05 de mayo de 2019
05.05.2019
La Opinión de Málaga
Plantilla

El Unicaja ya busca un base, un exterior físico y dos interiores para el 2019/20

El club edificará su proyecto en su núcleo ya existente de cuatro nacionales (Alberto, Jaime, Díez y Suárez) y a ellos añadirá estos cuatro jugadores de nivel más algunos más que, o bien están ya en el plantel este curso, o se ficharán en el mercado

05.05.2019 | 05:00
La plantilla del Unicaja, al acabar un entrenamiento, haciendo piña.

El apoyo de Unicaja Banco y Fundación Unicaja serán muy similares

  • Unicaja Baloncesto ya sabe que la partida presupuestaria que recibirá se Fundación Unicaja, de la que depende directamente, será prácticamente igual que la que ha tenido para esta temporada. También Unicaja Banco, a través de patrocinios, realiza una generosa aportación económica anual. Así que el club tendrá la importante base que aportan Fundación y Banco, y ahora tratará de aumentar en el resto de partidas. 

El Unicaja 2019/20 ya está en marcha. El club busca al menos cuatro refuerzos -que serán más- para relanzar el proyecto y lograr conformar un equipo lo más equilibrado posible. Existe confianza ciega en el núcleo nacional, con Alberto Díaz, Jaime Fernández, Dani Díez y Carlos Suárez. Hay, de hecho, conversaciones en marcha con Jaime y Carlos para renegociar sus contratos, siempre con el espíritu de que sigan en Málaga. A partir de ahí, el club va a tratar de fichar a cuatro jugadores de nivel, cuyas posiciones ya están identificadas.

El Unicaja busca un base, un exterior físico, un ala-pívot y un pívot. Esos cuatro jugadores han de ser de primer nivel, dentro de la capacidad económica de la entidad, para conformar un grupo sólido. A ellos, se unirán jugadores que están ya o que vendrán de fuera. Además, también se han de pactar las llegadas de Francis Alonso y Rubén Guerrero, con los que se cuenta para el presente y futuro. Está por ver si para la plantilla del próximo curso. Eso es algo que tendrá que decidir el cuerpo técnico en consonancia con Carlos Jiménez, el director deportivo.

En Los Guindos se da por resuelto uno de los mayores quebraderos de cabeza a la hora de confeccionar la plantilla en la ACB: los cupos. Para un plantel de 12 o más jugadores son necesarios cuatro. El Unicaja ya los tiene. Alberto Díaz, Jaime Fernández y Dani Díez tienen contrato en vigor. Carlos Suárez tiene dos años más, aunque club y jugador tienen una cláusula de corte para este verano. El capitán seguirá. De hecho, el Unicaja negocia algunas condiciones de ese compromiso. También hay abiertas conversaciones con Jaime, al que le restan dos años más. La idea es subir la ficha y la cláusula de salida (750.000 euros). Tampoco se descarta una ampliación del contrato.

A partir de ahí se va a construir el nuevo Unicaja. El armazón será el jugador nacional. En tiempos complicados, se ha demostrado ya una y otra vez que el hombre de la casa y el jugador español siempre da un plus extra. No hay jugadores en Los Guindos capacitados para dar el salto a la primera plantilla, así que no se descarta negociar el fichaje de algún nacional más.

Las posiciones a reforzar para el curso 2019/20, en el que el Unicaja volverá a jugar la Eurocup, ya están totalmente definidas. El club ha comenzado ya a rastrear el mercado tanto por dentro como por fuera. Se busca un base, un exterior físico, un cuatro con capacidad de tiro y que aporte intimidación y rebote y un pívot.

En la actual plantilla, al margen de los jugadores nacionales, sólo tiene firmado un año más de contrato Adam Waczynski. Su continuidad, sin embargo, no está garantizada. Terminan contrato Brian Roberts, Ryan Boatright, Sasu Salin, Dragan Milosavljevic, Kyle Wiltjer, Giorgi Shermadini, Mathias Lessort y Viny Okouo.

El club ha empezado a mover hilos para contratar esos cuatro jugadores que necesita. Esos son los puestos que más empeño va a poner la dirección deportiva en reforzar, tomando buena nota de las debilidades mostradas este curso.

En un baloncesto cada vez más físico, el Unicaja ha echado mucho de menos esa capacidad atlética, tanto en los puestos exteriores como dentro de la zona. Es, de hecho, el que menos tapones pone en toda la ACB. El último.

El transcurso de la temporada ha dejado muy claro que el club dio en el clavo el pasado verano al fichar a un jugador como Jaime Fernández, capacitado para alternar los puestos de base y de escolta. La planificación se anticipaba así a cualquier lesión de un base o un escolta. Sin embargo, se cometió un gran error al no fichar en el juego interior a un «cuatro y medio». De hecho, los dos ala-pívots verdes (Wiltjer y Suárez) son dos aleros altos reconvertidos a «cuatro» y los tres pívots son «cincos» natos (Viny, Shermadini y Lessort). No hubo ahí sitio para un interior que pudiera jugar de «cuatro» y «cinco» para reparar alguna baja. El tiempo demostró que fue un error. Para el próximo curso se ha tomado buena nota.

El equipo ha echado de menos un jugador físico por fuera, capaz de defender a jugadores con gran capacidad atlética. Se busca también un tipo de jugador que el Unicaja no ha tenido este año. Se ha puesto ya la cruz, como se informó hace tiempo en este periódico, a Stan Okoye, alero del Tecnyconta Zaragoza. Su cotización sube cada partido que juega en la ACB.

Tanto Roberts como Wiltjer, Lessort y Shermadini acaban contrato, así que ya se ha comenzado a buscarse también posibles alternativas en el mercado, ya que se ha de estudiar a fondo la continuad de ellos. También hay que aclarar en el exterior. Muchas decisiones que tomar. Mayo ha llegado ya...

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