Dice un axioma muy futbolero eso de..."A entrenador nuevo, victoria segura". Pues para el básket no funciona. Al menos, para el Unicaja, que perdió este sábado ante el Coosur Real Betis de Joan Plaza en el estreno del nuevo proyecto verde liderado por Fotis Katsikaris. Había mucha ilusión porque la llegada del técnico griego cambiara la dinámica perdedora del equipo, pero en Sevilla no pudo ser.

El nuevo Unicaja de Katsikaris estuvo algo mejor en defensa que el de los partidos anteriores con Casimiro, pero siguió con problemas en el rebote y estuvo más espeso de lo habitual en ataque, un cóctel que no sirvió para la ansiada victoria ante un Betis que tampoco necesitó hacer un gran partido para volver a ganar el derbi andaluz.

Habrá que esperar a próximos partidos para sacar conclusiones más "serias". Pero la llegada de Katsikaris no va a cambiar los problemas del juego interior ni el desequilibrio dentro-fuera de la plantilla ni la alarmante ausencia de músculo. Lo de la energía y la actitud de los jugadores, sí. Eso ya mejoró en casi todos. Pero lo otro solo se soluciona sacando la billetera y acudiendo al mercado. Lo ve cualquiera. Ya está en manos de los que mandan en Los Guindos el hacerlo o no.

Había mucha expectación por ver el reparto de roles que el nuevo entrenador cajista hacía entre sus jugadores. Pues a proiri parece que Jaime Fernández es base, que Frankie Ferrari va a contar poco (ni un minuto en Sevilla), que Bouteille va a ganar peso en la rotación y que Nzosa está por delante de Gerun en el juego interior. Son, al menos, las pinceladas que dibujó Katsikaris en su pizarra en sus primeros 40 minutos como entrenador verde.

El Unicaja perdió en Sevilla ACBPhoto

El partido fue muy equilibrado. De esos que los ganas o los pierdes por un detalle. El Unicaja fue de más a menos en la primera parte. El equipo empezó con una muy buena actitud defensiva, que combinada con acierto en ataque le permitió vivir desahogado los 10 primeros minutos del derbi. Hasta 8 arriba estuvieron los cajistas, que alcanzaron el primer parón con 17-21 a favor.

Con el paso de los minutos, el ataque se fue complicando. Feldeine hizo mucho daño a la defensa cajista y el partido se equilibró. Al Coosur Real Betis le costó 18 minutos verse por delante en el marcador, pero aguantaron la ventaja al llegar al descanso: 37-35.

El tercer cuarto no decidió nada. Fue un intercambio de golpes en el que lo mejor fue ver a Bouteille con galones y buscando superioridad en el poste y a Nzosa jugando minutos importantes. La igualdad fue casi absoluta y se llegó al minuto 30 con todo por decidir, 52-54.

En los 10 minutos de la verdad, Katsikaris apostó por Nzosa y por Thompson en el puesto de "5". El canterano jugó buenos minutos atrás y delante, pero no bastaron porque los tiros abiertos, sin oposición y después de mover el balón con cierto criterio, no encontraron la canasta de los sevillanos. Faltó acierto exterior y el equipo lo pagó con la derrota.

El choque entró en los últimos 90 segundos con 72-68 para los sevillanos. Una pérdida en ataque y dos tiros libres de Campbell terminaron de sentenciar un derbi que se cerró con 78-75. La misma historia de casi siempre en este último mes.

Después de un estreno con poco tiempo para que el griego imponga un nuevo estilo al equipo, Katsikaris y sus chicos deberán a partir de ya mismo ponerse a currar muy duro para preparar el decisivo duelo de este próximo miércoles en el Martín Carpena frente al Nanterre francés. Con dos derrotas en dos jornadas en la liguilla del Top 16 de la Eurocup, al Unicaja solo le valdrá ganar a los galos para mantenerse con vida en Europa. Y es que no hay mucho margen para las lamentaciones después del derbi, Europa pide ahora toda la atención.