 para los blancos y con las opciones del Unicaja de estar en la finalísima de la próxima semana prácticamente abocadas a un milagro en el que ya nadie cree. Sobre todo después de lo visto ayer. Y es que ganarle un play off al mejor de 5 partidos al Real Madrid con desventaja de campo es muy difícil, pero ganarle tres partidos seguidos en solo seis días suena, sencillamente, a ciencia ficción.

El equipo vivió un suplicio en el Wizink Center desde el segundo cuarto. Carroll cogió su fusil y ejecutó al Unicaja con 21 puntos en 10 minutos que dejaron atontado al equipo y al banquillo, sin margen de reacción, sin hambre, sin espíritu y a merced de un rival que fue creciendo segundo a segundo al olor de la sangre verde.

La imagen de los de Plaza fue tan penosa como inesperada. Este equipo ha alternado partidos buenos y malos todo el curso (últimamente muchos más positivos que negativos), pero rara vez se ha borrado de una cancha. Desde que llegó Plaza a Málaga se pueden contar con los dedos de una mano días tan penosos como el de ayer. Pero éste de anoche es de los que se recordarán... y no por lo bueno.

La dolorosa imagen de los verdes fue una sorpresa, pero el 2-0 que muestra el marcador de la semifinal es lo que la lógica hacía prever antes de arrancar la serie, por mucho que más de uno quisiera ver opciones de sorpresa donde no las había. El Real Madrid es el mejor equipo de España y uno de los dos o tres mejores del continente. Hay noches que, viendo la NBA, incluso uno se plantea si los de Laso no podrían competir a un cierto nivel al otro lado del «charco». Los blancos eran, son y serán siempre favoritos. Contra el Unicaja y contra cualquiera. Vale que el Real Madrid no es 29 puntos superior al Unicaja, pero, nos guste o no, están a otro nivel. Sin más.



El Madrid se fue a 100 puntos sin aparente esfuerzo, machacó el aro con triples y mates de todos los colores y en el minuto 25 llevaba ya más puntos anotados (75) que en el estreno de la serie, 24 horas antes. Mientras, el Unicaja, nada de nada. Recibiendo por todos los lados y sin saber aguantar el chaparrón con la más mínima dignidad.

En fin, que toca pasar página y resetear. En plena Eurocup triunfó en el «unicajismo»el lema #MalagaNoSeRinde. Fue un eslogan que hay que reconocer que le trajo suerte al equipo. Habrá de agarrase ahora otra vez a esta consigna positiva. La semifinal está casi imposible, es verdad, pero ahora hay que jugar en Málaga y el Carpena es mucho Carpena. Sobre todo cuando aprieta con diez mil y pico tíos a tope en la grada.

Lo mejor es olvidar el 2-0 y afrontar lo de mañana como un partido independiente en el que hay que sumar sí o sí. Ganar mañana serviría, además, para mejorar las sensaciones después de la debacle de ayer. Este equipo y su afición se merecen al menos una alegría más en este esprint final de temporada. En casa y con su gente. Ojalá se pueda.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes