Un partido trabado en el primer tiempo y muy cómodo tras el descanso, gracias al acierto de los francotiradores verdes, le sirvió al Unicaja para sumar un importante triunfo en la Liga que permite a los de Fotis Katsikaris seguir en la lucha por asentarse lo antes posible entre los 8 mejores de la clasificación. Ante el Movistar Estudiantes arrancó este sábado "lo que queda de temporada", tres meses y pico en los que el único objetivo de la plantilla cajista debe ser llegar al play off por el título en la mejor disposición deportiva y mental posible para repetir lo vivido en la Copa hace un par de viernes, aunque ojalá que con un desenlace mejor.

El equipo, tras dos semanas sin competir, fue de menos a más. Los brotes verdes del día del "Fuenla" y de los cuartos de la Copa volvieron a aparecer. Es verdad que cuando lo metes casi todo, es mucho más fácil, pero se le ven cositas al equipo (por encima del acierto) que le alejan de los oscuros dos meses pasados y vuelven a ilusionar al entorno con un final de temporada de más risas que lágrimas.

Hablando de ilusión, habrá que esperar algún partido más para examinar el impacto real de la llegada de Malcolm Thomas al Unicaja. En su debut, desde luego, estuvo imperial. Sobre todo su puesta en escena fue de película. Entró al partido en el segundo cuarto con -6, 22-28, en el que era el mejor momento del Estudiantes en el partido, pero sus 8 puntos en menos de 6 minutos fueron la primera piedra para edificar el triunfo y el principio del fin para los colegiales.

Katsikaris le ha dado un lavado de cara serio al equipo. Esto creo que no admite debate. El entrenador griego ha tocado un par de cositas en ataque y alguna más que un par en defensa y el Unicaja la verdad es que parece otro. Está claro que sigue teniendo carencias, sobre todo físicas, y que sigue teniendo demasiados jugadores parecidos en el perímetro, pero el caso es que ahora es un equipo que compite mejor y, lo más importante, que gana. O sea, imposible pedir más.

El Movistar Estudiantes estrenaba técnico en el Carpena. Los de Jota Cuspinera aguantaron los primeros 20 minutos como pudieron, pero cuando empezó el bombardeo desde la línea de 3, se les acabó el aguante. Hasta 17 abajo estuvieron en el último cuarto los colegiales, que cerraron el partido con 14 de desventaja, 91-77.

Alberto Díaz persigue a JJ Barea. Gregorio Marrero

Fue un partido con más emoción que calidad. Los primeros minutos fueron una lucha entre el Unicaja y Avramovic. El escolta serbio ex del Unicaja se fue hasta los 10 puntos en un abrir y cerrar de ojos, lo que mantuvo en la pelea a los suyos al llegar el minuto 10, 20-17. Robertson cogió su testigo y con 8 puntos en un minutillo puso por delante al Estu, que llegó a mandar por 6, 22-28. Katsikaris pidió tiempo y puso en la pista a Malcolm Thomas. Su impacto fue brutal. Primer ataque, rebote y canasta. Segundo ataque, dos tiros libres. En menos de 6 minutos, hizo 8 puntos el nuevo interior verde, que sirvieron para equilibrar el marcador a la hora del descanso, 38-38. Lo peor, sin duda, las molestias de Brizuela, que le hicieron irse al vestuario en el esprint final de la primera parte y ya no volvió nada más que al banquillo y vestido con el chándal.

Costó un mundo anotar en el arranque del tercer acto. Para cajistas y para colegiales. Cuando el Unicaja abrió la lata desde el 6.75, con tres triples de Francis, Waczynski y Abromaitis, el Unicaja lo notó en el marcador, 50-41. Los de Katsikaris jugaron cómodos y llevaron el partido a los 10 minutos finales con seis de ventaja, 61-55. La lluvia de triples siguió en el esprint final. El marcador se rompió a base de bombazos desde todos los sitios: Alberto, Francis, Bouteille... No hubo siquiera margen a la sorpresa. Victoria cómoda, la primera en el Carpena de 2021... y estamos a punto de estrenar marzo.

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Liga Endesa - Unicaja - Movistar Estudiantes Gregorio Marrero

Superada la primera de las 14 finales ligueras que había por delante rumbo a la lucha por el título, entramos en una de las semanas más raras de la temporada. Este martes hay que ir a Badalona a jugar un partido intrascendente, el penúltimo del Top 16 europeo, ya sin opciones de nada de nada de nada. Pero es que el próximo fin de semana no habrá Liga para un Unicaja que debía visitar al Barça, pero que ha pedido el aplazamiento del partido por estar el Palau Blaugrana ocupado por las elecciones a la presidencia del FC Barcelona. Hasta la visita del Herbalife, el 13 de marzo, no volverá la ACB. Antes, el martes 9 echará el cierre la Eurocup en el Carpena con otro intrascendente Unicaja-AS Monaco. En fin, de aquellos barros vienen estos lodos...