El Unicaja tenía un problema y de momento no ha sido capaz de resolverlo pese a la incorporación de Frankie Ferrari en el puesto de base. Las bajas de larga duración de Gal Mekel y Alberto Díaz hacían necesaria la incorporación de un nuevo director de orquesta de forma provisional, pero de momento el base estadounidense no está aportando al club verde lo que se esperaba de él en un primer momento.

Ferrari cumplía con las condiciones que buscaba el Unicaja en un jugador ´temporero'. Podía aportar desde el minuto uno tras liberarse de su anterior club, el Herbalife Gran Canaria, y además ya había demostrado su nivel en la Liga Endesa. Había otros candidatos que no aceptaron un contrato temporal, pero el americano cumplía todas y cada una de las condiciones que el club de Los Guindos buscaba a corto plazo.

Las cualidades de Frankie Ferrari no están en duda, pero todavía debe demostrarlo con la camiseta verde. Hasta el momento, a Ferrari se le ha visto demasiado acelerado, quizás intento demostrar todo su baloncesto en poco tiempo, y esa ansiedad por agradar le puede estar lastrando. Desde que llegó a la disciplina verde, el Unicaja solo ha ganado uno de sus cuatro partidos ligueros -no pudo disputar el último encuentro de la primera fase regular de la Eurocup- y sus actuaciones han dejado mucho que desear. En el Coliseum de Burgos se volvió a ver a un Ferrari algo acelerado y errático en el tiro.

Hasta la fecha, en estos cuatro encuentros disputados, el playmaker estadounidense acumula una media de 5,8 puntos, 2 asistencias y 4,5 de valoración en 17:12 minutos de juego. A esto se le puede añadir que mientras Frankie ha estado en la pista el +/- del equipo ha sido de -1,5 puntos. La mejor actuación suya ha sido precisamente en la única victoria del Unicaja durante su periplo en la entidad malagueña. En dicho encuentro firmó 8 puntos, 11 de valoración y +21 en el +/- de puntos en su estancia en pista. Puede ser casualidad o no, pero cuando el nuevo base cajista estuvo bien, el equipo funcionó mejor.

A Alberto Díaz y a Gal Mekl aún le quedan para reaparecer, por lo que Ferrari, Jaime Fernández y el canterano Pablo Sánchez, cuando le toque, tendrán que asumir la dirección del equipo en la pista. Incluso puede que el americano tenga un papel importante en la Copa del Rey de Madrid, para la que el equipo todavía no está clasificado pero tiene al alcance de la mano.